La Federación de Estudiantes de Chile, 120 años de consecuencia
La Federación de Estudiantes de Chile, 120 años de consecuencia E 1 21 de octubre de 1906, don Valentín Letelier, rector de la Universidad de Chile, fundó la Federación de Estudiantes de Chile, la cual estaba orientada a defender los derechos y representar las opiniones de los estudiantes de esa casa de estudios, además de brindar asistencia social a los trabajadores y desposeídos. Letelier era miembro del Partido Radical, más cercano al centro y la clase media que a la izquierda. Sus primeros integrantes fueron alumnos de medicina, para después incorporarse los de pedagogía y otras carreras. La juventud del siglo XIX y principios del XX fue notablemente refractaria a los gobiernos, desde Balmaceda y aún más atrás.
Si bien es cierto don Valentín Letelier pretendió que los universitarios fueran representantes de la emergente clase media, la Federación (conocida hoy como FECH) era integrada por hijos de familias conservadoras de Santiago y también de diversas partes del país; muy pronto abrazó las ideas del marxismo y divulgó abierta y casi agresivamente la revolución rusa de 1917 y esparció esas ideas a través de la legendaria revista "Claridad", cuyo primer número aparece el 12 de octubre de 1920, cuando ya Arturo Alessandri está por entrar a la Moneda y tiene el apoyo del Partido Radical, más no de la juventud, que si bien no lo ataca (o lo hace tibiamente) se resta de quienes ven en su elección un mesías salvador de la crisis social de entonces. Su primer presidente fue el alumno de medicina José Ducci Kallens (19061907), quien fue pionero de la radiología en Chile, impulsor de avanzadas ideas liberales. En 1907, un año después de su creación, no vaciló en enfrentar al propio rector Valentín Letelier y dio a conocer su posición marcadamente anárquica ante los poderes públicos. El 23 de mayo 1913 la FECH realizó su episodio más espectacular y rechazado a la vez por la clase conservadora de la capital y el país.
El nuncio apostólico monseñor Enrico Sibilia tuvo algunas actuaciones que disgustaron al gobierno chileno, como intervenir en la designación de clérigos con favoritismos personales, especialmente en Tacna y Arica (bajo dominio peruano) apoyando nombramientos de sacerdotes del país vecino en desmedro de los chilenos. El día que regresó a Santiago al llegar a la estación Mapocho fue recibido en medio de violentas contramanifestaciones de los estudiantes universitarios, al extremo de apedrear su carroza y arrebatarle el capelo cardenalicio. El incidente escaló hasta el Vaticano. Si alguien recuerda los discursos presidenciales de hace medio siglo, tenemos registro de uno pronunciado por el Dr. Allende en una visita a la Universidad Técnica en 1972; con su clásica elocuencia, expresa que "el joven es biológicamente revolucionario". Y la FECH demostró este aserto invariablemente durante más de un siglo de existencia.
En sus filas se alistaron Alfredo Demaría, Rafael Maluenda (más tarde Director de El Mercurio) Santiago Labarca (quien fue ministro de Educación de los presidentes radicales y combatido por los profesores debido sus políticas, según se dijo, "no dialogantes" enrostrándosele el ser socio del Club de la Unión), Antonio Acevedo Hernández, Joaquín Edwards Bello, quien sin perjuicio de su apellido, adhirió a las ideas de sus colegas de entonces. Las proclamas de la organización aun hoy día serían de temer.
En la edición de "Claridad "del 22 de enero de 1921, se daba cuenta de la reciente declaración de principios de la FECH: "¡ Si¡ se leía¡ Somos subversivos para los malos, para los que han hecho de la Patria una feria comercial, un aposento de hombres sin probidad ciudadana, sin dignidad de hombres!". Luego venía una elocuente alocución dirigida al "camarada obrero": "En vez de perder el tiempo transformándose en instrumentos de políticos más o menos audaces -escribíanbebiendo alcohol o malgastando su dinero y su salud, acuda Ud. a su gremio. Pero, una vez que esté en su organización obrera, no pierda Ud. el tiempo en discusiones personales ni sutilezas. Acuda a aprender sus deberes y derechos frente al actual régimen capitalista. Y una vez que Ud. sepa todo aquello, no permanezca indiferente. Enséñele a sus compañeros. Predique con el ejemplo.
Agite a los indiferentes". Las primeras actuaciones públicas de la FECH fueron la organización de las fiestas de la primavera, a partir de 1920 y donde, además de la elección de reina, el puesto más disputado era el de poeta laureado, es decir, el joven que, con inspiradas estrofas, cantaba a la belleza de la soberana.
Entre los ganadores de estos laureles, estuvieron Pablo Neruda, entonces un desconocido poeta del sur, Joaquín Cifuentes Sepúlveda, de San Clemente, Roberto Meza Fuentes, ex alumno del Liceo de Talca, Víctor Barberis, también piducano, y fueron socios destacados de la organización alumnos de diversas clases sociales como Daniel Schweitzer, Pedro Prado entre otros. La fiesta de la primavera se expandió rápidamente por todo Chile, siendo organizada principalmente por los liceos locales.
