Chile cruza la barrera de los 20 millones y entra a la era del "crecimiento cero": el nuevo mapa poblacional que reordena políticas, ciudades y trabajo
Chile cruza la barrera de los 20 millones y entra a la era del "crecimiento cero": el nuevo mapa poblacional que reordena políticas, ciudades y trabajo Apenas han pasado menos de dos años desde que comenzó el despliegue más grande que realiza el Estado para responder una pregunta simple y, a la vez, decisiva: cuántos somos, dónde vivimos y cómo estamos cambiando.
Este miércoles 28 de enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) volvió a poner esa conversación en el centro del debate público al presentar sus Estimaciones y Proyecciones de Población, base 2024, en una actividad encabezada por el biministro de Economía y Energía, Álvaro García, y el director nacional del INE, Ricardo Vicuña. La cifra que por años se movió entre aproximaciones, proyecciones limitan a un dato único: describen dispersas y polémicas heredadas la trayectoria. En el corto plazo, Chile "cruza" el umbral simbólico de los 20 millones en 2026. En el mediano plazo, avanza hacia su punto más alto en 2035. Y en el largo plazo, comienza un descenso.
Esa transición -del aumento sostenido al retroceso gradualsuele tener impactos que se sienten en cadenas: primero en las salas cuna y colegios, después en el mercado laboral y, más adelante, en pensiones y salud. de censos anteriores, finalmente se aterriza con un horizonte largo y una advertencia clara. Chile alcanzaría 20.150.948 personas en junio de 2026.
La población total seguiría aumentando hasta alcanzar un máximo de 20.643.490 en junio de 2035; pero a partir de 2036 dejaría de crecer y comenzaría una reducción gradual que la llevaría a 16.972.558 habitantes hacia mediados de 2070. Detrás del titular, los números dibujan un giro cultural y económico de En el papel, la reducción desde 2036 parece una tendencia lejana.
En la práctica, obliga a pensar desde ya en cómo se distribuyen recursos públicos, cómo se planifican redes de transporte, cuánta infraestructura se requiere y dónde, y cómo se sostienen las finanzas del Estado cuando la proporción de personas mayores aumenta respecto de quienes trabajan. gran escala: el crecimiento natural -la diferencia entre nacimientos y defuncionespasaría a ser negativo desde 2028, es decir, morirían más personas de las que nacen.
Y, salvo que la migración o la fecundidad cambien de manera sustantiva, Chile ingresaría en la próxima década a una etapa que ya conocen varias sociedades avanzadas: envejecer rápido, crecer menos y reorganizar su bienestar sobre una base demográfica distinta. La lectura oficial enfatiza el valor de los datos para gobernar.
García sostuvo que contar con información confiable es una condición "básica" Un país que crece "hasta 2035" y luego se encoge: la curva que cambia el guion para diseñar políticas oportunas, y que las estadísticas orientan decisiones de inversión pública en ámbitos como salud, educación, transporte e infraestructura. No es una Las proyecciones del INE no se la No De frase de protocolo: en demografía, una mala estimación de hoy puede ser una mala política por décadas.
Las tres fuerzas que empujan el cambio: menos hijos, más años de vida y una migración que se estabiliza Fecundidad: del reemplazo a menos de un hijo por mujer El dato que más golpea a la conversación social es la fecundidad. El INE describe un "acelerado descenso": en 1992 se estimaban 2,4 hijos por mujer y, al comenzar los 2000, Chile ya había caído bajo el nivel de reemplazo (2,1). El cuadro actual es más drástico. En las nuevas proyecciones, la Tasa Global de Fecundidad bajaría de 1,06 nacidos vivos promedio por mujer en 2024 a 0,92 en 2026, manteniéndose bajo reemplazo por décadas. Luego, tocaría un piso hacia 2035 y "rebotaría" lentamente hasta niveles cercanos a 1,2 hacia 2070. Dicho en simple: incluso con una recuperación gradual, la fecundidad proyectada no alcanza a "reponer" generaciones.
En términos cotidianos, eso se traduce en menos nacimientos, menos matrículas CENSO 2024 Población y Vivienda 65 años o más pasaron de 6,6% y por lo caro que puede salir en 1992 a 14% en 2024, confirequivocarse. mando el "envejecimiento" como El último censo sin cuestionamientendencia. tos mayores durante años fue el de En términos de política pública, el 2002: la población del país alcanzó 15.116.435 habitantes, según la sintesis oficial de resultados del INE.
