Autor: CAROLINA SAAVEDRA
Marité Matus y su divorcio de Camilo Huerta: "Verlo siempre acostado me molestaba mucho"
Marité Matus y su divorcio de Camilo Huerta: "Verlo siempre acostado me molestaba mucho" Las Últimas Noticias / Sábado 14 de marzo de 2026 ELISA VERDEJO iez meses después de separarse de Camilo Huerta, tras un matrimonio de 15 meses, y con una demanda interpuesta D por ella donde acusa haber financiado completamente la puesta en marcha de un dispensario de cannabis medicinal, María Teresa "Marité" Matus habla por primera vez.
Esta semana su nombre volvió a los titulares por unos mensajes que encontró en el celular de su ex marido y que involucran a Trinidad Neira, hija de Pamela Díaz (ver nota secundaria). ¿Por qué hablar ahora, Marité? "Porque ya se pasaron todos los límites. He recibido amenazas, insultos.
Y también lo hago un poco por mi amiga Gissella Gallardo, que vi cómo la humillaron, vi como Pamela Díaz le puso un pie en la cabeza (en el programa Hay que decirlo, de Canal 13. No tengo vocera. Me sé defender, yo puedo hablar. Quiero contar mi verdad ahora para aclarar muchas cosas". ¿Cómo conoció a Camilo Huerta? "Yo vivía en España (Barcelona) y en pandemia me vine a Chile. Él me habló por Instagram y concretamos una cita. Era muy caballero, aparte que la atracción física que yo tenía por él era muy grande. Fue muy bueno con mis hijos chicos. Mi hijo mayor, Alonso, nunca se llevó bien con él. Le decía pareces un hijo de mi mamá". ¿Usted se enamoró? "Sí. Yo venía con muchos prejuicios, pensaba que nadie me iba a querer con tres hijos y un matrimonio tan expuesto (con Arturo Vidal). Entonces, idealicé un hombre y me hago responsable. Siempre quería una familia y lo quería a él. Pero eso era antes del matrimonio. Ya en la convivencia me empiezo a dar cuenta de algo". ¿Vio algunas red flags o alertas? "Sí, de todo un poco. Mucha gente me dijo cosas, pero yo no quise verlo. Y empecé a ver cosas de él que no me gustaban. Desde el principio él siempre sabía cómo sacarme algo (dinero), pero me hacía la tonta, porque soy muy generosa, demuestro mucho el amor y el cariño a través de cosas materiales. Sé que es un error. Por ejemplo los primeros días que salíamos él me muestra el celular, me dice, sabes que no te pude escribir porque mira, está malo, roto. Le compré un celular, último modelo. Después al mes me dice ya no voy a poder venir más acá a verte porque me subió mucho el TAG. Entonces le digo, no te preocupes, yo te voy a ayudar. Ahora que ya estoy más terapiada sé que no es normal". ¿Cómo fue la convivencia? "Cuando se vino a vivir acá, cambió todo. Camilo iba a trabajar tres veces a la semana (como personal trainer). Yo llegaba a la casa de ir a dejar a mis hijos al colegio, hacer mis cosas, y él estaba acostado. Con tres hijos, yo no estoy todo el día acostada, no se podía, yo tenía que trabajar. Entonces verlo siempre acostado a él a mí me molestaba mucho" ¿ Es cierto que le daba una mesada? "Lo conocí con muchas deudas. Lo ayudé mucho económicamente, pagándole su línea de crédito, el dividendo que no es menor. Le pagué todas las contribuciones que tenía atrasadas. Yo le hacía los depósitos y aparte siempre le dejaba plata para que él me comprara algo a mí, con mi plata. Todo se lo di yo". ¿Pensó en arrepentirse antes del matrimonio? "Una semana antes tuvimos una pelea fuerte. Organicé el matrimonio sola. Fue súper triste, él me acompañaba a lo mínimo, las degustaciones del menú. Yo iba avanzando. Un día le pregunté cuál iba a ser su aporte y me dijo que sus papás iban a vender un motorhome para ayudarme. Le dije que no correspondía, que lo hacía yo.
Si en ese momento hubiera hablado con mis hijos y mi mamá, lo cancelo y no pasa nada". ¿Cómo llegamos al dispensario de cannabis y la demanda para comprobar una sociedad? "Él tenía obsesión con ese negocio. Él me dice que quiere la franquicia de un dispensario y también me pidió un campo para hacer cultivo de cannabis y él ser el proveedor. Le dije que partiéramos por el dispensario. Le entregué los cheques, hice la inversión, y el mismo dueño de la franquicia le dijo a Camilo que el negocio tenía que quedar a mi nombre porque él tenía antecedentes legales. Me fui a España, al control de mi hijo (que tiene diabetes tipo 1), y él iba a hacer los trámites para hacerme el traspaso.
Era una sociedad, siempre fue pensado así". ¿Ahí empezaron a tener más roces? "Nos iba bien y cada vez le decía que había que hacer el traspaso (porque el negocio había quedado a nombre de él). Él me decía LUN que su abogado estaba en eso. Un día llamé a su abogado y me dijo que no sabía de qué le hablaba. Ahí entendí todo". ¿Cómo fue ese último día? "Le dije que ya no quería prestarle más plata porque recibía un sueldo y podía pagarme una cuota. Se enojó y se fue. Esa fue la última vez que lo vi. Después me llamó para volver y le dije que no. Siempre tenía esto de pelear e irse y después volvía, esta vez yo no quería que volviera. Le pedí que me entregara el dispensario y ahí lo bloqueé y lo demandé". Hablemos de usted. ¿ Quién es Marité? "Creo que nací para ser mamá y me gusta ser dueña de casa. Soy una empresaria inmobiliaria. Todo lo que tengo es gracias al Arturo. Él fue muy generoso durante el matrimonio y después en el divorcio. Entonces fui muy inteligente y supe aumentar el patrimonio. He cuidado lo que él me dejó". ¿Entonces no son 50 millones los que recibe de pensión? "Lo desmiento.
Él se preocupa de sus hijos, recibo la ayuda de él, pero todos los otros gastos por los gustos que me doy, todo eso es mío". ¿Cómo se reconstruye después de todo lo que ha vivido? "El duelo (con Camilo) lo viví durante el matrimonio mismo. Sabía que tenía fecha de vencimiento, que no tenía futuro mi relación con él. De 60 kilos llegué a pesar 48 con crisis de pánico, ansiedad, bulimia nerviosa. Toqué fondo. Llegó un momento en que me arrodillé y abrí los brazos y le dije: Dios, reconstrúyeme. Hoy sé que nunca más yo voy a elegir a alguien desde la vulnerabilidad, desde mis carencias, de querer comprar a alguien. Me he reconstruido a base de sicólogo y todas las terapias espirituales". Autor: CAROLINA SAAVEDRA. Empresaria afirma que sabía que el matrimonio no prosperaría. "Le dije que ya no quería prestarle más plata. Se enojó y se fue", afirma. Ella afirma que invirtió en su exmarido, pagándole cuentas, mesadas y hasta regalos para ella misma Marité dice que se enamoró profundamente de su exmarido.