Autor: Juan Pablo Andrews y Maria Catalina Batarce
Rastreo telefónico en Colombia y seguimiento de tres inmuebles: así se desactivó el secuestro que duró siete días
Rastreo telefónico en Colombia y seguimiento de tres inmuebles: así se desactivó el secuestro que duró siete días Nacional Edición papel digital Fue en una solitaria calle en la comuna de Colina que un grupo de sujetos dejó al empresario Jorge Vera, de 84 años, luego de pasar siete días secuestrado. Así fue como terminó un plagio que preocupaba al gobierno y que había derivado en una delicada negociación para la Bipe de la PDI y la Fiscalía ECOH. La aparición de Vera en Colina ocurrió mientras en paralelo a esa escena, a seis kilómetros de ese lugar, un auto comenzaba a ser incendiado en plena noche. Ambos sucesos fueron las piezas clave para que la PDI activara un operativo y así constatara que Vera estaba a salvo.
Desde el fin de semana, según el Ministerio Público, ya se habían desplegado diligencias bajo extremo secreto y, mientras se daba con el paradero de Vera, los investigadores tenían a cuatro imputados detenidos en el cuartel de la policía civil. Quienes saben del caso cuentan que Vera llegó lúcido hasta la comisaría de Carabineros. La Bipe lo fue a buscar hasta allá, luego lo llevaron a constatar lesiones y finalmente al cuartel de la policía civil. Testigos de su liberación relatan que no se veía afectado, y su primera reacción fue mostrar agradecimiento por las gestiones realizadas. Hasta el cuartel de la PDI llegó uno de sus hijos con su nieta. El hijo aseguró que su PDI padre se veía más delgado, pero comentó que no veía lesiones a la vista. La preocupación por la salud de Vera era uno de los elementos clave de este secuestro. Quien fuera secuestrado en la comuna de San Miguel hace una semana, junto con tener 84 años, padecía de diabetes y era insulinodependiente. Por eso, parte de la negociación de la PDI implicó chequear las pruebas de vida, pero también asegurarse de que Vera recibiera insulina y alimentación para mantener su estado de salud. Tren de Aragua otra vez El auto que fue quemado en Colina fue profusamente periciado durante la mañana del miércoles. Fue a través de este vehículo que Vera llegó a Colina. Sin embargo, las pistas que persigue la PDI y la Fiscalía apuntan a que este secuestro está vinculado al Tren de Aragua y que incluso tiene nexos con bandas de crimen organizado a nivel internacional. Los cuatro detenidos cayeron en operativos que se dieron de manera simultánea. De los cuatro, hay tres venezolanos en situación migratoria irregular y un chileno. Tres fueron capturados en Santiago y uno, de nacionalidad venezolana, en Iquique. Este último tenía domicilio en esa comuna. Los investigadores se encuentran analizando quién ocupó el rol de líder en el rapto. El imputado de nacionalidad chilena tiene un taller mecánico en Cerro Navia y en ese lugar los investigadores encontraron parte de la insulina que le fue suministrada a Vera. La dinámica del secuestro, hasta ahora, reflejaría que Vera estuvo siendo seguido en los días previos a su captura y ya en cautiverio lo movieron por al menos tres inmuebles distintos. Incluso se sospecha que pudo haber estado fuera de Santiago. En las negociaciones participaron un total de 40 detectives. Los detenidos tienen entre 30 y 40 años. Para los investigadores esto último es novedoso respecto a los casos del Tren de Aragua, debido a que en casos similares del pasado sus edades fluctuaban entre los 20 y 25. En total, dicen fuentes del caso, fueron 180 horas de negociaciones, además del trabajo paralelo para buscar a los sujetos identificados. "Estas organizaciones están vinculadas al Tren de Aragua.
En este caso los lugares de cautiverio no son uno, sino que ellos permanentemente van cambiando de lugar a las víctimas con la finalidad de que nosotros no las podamos encontrar", afirmó el fiscal coordinador ECOH Héctor Barros. Durante toda la negociación hubo contactos telefónicos con el equipo de la PDI que lidera el subprefecto Hassel Barrientos. En ese proceso la policía civil constató que las llamadas se ejecutaban desde números colombianos. Por eso los investigadores solicitaron ayuda a la policía de Colombia para realizar el rastreo telefónico. Este miércoles el director de la PDI, Eduardo Cerna, agradeció la colaboración de sus pares de Colombia.
Si bien la Fiscalía descartó que los bienes patrimoniales de Vera y su rol como prestamista informal fuese un antecedentes de la carpeta investigativa, lo cierto es que la víctima era conocida en San Miguel por su negocio ferretero, pero también por los caballos que tenía en el Hipódromo de Concepción. Su capacidad de pago, por el momento, explicaría su secuestro. Por eso, durante el plagio, parte de la negociación implicó la exigencia de depósitos. Entre medio hubo una petición de más de $700 millones, lo cual no se pagó. Sin embargo, sí se hizo más de una transferencia a los delincuentes por un monto mucho menor a lo requerido. "Esta investigación está en desarrollo. Seguimos trabajando para identificar a cada una de las personas que participan en este hecho y posteriormente lograr su detención en Chile o en el país donde se desplacen", dijo Barrientos. El subprefecto además informó que la familia de Vera contará con protección policial. Los imputados, en tanto, pasarán a control de detención durante la jornada del jueves. En la tarde del miércoles, el imputado de Iquique fue trasladado hasta Santiago para enfrentar la justicia. La policía civil espera que en los próximos días caigan más imputados en este secuestro.. Autor: Juan Pablo Andrews y Maria Catalina Batarce. El secuestro del dueño de un negocio ferretero de 84 años en San Miguel complicó durante una semana al gobierno. La negociación que llevó la PDI y la Fiscalía implicó asegurar que se le suministrara insulina. El caso dejó, hace varios días y bajo sigilo, detenidos en Santiago e Iquique y desnudó la reactivación del Tren de Aragua. La dinámica del secuestro, hasta ahora, reflejaría que Jorge Vera estuvo siendo seguido en los días previos a su captura.