Antes, en 1992, el total informado fue 13.348.401 personas. envejecimiento no solo presiona la red asistencial; también cambia el tipo de vivienda que se necesita, la planificación urbana (barrios camiDiez años después, el Censo 2012 nables, accesibilidad), los patrones entró en crisis. El propio Presidende consumo y el diseño de transte Sebastián Piñera pidió perdón porte público.
El desafío, a esta altura, ya no es si Chile envejece, sino públicamente por los errores del proceso, en agosto de 2013, y se abrió un debate técnico y político que terminó empujando un camino alternativo. En 2017, Chile realizó un censo abreviado que arrojó 17.574.003 personas censadas. Y aunque ese operativo permitió recuperar una línea base, también dejó una señal de los límites: se informó una tasa de omisión de 4,7% y la estimación de 845 mil personas no contabilizadas. Con ese antecedente, el Censo 2024 se convirtió en una apuesta país. El INE dio inicio al operativo el 9 de marzo de 2024 y lo ejecutó entre marzo y julio, con modalidad principal presencial apoyada por dispositivos móviles. El propio instituto señaló que se aplicó un cuestionario de 50 preguntas para viviendas particulares. Los primeros resultados informados por el INE indicaron una población censada de 18.480.432 personas residentes habituales, manteniendo -otra vezla tendencia al envejecimiento. En otras palabras: el país qué tan preparado está para hacerlo sin aumentar desigualdades. Censada. V Migración: un motor reciente que pierde impulso hacia 2040 en educación inicial y básica, y, a futuro, una población en edad de trabajar relativamente menor. Este punto se conecta con una discusión que el propio biministro instaló al mencionar la Sala Cuna Universal como parte de la respuesta estructural ante la baja natalidad y el envejecimiento. La tesis es conocida: si el país quiere que quienes desean tener hijos puedan hacerlo sin hipotecar su proyecto El tercer componente es la migración, y aquí el INE dibuja un aterrizaje. Las proyecciones suponen una reducción progresiva del saldo migratorio en el mediano plazo y una estabilización hacia 2040.
Las estimaciones citadas por la propia institución y replicadas en medios señalan que el saldo migratorio habría alcanzado un máximo de 200 mil personas en 2018, luego de vida, las condiciones materiales cayó con la pandemia y las restricciones de movilidad, se ubicó en importan. torno a 140 mil entre 2021 y 2022 y Esperanza de vida: Chile envejece porque vive más (y porque nace menos) volvió a descender posteriormente. La migración, en este esquema, sigue siendo clave: puede amortiguar el envejecimiento y sostener fuerza laboral, pero ya no se asume como una ola creciente indefinida. EI INE, de hecho, remarca que los supuestos serán monitoreados para ajusLa segunda fuerza es la longevidad. Aun con el impacto del Covid-19, que redujo la esperanza de vida al nacer entre 2019 y 2021 en 1,7 años, la trayectoria de largo plazo sigue al alza.
Si en 1992 la esperanza de vida promedio era 74,6 años, hacia 2070 se proyecta en 88,4 años (86,7 para hombres y 90,2 para mujeres). Para 2026, se estima en 81,8 años en promedio, con brechas por sexo.
Este fenómeno ya asoma en los tar consistencia con la evolución volvió a tener un "piso" confiable y observada. reciente, y desde esa base se consPor qué este anuncio pesa más truyen las proyecciones que hoy se que un número: la herida abierta de los censos y la búsqueda de credibilidad Para entender el impacto de esta presentación hay que mirar el retrovisor. Chile llega a 2026 con una presentan como brújula.
El "crecimiento natural negativo" desde 2028: cuando el país debe aprender a funcionar distinto resultados censales recientes: el historia reciente marcada por la fraQue las defunciones superen a los INE reportó que las personas de gilidad de sus cifras poblacionales, nacimientos desde 2028 no es solo.
El INE presentó ayer miércoles 28 de enero de 2026 sus Estimaciones y Proyecciones de Población, base 2024: el país alcanzaría 20.150.948 habitantes en junio de 2026, llegaría a un máximo en 2035 y, desde 2036, iniciaría un descenso gradual marcado por baja natalidad, mayor longevidad y un saldo migratorio que tendería a estabilizarse. Chile cruza la barrera de los 20 millones y entra a la era del "crecimiento cero": el nuevo mapa poblacional que reordena políticas, ciudades y trabajo una curiosidad estadística.
