Editorial: Lazos de Valdivia con los héroes
Editorial: Lazos de Valdivia con los héroes las 12.10 horas de hoy, campanadas y toques de sirena se escucharán en todo el país.
Es el recuerdo de la hora exacta en que se hundió la corbeta Esmeralda en la rada de Iquique el 21 de mayo de A 1879, donde perdió la vida el capitán Arturo Prat Chacón, héroe de la Guerra del Pacífico y uno de los mayores símbolos de patriotismo nacional.
Justo en ese momento, será el punto cúlmine del desfile que ha preparado la Armada y la comunidad en Valdivia, una ciudad lejana al puerto nortino donde ocurrió este gran episodio, pero que mantiene varios vínculos con las personas que lo protagonizaron. En primer lugar, se sabe que la abuela paterna del capitán Prat vivió en Valdivia durante un largo período de su vida.
Doña Agustina Barril y Rojas residía en una casona ubicada donde hoy está la Plaza Pedro de Valdivia y, según relató la fallecida historiadora Digna Rodríguez a Diario Austral hace algunos años, era una dama activa en la sociedad local. Por lo mismo, el trágico final de su nieto, caló hondo entre los valdivianos de la época, más aún cuando se conocieron los detalles heroicos de su lucha en el mar.
Varios años más tarde, Arturo Prat Carvajal, el hijo menor del capitán (la mayor era Blanca Estela) se trasladó también a vivir a la ciudad del Calle Calle y habría sido incluso voluntario de Bomberos de la VI Compañía Arturo Prat, fundada el 21 de mayo de 1900. Otro nexo del combate naval con esta zona, se encuentra en la presencia de dos tripulantes de la Esmeralda que tenían origen valdiviano: Vicente Oróstegui y Wenceslao Vargas. El primero falleció junto a Prat el mismo día; mientras que el segundo fue tomado prisionero y luego participó en otras jornadas de la Guerra.
Vivió hasta 1958, radicado en La Serena, y su testimonio sirvió de base para la película "La Esmeralda, 1879" (2010). Una cuarta línea de contacto está dada por la viuda de otro héroe de Iquique, el teniente Ignacio Serrano, amigo del capitán Prat desde la Escuela Naval. Ella se llamaba Emilia Goycolea y falleció en la ciudad en 1923. Por esas coincidencias de la historia, recibió un homenaje póstumo de la Armada en mayo de 1960, sólo unas horas antes del gran terremoto. Estos datos sirven hoy para hacer más profundo el lazo valdiviano con los héroes. Y suman razone recordar a quienes dieron sus vidas para construir el país en que hoy todos vivimos y que debemos cuidar. Varios datos permiten hacer el vínculo entre esta zona, el capitán Prat y sus hombres.. E Editorial Varios datos permiten hacer el vínculo entre esta zona, el capitán Prat y sus hombres.