Linares, Talca y Curicó las inauguraron a contar de los años 22 y 23, con la reticencia de "los mayores" que no veían con buenos ojos este lucimiento de sus hijas y, además, la presentación de sainetes y comedias donde se ridiculizaba al cura, alcalde y otras personalidades de cada localidad. Enemigos encarnizados de la FECH fueron los alumnos de la Universidad Católica y los liceos bajo tuición de la iglesia de Chile.
En Santiago se enfrentaron con no escasa violencia, de lo que resultó el asalto a la sede de la FECH el 21 de julio de 1920, ubicada en la primera cuadra de Ahumada Nº 73 entrando por Alameda, atribuida a alumnos de la U. Católica, donde se destrozaron muebles, se quemaron libros (entre ellos manuscritos de varios poetas) y se enfrentaron a golpes con integrantes de la UC. Entre ellos quedó herido un alumno de leyes de nombre Alberto Hurtado Cruchaga. Pero, junto con dar a conocer a los nuevos poetas, casi todos adolecentes que serían más tarde consagrados. Jaime González Colville, Academia Chilena de la Historia En los turbulentos días de la Unidad Popular, la FECH enfrentó a los opositores al gobierno.
La Federación de Estudiantes de Chile, 120 años de consecuencia como González Vera, Armando Donoso, Neftalí Reyes que recién asume su seudónimo universal, Armando Ulloa, entre otros, la declaración de principios de la federación tiene fuerte acento de anarquía, si se nos permite la expresión.
Por primera vez se habla del "problema social". Se ataca duramente al congreso. "Los políticos se dice en la edición de "Claridad" del 30 de abril de 1921creen posible la solución mediante varias leyes de mejoramiento obrero, con lo cual revelan tanta ignorancia como mala fe". "Ante las necesidades reales de la época presente, estima que el problema social debe resolverse por la sustitución del principio de cooperación al de competencia, la sociabilización de las fuerzas productivas y el consecuente reparto equitativo del producto del trabajo común y por el conocimiento efectivo de cada persona a vivir plenamente su vida intelectual y moral". La expresión más amplia y profunda de este esfuerzo educativo de una sociedad que tenía la mitad de sus integrantes en el analfabetismo, fue la fundación de la Universidad Popular "Lastarria", en 1918, para impartir clases nocturnas a obreros, empleados y todo aquel que deseara mejorar sus conocimientos y formación. La entidad funcionaba en los altos de la Universidad de Chile, en Alameda 1050. Las clases eran dictadas por alumnos de las diversas carreras, pero no debe desconocerse que además se entregaron normas ideológicas de izquierda. Era presidente de la FECH Alfredo Demaría y secretario general de la nueva Universidad, Rudecindo Ortega. Tuvo corta duración y fue disuelta bajo el gobierno de Ibáñez en 1930. Un año después, la FECH combatiendo en las calles obligó a dimitir a este mandatario. En el número de "Claridad" del 14 de mayo de 1921, se aboga por la fundación del Partido Comunista, "importante en grado sumo -dice el artículo firmado por Luis A. Schneiderpara orientación futura de la lucha proletaria en Chile". Este conglomerado político se fundaría meses después, en enero de 1922, por gestión de Luis Emilio Recabarren.
En mayo de ese año de 1921, la revista critica "sin anestesia" como se diría hoy, los desfiles patrióticos a los que deben concurrir los estudiantes y sus profesores. "Con alguna posterioridad hemos sabido -dice el cronista, quien no da su nombreque tanto los alumnos como los profesores que asisten fueron obligados a participar so pena de ser amonestados, suspendidos o expulsados". La revista "Claridad" y la FECH no tuvieron empacho en denunciar las acciones que ellos consideraron censurables, con nombre y apellido.
Así como criticaron el nombramiento de Gabriela Mistral como directora de un Liceo sin contar con el título de Profesora de Estado, también le enrostraron a don Pedro Aguirre Cerda, ministro del Interior de Alessandri en 1921, el enviar una carta al rector de la Universidad de Chile, don Gregorio Amunátegui, para que acepte como alumno de la Escuela de Medicina a un joven que no cumple con los requisitos que exige la casa de estudios. Similar "recomendación" se publica del ministro de Justicia, Alejandro Rosselot, al director de la Escuela de Medicina. Los presidentes de la FECH La Federación de Estudiantes, salvo excepciones que destacamos, siempre fue dirigida por jóvenes de izquierda o proclives a estas ideas.
