Editorial: Aplicar reglas, superar el miedo
Editorial: Aplicar reglas, superar el miedo os hechos recientemente registrados en diversos liceos de la región y ayer también en la Universidad Austral, con mensajes en los baños estudiantiles anunciando la ocurrencia de tiroteos y L de ataques armados, ha conmocionado a la comunidad. Es lógico que así sea.
El miedo y la sensación de inseguridad se instalan en los espacios que deben resguardar la integridad de niños, niñas y adolescentes, generando una sensación generalizada de desprotección, que en nada ayuda a la convivencia cívica.
Por otra parte, que estos hechos ocurran de manera casi simultánea en Valdivia, La Unión, Lanco, Máfil; y con características tan similares entre sí, sin duda que enciende alertas respecto de grupos organizados -en persona, a través de redes sociales, generando desafíos o en cualquier otra modalidadque tienen como fin causar terror y paralizar las acciones de la sociedad. Y lo logran. Ante los mensajes, corresponde suspender clases, activar investigaciones, disponer de acciones de emergencia, alterando la vida cotidiana y la tranquilidad colectiva.
Esa sensación de preocupación crece al ver similitudes en otras ciudades del país y al recordar hechos tan dolorosos como la muerte de la inspectora María Victoria Reyes en Calama, a manos de un estudiante armado, hace pocas semanas; o los hallazgos de niños de sólo 13 años con armas al interior de sus colegios. Estas realidades no son aisladas.
Se dan en un marco de violencia creciente que cruza a la sociedad, pues las escuelas son el reflejo de hogares y barrios, de familias superadas por la resolución agresiva de conflictos, por la relativización del valor de la vida humana, además de la presencia de factores que crecen, como el narcotráfico y la adicción a las drogas.
En tal contexto es triste ver algunas voces que relativizan los hechos o que aplican la "lógica del empate" frente a ellos (es violento, pero miren lo que hacen los otros) y se oponen a que las conductas de incivilidades tengan sanciones o consecuencias; quienes consideran muy duras algunas reglas y preferirían no aplicarlas.
Si bien podemos coincidir en que cada hecho se da en un contexto determinado; también sabemos que las normas de convivencia son las únicas que pueden ayudar a respetar los derechos de las personas y a evitar que el miedo gane y paralice.. Preocupa la serie de amenazas de atentados registrados en diversos establecimientos. E Editorial