COLUMNAS DE OPINIÓN: El aporte estratégico de las universidades regionales
COLUMNAS DE OPINIÓN: El aporte estratégico de las universidades regionales Columna Columna Carlos González Morales Rector Universidad de Playa Ancha, vicepresidente Agrupación de Universidades Regionales El aporte estratégico de las universidades regionales na convicción válida en todos los países, sociedades y culturasesquela educaciónes la base parasu desarrollo y bienestar. En Chile, ellafue tempranamente asumidacomo un ¡ camino para entregar progreso tanto material como espiritual alas personas que habitan nuestros territorios. Primero fue el desarrollo dela educación primaria, luego la secundaria y, posteriormente, la terciario de nivel superior. En ese contexto, fueron emergiendo las 22 universidades regionales del CRUCh que proveían formación, generaban conocimiento pertinente, realizaban labores de extensión artística y cultural, y vinculación con el medio. Además, debían asumir las anomalías de nuestro proceso de desarrollo, principalmenteacoger asectores vulnerables, combatir el centralismo y apoyar los procesos de desarrollo de suscomunidades ytenitorios. Actualmente, las integrantes dela Agrupación de Universidades Regionales (AUR) acogena 275 milestudiantes en pregrado y posgrado, 32% deltotal nacional. En esto procuran la formación integral de personas, con capacidades técnicas y valores, buscando satisfacer las necesidades y desafíos que enfrentan las comunidades locales. La formación profesional básica se ha complementado con postítulos y posgrados que generan recursos humanos conalta ca lificación y especialización, preparados para los crecientemente complejos retos de los cambios culturales, sociales, tecnológicos y ambientales. Elvariado quehacer delas universidades de AUR hace másatractivala vida en regiones y ayuda a detener la histórica y anómala fugadetalentos. Lariqueza y diversidad sociocultural ha sido un sello distintivo delas universidades regionales. Así, ellas han incorporado unaalta proporción de estudiantes de pueblosoriginarios, personas ensituación de discapacidad y de mujeres, particularmente en carreras históricamente asignadas alos hombres. Asumir el centralismo y desigualdadesregionalesesimplicaacogerunamatrículade hogares vulnerables y conseriasbrechas deescolaridad. Esto demandaprogramas de nivelación, acompañamiento psicosocial y otros que requieren esfuerzos administrativos, administrativos y económicos, lo queademás incide enla extensión del periodo detitulación. Sin dejarse aplastar por estos formidables desafíos, las universidades regionales se han esmerado y logrado alcanzar los mayores niveles de calidad ensu quehacer.
Pero más que la validez delos fifos indicadores que plantea la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), estálaevaluación ciudadana: lascomunidades regionales, en los diversos estudios de opinión, las consideranlasinstituciones con mayores niveles de confianza y legitimidad, que entregan una relevante contribución losterritorios y su desarrollo. vante contribución losterritorios y su desarrollo.. -