Por ello, cuando el diputado José Antonio Kast Adriazola en El Mercurio del pasado domingo 24 de mayo, ante la reciente elección de Laura Mlynarz, afín al conglomerado comunista, sostiene que "las federaciones son para los estudiantes, no para ser las marionetas de un partido político", es porque le ha faltado leer la revista "Claridad" desde su fundación y entender que, aun cuando no lo compartamos, la juventud ha sido desde los orígenes del Chile actual reacia a captar las ideas u opciones de quienes les precedieron.
Si no, que lo digan los hermanos Carrera, O'Higgins, Marcos Gamero o Carlos Spano, Vicuña Mackenna, Francisco Bilbao o Arturo Alessandri (quien combatió en las calles a Balmaceda) y desligándose de la concepción monárquica o conservadora en que se habían criado, optaron por una posición divergente, aun cuando ya en la edad madura calmaran sus ímpetus.
El primero de ellos, José Ducci Kallens era liberal, tienda nacida tras separarse en 1849 del Partido Conservador los más jóvenes, en protesta a las ideas autoritaritas, detractores de la férrea Constitución de 1833 de Portales y, en general, distantes de las ideas religiosas y donde, en el siglo XIX reconocieron filas Bilbao, Lastarria y otros miembros de las nuevas generaciones de entonces. Por ello, quizás extrañe a muchos que los primeros presidentes de la FECH no fueron comunistas ni admiradores de Marx o Lenin aunque en la paginas de "Claridad" se exaltara a la revolución rusa. En 1910 fue presidente Pedro Prado, de conspicuas familias aristócratas de Santiago. El primer dirigente miembro de las Juventudes Comunistas fue Roberto Alvarado en 1933, reelecto en 1936. Desde aquí se impone un izquierdismo más marcado, intercalándose con la Federación Juvenil Socialista y el Grupo Universitario Radical.
Durante el gobierno de González Videla fue la única vez que ocupó la testera de la FECH el Partido Conservador, sin duda que a causa de la Ley de Defensa de la Democracia que impulsó este mandatario en 1948.
Desde 1949 aparecen nombres de dirigentes que más tarde serán líderes políticos como Juan Hamilton Depassier (1950) y José Tohá, (1951). Del Maule lo fueron Roberto Meza Fuentes, ex alumno del liceo talquino en 1923 y Víctor Barberis, de la Juventud Radical en 1954. Otros nombres llamados a incidir en la vida política del país y que llegaron a dirigir el organismo fueron Felipe Herrera (1945) y Jaime Ravinet en 1968. Entre 1973 y 1984 la FECH fue disuelta por el régimen militar, pero se rearmó y surgió a la vida pública desde 1984 con dirigentes esencialmente demócrata cristianos. Desde 1995 el partido comunista va a proveer casi todos los presidentes de este conglomerado. Una actitud fue invariable: la FECH combatió a casi todos los gobiernos del siglo XX y también del XXI. Hablar de sus "estallidos" daría para otra crónica. Y desde 1919 se sumaron a esta federación los alumnos secundarios. Descendientes de ese conglomerado son los actores que hoy vemos, entre otros, en el Instituto Nacional y el Barros Arana.
Un detalle: si bien muchos de sus dirigentes ocuparon cargos políticos y públicos relevantes, solo uno alcanzó la Presidencia de la República: Gabriel Boric Font, quien estuvo en frente de la FECH entre el 2011y el 2012.
Clínica del Club de Estudiantes Los Estudiantes en el anhelo de contribuir a la salvación de la raza, ponen a disposición de los obreros su Clínica compuestà de las siguientes reparticiones Enfermedades venéreas, sífilis y cirujía menor. Fuuciona todas las noches de 83-10. Enfermedades Internas: Funciona de 7-83 P. M. Lunes y Miércoles Laboratorio Clínico. Todas las noches. La Clínica es atendida por estudiantes de los últimos cursos de Medicina. Clínica popular, gratis para obreros y trabajadores.
Aviso en revista Claridad de 1921.. Clínica del Club de Estudiantes Los Estudiantes en el anhelo de contribuir a la salvación de la raza, ponen a disposición de los obreros su Clínica compuestà de las siguientes reparticiones Enfermedades venéreas, sífilis y cirujía menor. Fuuciona todas las noches de 83-10. Enfermedades Internas: Funciona de 7-83 P. M. Lunes y Miércoles Laboratorio Clínico. Todas las noches. La Clínica es atendida por estudiantes de los últimos cursos de Medicina. Clínica popular, gratis para obreros y trabajadores. Aviso en revista Claridad de 1921. Gobierno del Presidente González Videla. Se protestó por subir una chaucha el pasaje. El mandatario estuvo a punto de dimitir. La amenazante actitud del obrero, en la portada de "Claridad" del 6 de agosto de 1921. Así veía la revista Claridad de 1921 a Chile, como un esclavo arrastrado por la clase dirigente. Así veía la revista Claridad de 1921 a Chile, como un esclavo arrastrado por la clase dirigente.