Autor: POR FRANCISCA GUERRERO
"La economía global es suficientemente resiliente como para enfrentar los choques derivados del conflicto"
"La economía global es suficientemente resiliente como para enfrentar los choques derivados del conflicto" as elecciones de medio termino de Estados Unidos son uno de los tres factores que L incentivarían a la Casa Blanca a terminar prontamente la guerra en Medio Oriente.
Así lo plantea la estratega de Mercados Globales en Market Insights de JPMorgan Asset Management, Marina Valentini, quien sobre la base de ese optimismo ofrece perspectivas favorables para los mercados globales durante el resto del año.
También positiva es la opinión que comparte, en entrevista con SeñalDF, sobre Chile, asegurando que a nivel internacional valoran el destrabe de grandes proyectos de inversión, así como las políticas promercado del Plan de Reconstrucción del gobierno de José Antonio Kast. ¿ El conflicto en Medio Oriente lo ven como un shock táctico o como parte de un cambio estructural? Sigue siendo una situación de mucha incertidumbre. Como escenario base, nosotros vemos fuertes incentivos para que EEUU encuentre la forma de bajar las tensiones del conflicto en Medio Oriente. Esta guerra representa un costo alto para el país. Pensamos en el costo, por ejemplo, en municiones, el promedio es de US$ 1.000 millones por día. También tiene un incentivo por el lado de mercados, con una administración que le gusta usarlos como termómetro de cómo le está yendo, por lo que quiere evitar una mayor volatilidad. Pero el tema principal son las midterms. Este es un año de elecciones del Congreso en EEUU y el Partido Republicano, y esta administración quiere evitar aumentos en el costo de vida y perder intención de votos. No tenemos certeza de cómo o cuándo bajará el conflicto, pero vemos como escenario base que en algún momento de este año el estrecho se reabrirá. Por ahora, parece tener un impacto temporal sobre las economías. También es cierto que aunque tengamos una situación de cese al fuego y negociaciones exitosas, tal vez las disrupciones en el estrecho pueden seguir algunos meses más, lo que implica presiones inflacionarias. Pero creemos que la economía global es suficientemente resiliente como para enfrentar los choques derivados del conflicto.
No son pocas las voces que alarman de una subestimación del riesgo geopolítico en el mercado. .. Estados Unidos tuvo la opción de hacer una escalada militar, pero prefirió ir por el lado diplomático e intentar conseguir más poder de negociación con un bloqueo económico. Se estima que al cerrar el movimiento del petróleo hacia otros países, Irán deja de registrar US$ 13 mil millones en exportaciones de petróleo. Entonces ese dolor económico podría llevarlos a la mesa de negociación. Ese es el escenario que estamos contemplando. Si vemos el mercado de acciones, aunque sufrió mucha volatilidad en marzo, fue un mes especialmente volátil para los activos de riesgo.
Las economías más dependientes de energía sufrieron caídas, como Europa, que cayó entre 10% y 13%. Pero en abril, con señales de negociaciones positivas, el mercado está retomando y mirando hacia adelante, enfocado en fundamentos sólidos. El mercado espera crecimien to de utilidades de 44% para emergentes este año. En Estados Unidos lo subieron de 15% a 19%. Entonces el mercado reconoce riesgos, pero ve una luz al final del túnel y está más enfocado en temáticas estructurales como inteligencia artificial y reformas corporativas.
Dado ese optimismo predominante, ¿una escalada severa del conflicto, que no se puede descartar, llevaría a una disrrupción relevante? El mercado de acciones y los activos de riesgo están vulnerables a sufrir otra corrección táctica o mayor volatilidad. La clave es cuánto tiempo se mantenga cerrado el estrecho de Ormuz. Los futuros de petróleo ven mejoras a lo largo del año, en alrededor de US$ 85 (el barril) a mitad de año y bajando a US$ 75 hacia el final. Eso sugiere que el mercado espera que se abrirá el estrecho, aunque persistirá una prima geopolítica más alta. El año pasado se habló de Sell America. ¿ Se está volviendo a mirar a EEUU con su excepcionalidad? No diría que es el fin del excepcionalismo americano, sino el comienzo de uno más compartido. Hay una tendencia de rotación global muy fuerte. El año pasado hubo una búsqueda de mercados más baratos y se encontraron descuentos en emergentes, Europa y Japón. Además, hubo tendencias estructurales importantes, como infraestructura de inteligencia artificial. A comienzos de este año se mantuvo esa rotación global. Antes del conflicto, el resto del mundo superaba a EEUU en 15%. Pero en marzo, con mayor impacto en emergentes y Europa, esa brecha se acortó a 4,5% en el año. Sin embargo, no creemos que se haya interrumpido la rotación global.
