Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl
Errores, tropiezos y complicaciones en el primer mes del gobierno de José Antonio Kast
Errores, tropiezos y complicaciones en el primer mes del gobierno de José Antonio Kast ste sábado 11 se cumple un mes desde que el Presidente José Antonio E Kast habita La Moneda.
En este tiempo se han sucedido una serie de decisiones que han caído como un balde de agua fría para ciertos sectores de la población -como el retiro de 43 proyectos ambientales o el no apoyar a Michelle Bachelet en su carrera para ser secretaria ejecutiva de la ONU -; o que le han valida duras críticas, incluso, del propio sector como son la modificación al Mepco y la petición de renuncia a la directora del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG), Priscilla Carrasco, quien tiene cáncer de mamas.
Todo esto en medio de errores comunicacionales, siendo uno de los más relevantes, el de tratar de instalar la idea de un "Estado en quiebra"; o las serias dudas que ha generado el manejo de Mara Sedini como vocera al explicar algunas de las decisiones adoptadas.
Incluso, esta semana la Ministra Secretaria General de Gobierno se convirtió en objeto de burlas cuando salió corriendo mientras los periodistas en La Moneda le preguntaban por la respuesta por el oficio presentando por la frase antes mencionada; o cuando dijo el miércoles que Galvarino Apablaza estaba condenado, siendo que está procesado aún sin sentencia. A esto se suma la caída en las encuestas de opinión sobre la percepción positiva del Presidente Kast. En la penúltima Cadem, por ejemplo, pasó del 51 al 43 por ciento; mientras que Mara Sedini (42%) y el ministro de Hacienda Jorge Quiroz (44%) son los peor evaluados del gabinete. COMPLEJIDADES La comunicación es clave en un gobierno. No sólo sirve para que las personas entiendan qué está haciendo la administración de José Antonio Kast, sino tambien para convencer lo necesaria o buenas que son las medidas.
En este contexto, ¿qué tan graves son los errores que se han cometido? Para Miguel Ángel Fernández, subdirector académico de Faro UDD, "son desvíos complejos, pero hay que ponerlos en contexto". "Este gobierno arrancó con una estrategia comunicacional que durante la primera semana y media fue notablemente exitosa: copó la agenda mediática (operativos de seguridad, Plan Escudo Fronterizo, Plan de Reconstrucción, urgencias legislativas) y logró la aprobación inaugural más alta desde 2010.
Eso no fue casualidad; fue un diseño deliberado que combinaba velocidad de ejecución con control de la narrativa", sostiene. "El problema -siguesurgió cuando esa maquinaria, diseñada para operar en un entorno que el gobierno controlaba, se enfrentó a un shock exógeno, la crisis del petróleo por la guerra en Medio Oriente, que obligó a tomar decisiones impopulares sin tiempo para prepararlas comunicacionalmente". En este sentido, "el episodio del 'Estado en quiebra' fue el sintoma de un sistema que estaba optimizado para la ofensiva y no logró instalar mecanismos de contención cuando la agenda dejó de ser propia.
La gravedad está menos en el error puntual, que ya se corrigió, y más en lo que reveló: que la coordinación entre el equipo comunicacional y el equipo técnico-económico necesita ajustarse para un escenario donde el gobierno ya no controla todos los tiempos", afirma. "Salvo el del 'Estado en quiebra', el resto son errores que son también parte del aprendizaje", opina, en tanto, Felipe Vergara, analista político de la Universidad Andrés Bello (Unab). "No es fácil ser vocero, no es fácil enfrentar los medios de comunicación día a día.
Entonces, se cometen errores; hay algunos que son de principiante, hay errores que se nota que les falta un poco de rodaje a distintos ministros para comunicar, pero está dentro del proceso de adaptación normal", sostiene. Una mirada diferente ofrece Marco Moreno, decano de la Facultad Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central. Desde su perspectiva, "son relevantes porque no son hechos aislados: revelan fallas en anticipación, encuadre y consistencia.
En un gobierno que se define como de 'emergencia', estos déficits amplifican la percepción de desorden". Siguiendo esta línea Mario Herrera, analista político de la Universidad de Talca, califica estos hechos como "graves, considerando los impactos", y asegura que "el rol de un vocero es contener daños, no generar impactos". "La vocera, además, permitió que el conflicto llegara al núcleo del Presidente, particularmente a su equipo de asesores. Lo normal en un gobierno es que los asesores no sean noticia.
La Secom gestiona noticias, no es su rol ser flanco de éstas", dice sobre el hecho que se apuntó al director estratégico de Comunicación y Contenidos de Presidencia, Cristian Valenzuela, como el ideólogo de la frase "Estado en quiebra", de la que varios ministros renegaron rápidamente. "Por tanto, los problemas para Mara Sedini son dobles: tanto en su rol de jefa de la cartera, como en la vocería", prosigue Herrera; acotando que "ese rol es compartido con el resto del Comité Político". "Sin quitarle mérito a la situación de la vocera, también se extrañó, durante los primeros días de la contingencia política, que los ministros de Interior (Claudio Alvarado) y Segpres (José García Ruminot) tuviesen un rol más activo.
La única excepción fue Quiroz (Hacienda), quien sí salió a dar explicaciones y vocerías asociadas con los proyectos", indica. ¿DEBE SALIR SEDINI? En este contexto, aparece como un fantasma la idea de que la Vocera de Gobierno no siga en el cargo, aunque ha recibido el respaldo del propio Presidente, quien el miércoles en un punto de prensa hasta la saludó por su cumpleaños. Para Vergara, Sedini "debe seguir.
