Autor: Manuel Antonio Quevedo Méndez, profesor (r) y columnista de diario El Heraldo de Linares. Villa de Linares, junio de 2026
Columnas de Opinión: Carta abierta por reconocimiento municipal
Columnas de Opinión: Carta abierta por reconocimiento municipal Agradezco profundamente esta distinción que la ilustre municipalidad de Linares ha tenido a bien otorgarme, el 29 de mayo de 2026, con ocasión del 232º aniversario de la ciudad. Emociona e intimida, a un tiempo, el recibir estos reconocimientos. Emociona porque muestra la generosidad con que los demás contemplan el trabajo que uno ha hecho, e intimida porque estas distinciones le hacen ver a quien la recibe, que su carrera está más que realizada. Nos resistimos a creer que ya no somos los entusiastas estudiantes de antes. Al concederme esta distinción se reconocen en mi persona los logros de la historia de nuestra ciudad.
En efecto, los historiadores e investigadores linarenses de mi generación y de los más jóvenes, hemos tenido la fortuna de vivir una época de intenso cambio social; es el obligado telón de fondo para contemplar la situación en que nuestra ciudad se encuentra.
Soy un hijo de esta tierra y de María Raquel, una mujer nacida en el sector de Llepo; que sin saber leer ni escribir, supo vencer las adversidades que el futuro le esperaba, al dar a luz un hijo sin padre. Su función primera fue hacer el aseo y las camas, del hotel Astur, luego empleada doméstica en la casa del Dr.
Quintero, lavando la ropa de una familia que no era la propia, cocinando y haciendo las tareas del hogar de la familia de Estelita y Margot Loyola, y realizando lavado y planchado en la casa del profesor Leopoldo Llanos, también destacado integrante del Teatro de Ensayo.
Como profesor de educación básica, mis respetos a los colegas de mi país que viven una situación muy distinta a la que hoy obedecen estas líneas, debido a que siendo parte del colegio Lucila Godoy, primero; posteriormente, el Instituto Linares, llegué a la ansiada jubilación. Estoy contento por el reconocimiento, que ha sido sorpresivo e inmerecido. Debo agradecer al señor Alcalde de la comuna y su honorable concejo municipal. Luego, a mi madre, que, habiendo sido una empleada doméstica, está en la butaca celestial, observando contenta; viendo a su hijo como profesional de la educación y Ciudadano Benemérito de Linares.
Esperando que mi trabajo haya dejado huellas en la educación, en la historia y el patrimonio cultural de Linares, mis agradecimientos para mis ex compañeros de colegio -como estudiante y como docentey a un numeroso grupo de exalumnos, padres y apoderados, de quienes hoy recibo sus parabienes. Finalmente, a un pequeño grupo de amigos y hermanos de la vida, sin nombrar a nadie en especial, para no incurrir en las omisiones no deseadas; que los sentimientos nublan la razón de ser justos. Con el afecto de siempre, Manuel Antonio Quevedo Méndez, profesor (r) y columnista de diario El Heraldo de Linares. Villa de Linares, junio de 2026 Autor: Manuel Antonio Quevedo Méndez, profesor (r) y columnista de diario El Heraldo de Linares. Villa de Linares, junio de 2026. María Raquel y su hijo Manuel Antonio