Al contrario, conforme haya noticias más positivas sobre el conflicto, el mercado volverá a enfocarse en esas tendencias estructurales. ¿ Qué análisis hacen de la temporada de resultados en curso y qué nos dice de la IA? Estamos en un primer trimestre de earnings de EEUU bastante sólido. El mercado revisó al alza expectativas de 13% a 19%, liderado por tecnología, donde se espera crecimiento de utilidades de 45%. La IA es una tendencia estructural, pero con ciclos de entusiasmo y fatiga. Desde octubre pasado ¿ Cómo ven a los mercados emergentes? Los mercados emergentes tuvieron un año excelente y siguen fuertes. Es una tendencia favorable de varios años, apoyada por un dólar más débil, cadenas de producción, inteligencia artificial y el ciclo de commodities.
Hay que monitorear el conflicto, especialmente en países dependientes del petróleo, pero más allá de eso, los fundamentos siguen positivos. ¿ América Latina se ve favorecida en este contexto? América Latina está participando en esta rotación global y se ve más resiliente frente al shock energético, aunque con diferencias entre países. Brasil, Colombia o México, como exportadores de petróleo, se benefician más. Chile, al ser importador, muestra mayor vulnerabilidad. De hecho, fue el más rezagado en marzo. La región se beneficia también por su distancia geográfica del conflicto y por el peso del sector energético en sus índices. Además, hay factores políticos. Se observa un cambio en el péndulo político hacia posturas más favorables al mercado, lo que genera optimismo. Sin embargo, la región tiene baja exposición a tecnología, lo que limita su participación en la tendencia estructural de inteligencia artificial. Por eso, el atractivo es más táctico que estructural frente a Asia emergente. En lo que repecta a Chile, ¿a qué están pohubo una fase de fatiga. El sector software llegó a caer 24% por preocupaciones de disrupción por nuevas herramientas de IA. Ahora parece que estamos volviendo a un entorno de entusiasmo. Además, hay foco en infraestruc tura: semiconductores, centros de datos, insumos.
El mercado está poniendo atención en CAPEX En Chile "el gobierno optó por un ajuste fiscal menos agresivo, pero el plan es visto positivamente desde inversionistas globales" niendo atención los inversionistas? El foco principal es la nueva administración (de José Antonio Kast) y su prioridad de agilizar permisos de inversión. Hay cerca de US$ 90 mil millones en proyectos esperando aprobación, especialmente en minería. El mercado ve con optimismo la posibilidad de destrabar estas inversiones y avanzar en diversificación minera. También hay atención en disciplina fiscal, con planes de ajuste en gasto público.
El Plan de Reconstrucción incluye medidas promercado pero admite un alto nivel de déficit fiscal. ¿ Qué les parece? El gobierno ha optado por una estrategia menos agresiva de ajuste fiscal, pero el plan es visto positivamente desde inversionistas globales. Las medidas incluyen reducción de impuestos corporativos, eliminación temporal de IVA (a la vivienda), eliminación de impuestos a ganancias de capital y medidas de apoyo al empleo. Estas políticas podrían incentivar la inversión y el crecimiento, ayudando también a la sostenibilidad fiscal. ¿ Hay cierta tolerancia a un déficit fiscal en Chile? Sí. En comparación con otros países de la región, Chile muestra una dirección más positiva. Otros países como Colombia o Brasil enfrentan mayores desafíos fiscales. En ese contexto, Chile se percibe relativamente mejor posicionado. S la economía, al mercado chino le ha ido bien. El año pasado subió casi 30%, con foco en tecnología. La estrategia es invertir alineado con las prioridades del gobierno: high tech, biotecnología, autos eléctricos, energía renovable y robótica. Hay temáticas interesantes, pero se requiere selectividad y gestión activa, porque el mercado se volvió más caro. El gobierno no ha rescatado sectores tradicionales como antes. En el corto plazo hay mejora en consumo y estabilización inmobiliaria. En el largo plazo, la economía tenderá a desacelerarse. La clave es enfocarse en las áreas que el gobierno favorece. Considerando todas estas tendencias, ¿cómo ven al cobre? El cobre ha sufrido volatilidad por disrupciones macro y menor demanda en China, que representa 60% de la demanda global. En el corto plazo puede seguir volátil dependiendo del conflicto en Medio Oriente. Pero en el largo plazo, la demanda estructural es fuerte por la transición energética, inteligencia artificial, electrificación e infraestructura. Eso debería sostener su relevancia y recuperación, aunque en el corto plazo el panorama es más nublado. versus ingresos. Hay que ser más selectivos, pero mantenerse invertido porque es la temática más relevante de largo plazo.
