GIANOLI: LA FAMILIA URUGUAYA QUE SE ENFRENTA A FRONTAL TRUST
GIANOLI: LA FAMILIA URUGUAYA QUE SE ENFRENTA A FRONTAL TRUST T odo empezó hace aproximadamente 10 años.
Alrededor de 2015, Cirilo Gianoli Quesada, uruguayo y heredero de una de las ramas fundadoras de Molymet, salió a buscar un asesor financiero para que lo ayudara a administrar el patrimonio heredado de su padre, Sergio Gianoli Gainza, un empresario que construyó distintos negocios en Chile.
La fortuna de esta rama familiar era variada: originaria de Uruguay y fundadora de Molymet, diversificó sus negocios en Chile a través de participaciones en Almendral -que controla Entel y cuyos principales accionistas son los grupos Matte, Hurtado Vicuña, Izquierdo Menéndez y Fernández Leóny la minera Pucobre. Antes, tuvieron cerca de un 7% de Banmédica, participación que enajenaron cuando la firma se vendió al consorcio norteamericano UnitedHealth Group. Cirilo Gianoli Quesada no sabia de finanzas, y por eso decidió gestionar su patrimonio mediante un tercero. Personas cercanas a él dicen que buscaba a un profesional con experiencia técnica y cercano a su entorno social.
Así llegó a Andrés Echeverria, un experimentado banquero, MBA de UCLA, ex CEO de Bicecorp y que justo, en 2015, estaba fundando Frontal Trust, una boutique financiera que actualmente gestiona activos por más de US$ 800 millones y que hoy se encuentra en proceso de venta a Toesca. Alrededor de esa fecha, explican personas conocedoras, Gianoli firmo con Frontal Trust S.A. un contrato de asesoría de inversiones.
Desde esa fecha han pasado unos 10 años, y hoy, después de cerca de US$ 20 millones invertidos en productos de Frontal, la relación está quebrada: hay dos solicitudes de arbitraje activas ante el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago. Los Eichler A pesar de los procesos arbitrales activos, la molestia de los Gianoli surgió por razones fuera de la esfera judicial.
Personas ligadas a la familia dicen que les molestó que Echeverría no les presentara productos financieros de otras administradoras, y que sólo los invitara a invertir en vehículos propios de Frontal Trust, algunos de los cuales no han tenido los resultados esperados, como los fondos inmobiliarios en EEUU -con pérdidas del 60%-, Alpha (carreteras), y Matriz Plaza Egaña, entre otros. Desde la vereda opuesta, inversionistas cercanos a Frontal Trust sostienen que las pérdidas son parte de las reglas del mercado. Además, apuntan a una falta de diligencia de la familia al no escrutar las condiciones y recalcan que cada movimiento fue visado y autorizado por el propio Gianoli. No sólo eso: en el entorno de la gestora cuestionan que el empresario nunca solicitó instrumentos conservadores. Además, esgrimen que Frontal Trust es una administradora para inversionistas sofisticados que, por definición, conocen y aceptan la volatilidad de estos vehículos. Y, por último, su círculo ha participado de comités de vigilancia. Sin embargo, en el círculo intimo de los Gianoli recalcan que el malestar no radica en los números rojos, sino en la calidad de la gestión. Y no están solos en ese diagnóstico: los Eichler, un clan de bajísimo perfil con presencia en diversos vehículos de Frontal Trust, comparten reparos similares.
Ambas familias participaron, por ejemplo, del fondo Frontal Trust Real Estate USA, que anotó pérdidas cercanas al 60%. Un ejemplo de esta cuestionada gestión -dicen voces del entorno de los Gianolifue lo ocurrido con Matriz Plaza Egaña, la sociedad más golpeada por los contratiempos del megaproyecto de Fundamenta en Ñuñoa: el plazo de vigencia de la entidad expiró sin ser renovado a tiempo, lo que, la iba a dejar en estado de disolución. Pese a esto, en una junta extraordinaria celebrada en noviembre, la administración aprobó la reactivación de la compañía. Esto molestó a los Gianoli, quienes impugnaron la validez del acuerdo.
Por eso, como adelantó DF MAS en diciembre, la familia chileno-uruguaya activó esta semana una solicitud de arbitraje por la fallida disolución de Matriz Plaza Egaña SpA EL rol de Rabat El otro proceso arbitral, hasta ahora desconocido, comenzó a principios de diciembre, cuando los Gianoli acudieron al CAM para presentar una solicitud de arbitraje en contra de Frontal Trust AGF por eventuales responsabilidades en la gestión del FIP Cordada. Este vehiculo, donde la familia participa con el 20%, cuenta entre sus principales aportantes a Torca -el family office de Ignacio del Rio-, que ostenta cerca del 35% de la propiedad. La historia de este negocio nace en 2019, cuando Frontal armó un fondo de inversión privado para quedarse con el 85% de Cordada SpA, la plataforma de deuda privada fundada por Andrés Prats.
