Autor: José Miguel Wilson
Las jugarretas que han convertido a Manouchehri (PS) en el principal dolor de cabeza de Kast
La Contraloría ya ofició a La Moneda por algunas de las presentaciones del diputado. Estas acciones han tocado hebras sensibles para el Presidente. Una de ellas apuntaba contra la primera dama por haber servido almuerzos sin respetar protocolos sanitarios. El requerimiento más reciente fue una denuncia contra ministros por no haberse realizado oportunamente los test de drogas. El gobierno acusó el golpe, al punto que el propio Jefe del Estado se hizo el miércoles pasado un examen de pelo voluntario. SIGUE El diputado Daniel Manouchehri (PS) se ha convertido en el principal escollo parlamentario de La Moneda.
Las jugarretas que han convertido a Manouchehri (PS) en el principal dolor de cabeza de Kast A pocas semanas del fin del período presidencial de Gabriel Boric, en enero pasado, el diputado Daniel Manouchehri (PS), hoy convertido en el principal escollo parlamentario de La Moneda, presentó dentro de la ley de reajuste del sector público, una sorpresiva indicación para someter obligatoriamente a varias autoridades a exámenes de drogas periódicos.
La jugada le arrebataba inesperadamente una bandera a la UDI que sistemáticamente, con el fin de emplazar al PC y al Frente Amplio y a la administración de Boric, había presentado enmiendas en leyes del Presupuesto para obligar a ministros, subsecretarios y parlamentarios a realizarse estos controles, bajo la suposición de que en la izquierda hay más tolerancia para el consumo de ciertas sustancias, en especial la marihuana (cannabis). En esos momentos, José Antonio Kast ya era presidente electo, y la propuesta de Manouchehri, firmada además por los diputados Luis Cuello (PC), Juan Santana (PS), Leonardo Soto (PS, hoy exparlamentario) y Daniella Cicardini (PS, actual senadora), fue apoyada transversalmente ya que iba en línea con lo que la misma derecha había propuesto. La redacción de la indicación, sin embargo, iba más allá.
Exigía el examen "al momento de asumir", además de la obligación de difundir los resultados. "Todos los ministros de Estado, subsecretarios, delegados presidenciales, secretarios regionales ministeriales y jefes de servicio al momento de asumir su cargo deberán someterse a un examen de consumo de sustancias o drogas estupefacientes o sicotrópicas ilegales, examen que deberán repetirse al menos 2 veces al año, luego de asumido su cargo.
El examen deberá realizarse a través de una muestra biológica de pelo y sus resultados serán públicos", decía la norma Cámara y el Senado. que fue aprobada sin mayor reparo por la Con ello, el examen obligatorio se transformó en una ley permanente, al margen de que el reajuste del sector público se discuta todos los años. Esto, porque si los artículos misceláneos (que abordan otras materias no relacionadas) no son modificados por otra ley en el futuro, rigen mientras exista la República. En el papel, para los colaboradores de Kast no era problema. Voluntariamente se sometieron a otro examen de drogas antes de asumir. El problema es que producto del vértigo de la instalación del gobierno, las nuevas autoridades no se percataron del detalle de que debían someterse a este test obligatorio "al asumir" y luego publicar sus antecedentes.
Ese es precisamente el problema de las llamadas leyes misceláneas, como la anual ley de reajuste, que incluyen tantas normas diversas en un paquete, que el título no refleja el contenido de las disposiciones y eso aumenta el riesgo de que fácilmente queden en el olvido o en el descuido.
Ministros en falta Conscientes de esa letra chica y al ver que pasaban los días de la nueva administración, Manouchehri, Cicardini y Santana recurrieron a la Contraloría para acusar que los ministros y otros colaboradores de Kast ya estaban en falta por no hacerse el test luego del traspaso de mando. El Ejecutivo acusó recibo del golpe.
Al día siguiente, el 8 de abril, el Presidente Kast, quien no está dentro de los obligados, se sometió a un examen de pelo voluntario y anunció un proyecto para regular el tema de mejor forma. Los ministros, por su parte, tuvieron que salir a dar explicaciones de por qué no se habían hecho este nuevo control. Razones SIGUE Autor: José Miguel Wilson. El 8 de abril, el Presidente Kast, quien no está obligado por ley, se sometió a un examen de pelo voluntario y anunció un proyecto para regular el tema.