Otra tendencia siempre relevante para la economía y los mercados es China. ¿ Cómo lo están abordando? Desde 2024, con políticas monetarias y fiscales para reactivar ¿ Cómo han visto al dólar en este contexto? Con el conflicto, el dólar actuó como refugio, eso reafirma su rol. Con noticias positivas, esa apreciación se está revirtiendo. Si el escenario base se mantiene, podría retomarse una tendencia de depreciación, ya que el dólar sigue caro respecto a su promedio de 20 años. Además, hay divergencia de política monetaria: la Fed sin cambios, otros bancos centrales subiendo tasas. Eso favorece cierta depreciación, aunque no tan fuerte como el año pasado. En materia de crédito y riesgos financieros, ¿ven deterioro en el crédito corporativo? Los spreads del crédito corporativo subieron en el momento del conflicto, llegando a cerca de 320 puntos base. Con noticias positivas, volvieron a bajar a niveles cercanos a los previos. Esto refleja que el mercado ve condiciones corporativas sólidas. El consumidor estadounidense sigue con una hoja de balance fuerte. Desde la pandemia, el patrimonio neto creció en US$ 65 billones (millón de millones). Sin embargo, hay que considerar que precios altos de gasolina pueden afectar a los segmentos de menores ingresos. El percentil más bajo destina 17% de su ingreso a energía. Por eso es importante subir en calidad dentro del crédito corporativo, preferir rangos más altos y evitar segmentos más riesgosos.
Aun así, sigue siendo un sector atractivo, con retornos cercanos a 7,5%. Un punto aparte sobre el credito privado. ¿ Les preocupan los riesgos que se han anidado ahí? Está bajo el foco por tres motivos. Primero, el rendimiento bajó desde 12% en 2022 a cerca de 9%, reduciendo la prima frente a mercados públicos. Segundo, hubo casos puntuales en Estados Unidos que generaron dudas, aunque fueron eventos idiosincráticos. No se observa un riesgo sistémico, con tasas de default alrededor de 2%, aunque sí mayor uso de reestructuraciones. Tercero, la exposición al sector software. Aproximadamente 20% del crédito privado está vinculado a este, lo que generó preocupación tras caídas en ese sector. Esto provocó rescates por parte de inversionistas, con limitaciones de liquidez en los fondos. Aun así, no se ve un riesgo sistémico. Los fundamentos siguen sólidos, pero la selectividad y la calidad crediticia son más importantes. S Marina Valentini de JPMorgan Con el conflicto, el dólar actuó como refugio, eso reafirma su rol. Con noticias positivas, esa apreciación se está revirtiendo.
Si el escenario base se mantiene, podría retomarse una tendencia de depreciación, ya que el dólar sigue caro respecto a su promedio de 20 años". El cobre "en el corto plazo puede seguir volátil dependiendo del conflicto en Medio Oriente. Pero en el largo plazo, la demanda estructural es fuerte por la transición energética, inteligencia artificial, electrificación e infraestructura". Autor: POR FRANCISCA GUERRERO. La estratega de Mercados Globales en Market Insights de JPMorgan Asset Management, parte por entregar una perspectiva positiva para los mercados globales, gracias a un marcado optimismo sobre el futuro del conflicto en Medio Oriente. Superado ese episodio Marina Valentini de JPMorgan Con el conflicto, el dólar actuó como refugio, eso reafirma su rol. Con noticias positivas, esa apreciación se está revirtiendo.
Si el escenario base se mantiene, podría retomarse una tendencia de depreciación, ya que el dólar sigue caro respecto a su promedio de 20 años". El cobre "en el corto plazo puede seguir volátil dependiendo del conflicto en Medio Oriente.
Pero en el largo plazo, la demanda estructural es fuerte por la transición energética, inteligencia artificial, electrificación e infraestructura". "La economía global es suficientemente resiliente como para enfrentar los choques derivados del conflicto" Autor: POR FRANCISCA GUERRERO.