CARTAS: Correos
CARTAS: Correos Correo a lectores@diarioelsur.cl Sin placa patente Hace unos días disfrutaba de un café en el centro de Concepción, frente a la Plaza Independencia. Observé un vehículo sin su placa patente y me pareció curioso.
Durante el poco tiempo que lleva disfrutar un café pude observar no menos de cinco vehículos en condiciones similares: sin patente delantera o trasera, en algunos casos ambas; otros con la patente mal puesta en la parte interior del parabrisas. Reitero: pleno centro de Concepción. Regresando a casa, sin ningún esfuerzo, me topé con una variedad de vehículos en iguales condiciones. Puedo entender alguna circunstancia especial, como un accidente, que desprenda una de las placas. Pero la abundancia de eventos me parece al menos curiosa y, la verdad, preocupante. RODRIGO VALENZUELA S. No son casos aislados Los recientes hechos de violencia en los recintos educacionales, que han terminado con agresiones con arma blanca, no son hechos aislados. Es la gota que rebalsa el vaso de una crisis que llevamos años negando, administrando con parches, pero sin enfrentar de raíz.
Como sociedad, nos hemos acostumbrado a mirar los colegios como si fueran islas: ahí ocurren las balaceras, amenazas y el narcotráfico en los sectores vulnerables; ahí los alumnos llegan con una mochila de vacío emocional en los sectores medios y altos.
Pero la escuela no es la causa de esta violencia, sino el espejo de lo que estamos construyendo. ¿Esto sigue siendo un problema educativo o es un problema que parte afuera del colegio? El colegio puede contener, pero no puede sustituir la estabilidad que debiera garantizar el Estado. Llevamos años hablando de convivencia escolar y de programas de habilidades socioemocionales. ROSA IBÁÑEZ MUÑOZ Violencia escolar Las cifras son conocidas: una tendencia al alza sostenida desde 2018. Máximo histórico de denuncias por violencia escolar en 2024, agresiones a docentes al alza en 15 de 16 regiones.
El debate público busca respuestas en más leyes y detectores de metales, pero elude una pregunta estructural: ¿ qué tipo de sujeto estamos formando? Como psicólogo, señalo un factor que se evita nombrar: el marco ideológico del FA y el PC ha permeado la política educativa con una premisa central -el individuo es víctima de un sistema opresorsin un énfasis equivalente en agencia, autorregulación y responsabilidad personal.
Desde la evidencia clínica, eso tiene consecuencias: locus de control externo crónico, es decir, la tendencia a atribuir lo que ocurre a causas ajenas a la propia voluntad, menor tolerancia a la frustración y mayor propensión a la agresión reactiva. Reconocer injusticias y formar sujetos capaces de superarlas no son cosas contradictorias, a menos que el objetivo no sea la emancipación individual, sino mantener vivo el resentimiento. RODRIGO SALINAS ROJAS Expulsión De acuerdo con la más reciente encuesta Cadem, el 88% de los consultados está de acuerdo con sancionar o expulsar a estudiantes que participen en hechos violentos.
El mismo porcentaje respalda instalar cámaras de vigilancia en los colegios, el 79% respalda la colocación de los detectores de metales y revisión de mochilas, mientras el 75% aprueba que los estudiantes involucrados en violencia pierdan beneficios del Estado. Yo voté por mano dura pero todavía no la veo.
SUSANA ESPINOZA Reconstrucción El plan de reconstrucción nacional ha debido ajustarse para lograr viabilidad legislativa, incluyendo cambios a la rebaja del impuesto corporativo y la posibilidad de separar iniciativas, lo que evidencia un intento serio por perfeccionar la propuesta. Sin embargo, desde la oposición se la ha calificado como una "ley tramposa", desestimando su contenido antes de su discusión. Estas críticas omiten el contexto económico heredado, que limita los márgenes de acción y exige gradualidad, más aún cuando el plan contempla subsidios al empleo y apoyo a pymes. Si ante cualquier intento de reactivación se responde con bloqueo, ¿cómo se espera entonces que Chile recupere el rumbo? CRISTOBAL LAIMBOCK M. Sin fiscalización Las autoridades casi nunca fiscalizan a los negocios que se dedican a comprar fierro y las tapas de cámaras que delincuentes roban en las veredas y en las calles penquistas. Esto es un riesgo para personas que en cualquier momento se pueden fracturar al caer y a los profundos hoyos y tener que llegar al hospital. ARTURO RETAMAL.