Es un umbral que cambia debates concretos: En educación, la presión ya no será abrir más salas por expansión demográfica, sino adaptar redes donde la matrícula cae o se redistribuye, y donde la primera infancia se vuelve todavía más estratégica. En salud, el centro de gravedad se desplaza hacia enfermedades crónicas, dependencia, rehabilitación y cuidados de largo plazo. La discusión sobre listas de espera y atención primaria pasa a convivir con la pregunta por residencias, cuidados domiciliarios y formación de capital humano en geriatría y gerontología.
En pensiones, el tema se vuelve matemático: si aumenta la proporción de adultos mayores, y la población en edad de trabajar se estanca o disminuye, los sistemas contributivos enfrentan tensión, independientemente del diseño específico que se elija. En vivienda y ciudad, se abre un capítulo menos evidente: un país que envejece necesita viviendas más accesibles, barrios con servicios cercanos y transporte que reduzca barreras. La expansión periférica sin equipamiento puede convertirse en un factor de exclusión mayor. Y en economía, el debate sobre productividad se vuelve urgente: si la fuerza laboral crece menos, el crecimiento depende más de eficiencia, innovación, inversión y participación laboral. Sala Cuna Universal: el dato demográfico aterriza en una política concreta La mención del biministro García al proyecto de Sala Cuna Universal no fue casual. En un escenario de fecundidad bajo el reemplazo durante décadas, cualquier política que reduzca el costo -económico y de carrerade la crianza entra a la E conversación con otra fuerza. Las proyecciones del INE, al anticipar una TGF en torno a 0,92 en 2026, ayudan a dimensionar el problema: no se trata de una caída marginal, sino de una transformación estructural.
Y aunque la decisión de tener hijos es personal, los países que han intentado revertir tendencias similares suelen converger en una idea: más que "incentivos puntuales", se requieren redes de cuidado, corresponsabilidad, empleo compatible con crianza y seguridad económica. En Chile, eso abre una discusión que va más allá de una ley: incluye cobertura real, estándares, financiamiento y LE fiscalización. La demografía, en este sentido, no dicta una política, pero sí establece el marco de urgencia. El desafío regional: no todos los territorios envejecen ni se mueven igual Aunque la presentación se realizó a nivel nacional, la demografía rara vez se comporta igual en todas las regiones.
Las proyecciones del INE consideran estructura por sexo y edad y, por definición, abren una pregunta inevitable: ¿ dónde se concentrará el envejecimiento más rápido?, ¿qué territorios seguirán atrayendo migración interna o internacional?, ¿qué comunas requerirán más escuelas y cuáles más centros de cuidados? El propio Censo 2024 ya mostró concentración: cerca del 40% de la población censada se ubica en la Región Metropolitana, según reportes de prensa sobre los primeros resultados. Pero regiones con dinámica fronteriza y portuaria -como el Norte Grandetambién suelen vivir cambios asociados a migración, empleo y expansión urbana.
Para comunas como Alto Hospicio, Iquique o Antofagasta, donde el crecimiento urbano ha sido intenso en décadas recientes, el giro hacia un crecimiento más lento puede traducirse en otra prioridad: consolidación urbana, servicios, salud y educación de calidad, y planificación con enfoque de envejecimien to.
Si el país se encamina a un "techo" poblacional en 2035, la pregunta deja de ser solo "crecer", y pasa a ser "vivir mejor". Lo que viene: proyecciones, pero también decisiones Las Estimaciones y Proyecciones de Población no son un pronóstico fijo; son una proyección construida sobre supuestos que el INE declara y monitorea, especialmente en migración. Eso significa que eventos económicos, reformas sociales, shocks externos o cambios culturales pueden modificar trayectorias. Sin embargo, la señal de fondo es difícil de ignorar: Chile entra a la próxima década con natalidad baja, esperanza de vida alta y envejecimiento acelerado.
El país que se prepara para esa transición no es el que "celebra" haber superado los 20 millones, sino el que entiende qué implica sostener bienestar, crecimiento y cohesión social en un escenario donde el número total dejará de ser el motor principal. En esa tarea, el dato deja de ser una cifra de prensa y se convierte en hoja de ruta.
No solo para el gobierno central, sino para municipios que deben decidir dónde invertir, para regiones que planifican su infraestructu ra, para empresas que proyectan demanda y empleo, y para familias que viven, en el día a día, lo que las estadísticas describen en décadas. Porque al final, cuando el INE dice que el crecimiento natural será negativo desde 2028 y que la población iniciará su descenso desde 2036, está diciendo algo más que un cálculo. Está describiendo el país que Chile está comenzando a ser..