Autor: MARTHA HECHERDORSF Ovalle
Agricultores del Limarí reducen o abandonan siembras por crisis hídrica
Agricultores del Limarí reducen o abandonan siembras por crisis hídrica a escena se repite en distintos puntos de la provincia: terrenos que antes estaban en plena producción hoy lucen reducidos o simplemente abandonados.
En el Limarí, según relatan agricultores de distintas comunas, cultivos como alcachofas, mandarinas, paltos, uva y kiwi han comenzado a desaparecer o a disminuir significativamente, en medio de la escasez hídrica y el aumento sostenido de los costos agrícolas. Se trata de un cambio progresivo, pero cada vez más visible en el territorio. Agricultores de distintas comunas coinciden en que la menor disponibilidad de agua, junto a una rentabilidad cada vez más incierta, está obligando a reducir superficies, modificar cultivos o en algunos casos, dejar de sembrar.
REDUCCIÓN DE CULTIVOS Uno de los casos más ilustrativos se registra en la comuna de Río Hurtado, donde la agricultora Ingrid Valenzuela ha debido tomar decisiones drásticas para enfrentar la falta de recurso hídrico. "Dí de baja 16 hectáreas de mandarina", relató, explicando que la medida se adoptó en uno de los periodos más críticos de sequía. A ello se suma la reducción de superficie en paltos, en un proceso progresivo que continúa hasta hoy.
La gravedad del escenario se refleja en un dato concreto: "este año pudimos regar cinco veces", afirmó, advirtiendo que bajo esas condiciones "no hay ningún cultivo que sea rentable en este momento". PRODUCCIÓN A MENOR ESCALA Pero esta situación no es aislada.
Desde Monte Patria, la agricultora y dirigente, Jessica Carrizo, describe cómo los pequeños productores han debido ajustar sus sistemas productivos. "De dos hectáreas pasamos a sembrar una y a veces media hectárea", señaló, explicando que el alza en los costos de insumos ha sido determinante. En su caso, ha optado por mantener cultivos de ciclo corto, como tomate, papa, sandía o melón, aunque reconoce que se trata de una producción limitada. "No sembre haba por el costo de la bencina. No conviene sembrar poco", agrega. Este escenario, según plantea, ha llevado a que muchos agricultores opten por dejar de sembrar, mientras otros continúan en una lógica de subsistencia. "Hay muchos de la zona que ya dejaron de sembrar", afirmó. CULTIVOS QUE COMIENZAN A DESAPARECER La situación también se refleja en la desaparición o disminución de ciertos cultivos tradicionales.
Ricardo Villalobos, agricultor de Tulahuén y representante de pequeños productores, explicó que especies como el kiwi o la alcachofa han ido perdiendo presencia en el territorio. "Antes había mucha plantación de alcachofas, hoy se ven muy pocas. Todo depende del agua y estas plantaciones requieren mucha", indicó. A ello se suma el impacto del mercado.
Según detalló, cultivos como la uva pisquera o de exportación han dejado de ser atractivos debido a la baja en los precios y dificultades de comercialización. "Hoy en día no hay nada en qué invertir que pueda tener una buena rentabilidad", advirtió. En ese contexto, muchos agricultores han optado por volver a cultivos tradicionales de menor escala, principalmente hortalizas, aunque con una producción mucho más limitada que en años anteriores.
ABANDONO DE PREDIOS E IMPACTO EN LA VIDA RURAL En Río Hurtado, el agricultor, Alfonso Díaz, observa con preocupación el avance de este fenómeno, señalando que el abandono de predios es cada vez más visible. "Hay gran cantidad de huertos abandonados", comentó, atribuyendo esta situación no solo a la falta de agua, sino también a cambios en las condiciones climáticas y a la disminución de las precipitaciones en zonas cordilleranas. El impacto, asegura, va más allá de lo productivo. "La gente se está yendo a trabajar a la minería”, señaló, apuntando a una migración creciente desde el mundo rural hacia otras actividades económicas. UN CAMBIO QUE PODRÍA PROFUNDIZARSE Aunque las realidades varían según el acceso a recursos y el tamaño de los predios, los testimonios coinciden en que la agricultura en el Limarí enfrenta un escenario complejo. CEDIDA La combinación de menos agua, mayores costos y baja rentabilidad está llevando a una reducción progresiva de la actividad, con cultivos que comienzan a desaparecer y predios que quedan sin uso. Un proceso que, según advierten los propios agricultores, podría intensificarse en los próximos años, profundizando la pérdida de cultivos tradicionales y transformando de manera definitiva la actividad agrícola en la provincia. Autor: MARTHA HECHERDORSF Ovalle. Alcachofas, mandarinas, paltos, uva y kiwi son parte de las especies que han reducido su presencia en la provincia en los últimos años. Los productores advierten que la escasez hídrica, los altos costos y la baja rentabilidad están detrás de este escenario, evidenciando un cambio profundo en el paisaje agrícola local. TRANSFORMACIÓN SILENCIOSA DEL CAMPO La falta de agua y la baja rentabilidad han obligado a agricultores del Limarí a reducir siembras o dejar de producir, impactando directamente en la vida rural.