Autor: CArLOS SáNCHEz INOStrOzA, PrESIDENtE rEgIONAL DEL PArtIDO NACIONAL LIbErtArIO
Columnas de Opinión: ¡Chile soberano! Decidir sin tutelas externas ya no es opcional
Columnas de Opinión: ¡ Chile soberano! Decidir sin tutelas externas ya no es opcional Chile no enfrenta un debate ideológico. Enfrenta un problema de coherencia.
Mientras parte de la clase política busca proyectarse en organismos internacionales como la ONU, incluso sin respaldo interno claro, surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿ para quién se gobierna realmente? Desde el Partido Nacional Libertario de Magallanes lo decimos sin rodeos, la soberanía no es negociable ni delegable. Y hoy, en la práctica, sí está siendo erosionada. Organismos como la ONU o la OMS fueron concebidos como espacios de coordinación. Pero en los hechos han evolucionado hacia estructuras que presionan, condicionan y, en algunos casos, intentan incidir directamente en decisiones internas de los países. No es teoría. Es una práctica política contemporánea. Johannes Kaiser ha sido claro en esto: no tiene sentido sostener posiciones ambiguas ni dilatar decisiones estratégicas. O se está con la soberanía nacional, o se cede poder a instancias externas. Lo demás es evasión política. El punto crítico no es la cooperación internacional. Chile necesita cooperación. El problema es la subordinación. Durante los últimos años vimos cómo organismos internacionales pretendieron influir en materias sensibles, salud pública, migración, estándares regulatorios e incluso marcos de derechos. Muchas veces con criterios que no reflejan la realidad chilena, ni menos la de regiones como Magallanes. Y aquí aparece la contradicción mayor: se busca liderazgo global mientras no se resuelven problemas internos, o peor, mientras se validan estructuras externas que limitan la capacidad de decisión del propio país. No se trata de salir impulsivamente de todos los organismos. Eso sería una simplificación infantil. Se trata de algo más serio -revisar, con criterio estratégico, qué acuerdos sirven a Chile y cuáles no. Eso implica asumir costos políticos. Kaiser lo ha dicho sin matices: las decisiones relevantes no pueden seguir postergándose por conveniencia o cálculo. Hay que definir posición y asumir consecuencias. Magallanes entiende esto mejor que nadie. Aquí la soberanía no es discurso. Es logística, es territorio, es aislamiento, es realidad diaria. Sabemos lo que significa depender de decisiones tomadas lejos. Por eso la discusión no es ONU sí o no. OMS sí o no. Esa es la superficie. La discusión real es otra: ¿ Chile decide su camino o lo negocia permanentemente con estructuras que no responden a su ciudadanía? Defender la soberanía hoy no es un gesto simbólico. Es una condición mínima para gobernar con responsabilidad. Y seguir evitando esa conversación, simplemente, ya no es sostenible. Autor: CArLOS SáNCHEz INOStrOzA, PrESIDENtE rEgIONAL DEL PArtIDO NACIONAL LIbErtArIO.