A pesar de que este negocio tiene un desempeño sólido y le interesa a la familia Gianoli -el modelo cuenta con clasificación AAA de Humphreys y validación del BID-, alegan posibles incumplimientos de obligaciones y deberes del reglamento interno del fondo de inversión.
En el plano arbitral, y de común acuerdo, las partes llegaron en primera instancia al nombre de Fernando Rabat para dirimir la disputa, pero el abogado ya declinó su nombramiento, porque todo indica será el próximo ministro de Justicia en el gobierno de José Antonio Kast. De acuerdo a personas enteradas de los pormenores del trámite, ya llegaron a un árbitro reemplazante.
Éste será el encargado de resolver los conflictos entre ambas partes y sentar las bases para cerrar una historia de más de 10 años. + EL DESCONOCIDO ORIGEN DE LOS GIANOLI La trayectoria de los Gianoli en Chile comenzó hace cerca de un siglo.
Tras cruzar la cordillera desde Uruguay en los años '20, la familia se asoció con George Mustakis para fundar los primeros negocios que décadas después sentarían las bases de Molymet, la firma que ostenta la mayor participación mundial en molibdeno.
El siguiente hito llegaría en 1937, cuando Antonio Gianoli Patroni se convirtió en uno de los fundadores y en el primer presidente del Banco de Crédito e Inversiones (BCI). Con el tiempo, la familia se dividió en dos ramas: los Gianoli de Chile y los Gianoli de Uruguay. Estos últimos son quienes hoy protagonizan la disputa con Frontal Trust. Durante décadas, este brazo del clan delegó la administración de sus intereses en Gonzalo Ibáñez Langlois, pero quien hoy asoma con fuerza para liderar la estrategia y los activos del grupo es Ignacio Gianoli. Hijo de Cirilo Gianoli, radicado en Santiago y con un MBA de la SDA Bocconi, Ignacio ha tomado un rol fiscalizador activo sobre el patrimonio familiar. Su despliegue incluye la representación en juntas de accionistas y comités de vigilancia. Actualmente se desempeña como gerente de inversiones de Allegra -una de las sociedades de inversión del clany, según quienes conocen su estilo, mantiene contacto permanente con las mesas directivas de Entel, Pucobre y Molymet.
Quienes lo conocen, dicen que está muy interesado en los negocios familiares, y a diferencia de su padre y tíos, en general tiene un trato más directo y frontal.. Socios históricos en Pucobre y Almendral, y fundadores de Molymet, los herederos del clan Gianoli activaron una inédita ofensiva judicial contra Frontal Trust. Tras 10 años de relación con la gestora de Andrés Echeverría, la familia inició dos procedimientos arbitrales por la administración de distintos vehículos de inversión. Acá, un zoom a la historia de este clan y los detalles del quiebre con la boutique financiera. EL DESCONOCIDO ORIGEN DE LOS GIANOLI La trayectoria de los Gianoli en Chile comenzó hace cerca de un siglo.
Tras cruzar la cordillera desde Uruguay en los años '20, la familia se asoció con George Mustakis para fundar los primeros negocios que décadas después sentarían las bases de Molymet, la firma que ostenta la mayor participación mundial en molibdeno.
El siguiente hito llegaría en 1937, cuando Antonio Gianoli Patroni se convirtió en uno de los fundadores y en el primer presidente del Banco de Crédito e Inversiones (BCI). Con el tiempo, la familia se dividió en dos ramas: los Gianoli de Chile y los Gianoli de Uruguay. Estos últimos son quienes hoy protagonizan la disputa con Frontal Trust. Durante décadas, este brazo del clan delegó la administración de sus intereses en Gonzalo Ibáñez Langlois, pero quien hoy asoma con fuerza para liderar la estrategia y los activos del grupo es Ignacio Gianoli. Hijo de Cirilo Gianoli, radicado en Santiago y con un MBA de la SDA Bocconi, Ignacio ha tomado un rol fiscalizador activo sobre el patrimonio familiar. Su despliegue incluye la representación en juntas de accionistas y comités de vigilancia. Actualmente se desempeña como gerente de inversiones de Allegra -una de las sociedades de inversión del clany, según quienes conocen su estilo, mantiene contacto permanente con las mesas directivas de Entel, Pucobre y Molymet. Quienes lo conocen, dicen que está muy interesado en los negocios familiares, y a diferencia de su padre y tíos, en general tiene un trato más directo y frontal.