INIA expande su programa de mejoramiento genético con la incorporación de diez nuevos criaderos para 2026
INIA expande su programa de mejoramiento genético con la incorporación de diez nuevos criaderos para 2026 reportaje I Programa de Mejoramiento Genético (PMG) E Ganadero de INIA continúa consolidando su proyección a nivel nacional, fortaleciendo una red de trabajo que integra criaderos institucionales y privados desde la Región de O'Higgins hasta Magallanes.
Esta labor forma parte de una estrategia orientada a validar e implementar metodologías y procedimientos para el mejoramiento genético de la masa ganadera nacional, a través de investigación aplicada, innovación tecnológica y vinculación permanente con el sector productivo.
A los seis criaderos institucionales con que cuenta INIA en distintas regiones del país, se han ido sumando desde 2021 otros seis criaderos privados, proceso que continuará ampliándose durante 2026 con la incorporación de diez nuevos planteles distribuidos a nivel nacional. Entre ellos se encuentran criaderos de razas bovinas como Shorthorn y Aberdeen Angus, y de razas ovinas como Suffolk Down, Texel e Hidango.
En este contexto de expansión, se incorpora también el Criadero San Pedro, de la comuna de Carahue, dedicado a la raza bovina Blonde d'Aquitaine, cuya llegada constituye una señal concreta del interés que despierta el trabajo técnico desarrollado por el programa. Más que un sistema centrado únicamente en la selección de reproductores, el PMG Ganadero de INIA se sustenta en un enfoque de gestión genética integral.
Esto implica el levantamiento y procesamiento de información genealógica y productiva, la definición de objetivos de mejora, la estimación de valores genéticos, el control de la consanguinidad, el seguimiento de tendencias genéticas y la generación de propuestas de encaste acordes a los requerimientos de cada rebaño. El propósito es que las decisiones reproductivas se basen en información objetiva, contribuyendo así a una ganadería más eficiente, sustentable y adaptada a las condiciones productivas de Chile. Uno de los elementos que distingue a este programa es su aporte a un cambio de enfoque en la genética ganadera nacional. Durante años, una parte importante de las decisiones de mejoramiento se ha asociado a la compra de semen, embriones o reproductores evaluados en otros países.
Frente a ello, INIA ha impulsado una mirada complementaria, orientada a la valorización genética de animales que nacen, se reproducen y se desarrollan en los ambientes locales, mediante evaluaciones objetivas que permiten estimar su mérito genético en condiciones reales de producción. Este enfoque apunta a fortalecer los sistemas de crianza nacionales, valorizar sus propias capacidades y contribuir a una ganadería más resiliente frente a los desafíos productivos y ambientales del país. VALOR ESTRATÉGICO DEL PROGRAMA Junto con ello, el programa avanza hacia una lógica de mayor auto sustentabilidad.
La incorporación de productores y sus aportes contribuye a fortalecer una base de trabajo que no solo amplía la cobertura del PMG, sino que también ayuda a dar continuidad a una plataforma técnica de largo plazo, capaz de sostener evalua-. El Criadero San Pedro de Carahue se integra al Programa de Mejoramiento Genético (PMG) para potenciar la raza Blonde d'Aquitaine, una variedad bovina de gran potencial para la producción de carne que aporta diversidad al panorama ganadero del sur de Chile.
Hacia una ganadería nacional más eficiente y resiliente INIA expande su programa de mejoramiento genético con la incorporación de diez nuevos criaderos para 2026 reportaje ciones genéticas, análisis reproductivos y procesos de innovación aplicada al servicio del sector pecuario. En esa línea, la creciente participación de criaderos privados refleja también el reconocimiento del valor estratégico que tiene contar con herramientas objetivas para orientar la selección y el apareamiento de sus animales. Durante el período 2024-2025, el programa consolidó avances relevantes en distintas dimensiones.
Entre ellos destacan la presentación de trabajos en congresos especializados, la integración de registros nacionales, la estimación de valores genéticos con mayor precisión, el análisis de tendencias genéticas y consanguinidad, y el desarrollo de herramientas propias como GenMatch 1.0, software institucional orientado a apoyar la planificación genética y reproductiva de rebaños bovinos y ovinos bajo criterios técnicos definidos por el usuario. Estos avances reflejan un esfuerzo sostenido por poner la ciencia aplicada y la innovación al servicio de una gestión genética moderna y pertinente para la realidad ganadera chilena. Para el Dr.
Jaime Piñeira, investigador encargado del PMG Ganadero de INIA, "este crecimiento da cuenta de una demanda creciente por herramientas técnicas que permitan ordenar y proyectar de mejor manera los procesos de selección y reproducción animal en Chile.
Uno de los desafíos centrales no es solo mejorar determinados rasgos productivos, sino hacerlo con información confiable, controlando la consanguinidad, resguardando la variabilidad genética y ajustando las estrategias de selección a la realidad de los sistemas ganaderos nacionales", señala. En ese escenario, la incorporación del Criadero San Pedro adquiere especial relevancia. Se trata de un plantel dedicado a la raza Blonde d'Aquitaine, de presencia aún limitada en el país, pero con atributos de interés para sistemas orientados a la producción de carne.
Su ingreso al programa no solo amplía la diversidad de la red vinculada al PMG, sino que además expresa el interés de productores que buscan fortalecer sus procesos de selección a partir de una base técnica sólida y medible.
Desde el criadero, sus representantes han señalado que la decisión de integrarse al PMG responde a una etapa de reestructuración comercial y operativa, orientada a desarrollar una producción más consistente con el potencial genético que han resguardado durante 25 años.
En ese contexto, Francisca Maldonado indicó que "si bien sus reproductores ya contaban con reconocimiento formal en el libro genealógico de la raza, estimaban necesario avanzar hacia una crianza validada técnicamente, medible y en constante mejora.
A su juicio, integrarse al programa de INIA constituye un paso fundamental para consolidar una propuesta productiva donde la genética cumpla un rol central, tanto en la decisión del cliente como en la rentabilidad del sistema". El interés del Criadero San Pedro por incorporarse al programa refleja, además, una señal importante sobre el momento que vive la ganadería nacional.
Cada vez más productores reconocen que el mejoramiento genético no debe entenderse únicamente como la incorporación de material genético externo, sino también como la capacidad de generar, medir y valorizar animales sobresalientes en los propios ambientes donde serán utilizados. En esa línea, el caso de este criadero da cuenta de una búsqueda por respaldar técnicamente su proceso de selección y proyectarlo sobre bases objetivas, consistentes y comparables en el tiempo.
En ese sentido, la experiencia del Criadero San Pedro muestra cómo el trabajo impulsado por INIA está generando interés más allá de sus núcleos institucionales, convocando a productores que ven en la gestión genética una herramienta concreta para proyectar sus planteles en el tiempo. En este caso, además, se trata de una raza bovina que aporta diversidad al panorama ganadero nacional y cuyo desarrollo puede abrir nuevas oportunidades de valorización productiva en los ambientes del sur de Chile.
De esta manera, la incorporación de nuevos criaderos al PMG Ganadero de INIA, no solo refleja un crecimiento cuantitativo, sino que también expresa la consolidación de una visión de trabajo que busca fortalecer capacidades nacionales, valorizar genéticamente animales criados en condiciones locales, avanzar hacia una mayor auto sustentabilidad del programa y contribuir, desde la ciencia y la innovación aplicada, a una ganadería chilena más eficiente, resiliente y con mayor proyección de futuro..