Los riesgos de postergar la vacunación en la población adulta
Los riesgos de postergar la vacunación en la población adulta xpertos advierten que una de las principales necesidades es avanzar en la vacunación de adultos, especialmente personas en mayores, donde una E infección prevenible puede tener consecuencias significativamente más graves. Esto no solo se refleja en mayores tasas de hospitalización y mortalidad, sino también en un deterioro de la autonomía y la calidad de vida. Así lo plantea el Dr. Rodrigo Blamey, médico infectólogo de Clínica Las Condes y del Hospital del Salvador, quien precisa que "en Chile, este fenómeno cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento acelerado de la población.
Las personas mayores de 65 años no solo representan un grupo relevante y creciente de la población, sino que además muchas tienen enfermedades crónicas, lo que aumenta significativamente el riesgo de complicaciones frente a patologías prevenibles". A medida que avanza la edad, el sistema inmune ve alterado su funcionamiento y va perdiendo su capacidad de proteger a las personas.
Esto hace que los adultos mayores o de cualquier edad que sean portadores de enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad cardiovascular renal sean O más vulnerables a infecciones que podrían prevenirse con vacunas. "Para este grupo se recomienda la vacunación contra influenza y Covid-19, a los 65 años pueden recibir vacunación contra neumococo (neumonía), y podrían necesitar prevenir el herpes zoster o la infección por virus respiratorio sincicial, que también afecta a los adultos.
Por eso, es clave avanzar hacia comprender que la vacunación es una medida fundamental en el curso de toda la vida y que mantenerse al día con las vacunas ya no es solo para niños", añade el especialista.
En esa línea, el Ministerio de Salud, además de su campaña de vacunación de invierno, recientemente publicó las nuevas recomendaciones de vacunación para personas con necesidades especiales, cuyo objetivo es brindar otras vacunas que las personas puedan necesitar por tener un riesgo más alto. "A través de estas recomendaciones, el ministerio busca que las personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, inmunocomprometidos, puedan acceder en forma gratuita y universal a otras vacunas que puedan necesitar para prevenir enfermedades con alto impacto", comenta el Dr. Blamey. Y agrega que "las vacunas son muy seguras: se monitorean forma continua para en garantizar que así sea. Como con todo medicamento, pueden presentarse efectos secundarios que son por lo general leves y de corta duración.
Es mucho más probable sufrir una complicación grave a causa de una enfermedad que de una vacuna". El especialista recalca la importancia de que las personas mayores de 60 años consulten con un profesional de salud para tomar decisiones informadas y recordar que el lavado de manos, el uso de mascarillas o la ventilación de espacios cerrados siguen plenamente vigentes en tiempos de alta circulación viral.. Durante décadas, la vacunación ha sido uno de los pilares más efectivos de la salud pública, permitiendo erradicar enfermedades y prevenir entre 3,5 y 5 millones de muertes al año a nivel global por virus como el sarampión o la influenza. En el caso de Chile, su Programa Nacional de inmunizaciones ha sido un ejemplo a nivel internacional por la contribución a la reducción de enfermedades prevenibles por vacunas y sus complicaciones como hospitalización y muertes. Sin embargo, el desafío actual es ampliar esa protección más allá de la infancia. FOTO REFERENCIAL.