Ha sido la que más errores ha cometido, pero está dentro del proceso de adaptación, no podemos esperar que en tres semanas sus comunicaciones sean tan fluidas". "Cambiar a una ministra a tres semanas del inicio sería una señal de desorden institucional mucho más dañina que los desafíos que están enfrentando. Además, el diagnóstico no apunta a un problema de personas", dice, en tanto, Fernández. A lo que Moreno acota: "Más que un problema individual, es de diseño. En un esquema de presidencialismo reforzado, la vocería pierde margen.
El punto clave es si el gobierno tiene una arquitectura comunicacional que ordene el relato". Miguel Ángel Fernández insiste en que hubo un cambio en el camino del gobierno, pues "la vocería funcionó bien mientras el gobierno marcaba la agenda con iniciativas propias; la primera semana Sedini cumplió su rol en ese contexto.
Donde se produjo la dificultad fue cuando la crisis del Mepco exigió un tipo de vocería distinta: más técnica, más reactiva, con mayor manejo de datos económicos en tiempo real". Vergara suma otro punto, y tiene que ver con que "se generaron expectativas de cómo estaban preparados al cien por ciento para enfrentar este gobierno, y en eso se han caído, porque la verdad es que demostraron bastante poca experiencia en estas primeras semanas". "El gobierno ya dio señales de corrección (pautas más coordinadas, respaldo presidencial explícito), y lo sensato es dejar que esos ajustes maduren. Los cambios de gabinete por presión externa no resuelven problemas y, frecuentemente, crean otros nuevos", añade el subdirector académico del Faro UDD.
Siguiendo esta línea, el analista de la Universidad de Talca afirma que "sacarla tiene sus costos". Primero, porque al hacerlo "reconoce el error", y "a dos semanas del inicio del gobierno, eso es algo a evitar". Segundo, porque si el Presidente decide hacerla a un lado "tiene que encontrar un reemplazante, aunque suene obvio. Eso es particularmente difícil dado el contexto comunicacional. Tendría que buscar una figura política dispuesta al sacrificio". El tercer punto que menciona es que como Mara Sedini es Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl. Si bien al principio logró copar la agenda cómodamente, temas como el Mepco y Bachelet complicaron el discurso; a lo que se suman los problemas que ha tenido la vocera. EL RUMBO DEL GOBIERNO NO ESTÁ CLARO PORQUE COMUNICACIONALMENTE HA HABIDO ERRORES QUE LO DEJAN EN UN MOMENTO COMPLEJO. Errores, tropiezos y complicaciones en el primer mes del gobierno de José Antonio Kast independiente, "el costo de mantenerla en términos políticos es bajo.
No genera conflicto con los partidos, dado que no tiene alguno que directamente la proteja". EL EFECTO MEPCO Más allá del tema comunicacional, la decisión de modificar el Mepco ha traído varias críticas no sólo por el aumento del combustible en sí, sino porque afectará a toda la cadena productiva, y el anuncio de ayudas ha sido a cuentagotas.
Una decisión que, por cierto, no pasó por el Congreso, porque como dijo el propio ministro Segpres, José García Ruminot, no estaban los votos. "Nosotros nos hicimos el convencimiento de que, si íbamos con un proyecto de ley al Congreso, para haberlo hecho más gradual, que es algo que todos hoy día dicen, eso requería ley, y el Mepco no nos autoriza a cambiar esos parámetros", sostuvo en una entrevista a 24 Horas; acotando que "era muy difícil que la mayoría del Congreso estuviera disponible para acompañar al Ejecutivo en una medida que era impopular, aunque necesaria". "En mi opinión, más allá de eliminarlo o no, porque es un tema que es mejor conversarlo con un economista, sí me preocupa que sea por vía decreto", reconoce Felipe Vergara, de la Unab; asegurando que "me preocupa que los gobiernos se manejen vía decreto y no vía parlamento". "Los decretos son facultades del Presidente de la República.
No es primera vez que se utilizan", menciona, por su parte, Mario Herrera, de la Universidad de Talca. "Su único riesgo -comentaes la comparación con la herencia de Pinochet, pero ese es un riesgo que el gobierno está dispuesto a correr. Dicho de otro modo, la contingencia por el uso de decretos es algo que le conviene a Kast.
Crea la tensión entre respuestas rápidas y desplaza el conflicto hacia el Congreso". Al respecto, Miguel Ángel Fernández del Faro UDD explica que es producto de esa decisión que "se produjo la colisión entre la estrategia de copamiento y la realidad. El gobierno venía operando con una lógica de velocidad: decretos, urgencias, medidas administrativas, todo ejecutado rápidamente para mantener el control de la agenda. Esa lógica, aplicada al Mepco, significó implementar el cambio por decreto en vez de por vía legislativa". "Jurídicamente es válido (la ley lo permite), pero políticamente tiene dos costos", sostiene.
El primero de ellos es que "le quita al Congreso, incluido el oficialismo, la posibilidad de corresponsabilizarse de una decisión impopular; todo el desgaste recae sobre el Ejecutivo"; y el segundo es que "en un contexto donde la oposición ya estaba reactivada por Bachelet y otros frentes, el decreto le entregó una justificación para polarizar la relación". "A la larga, el riesgo no es jurídico sino relacional: el gobierno necesita al Congreso para su reforma tributaria y para la agenda legislativa de los próximos meses. Cada decisión reduce el margen de negociación para lo que viene. La decisión fiscal de fondo es defendible, pero el instrumento elegido consumió capital político que podría haberse preservado", advierte.
Para Mario Moreno, de la Universidad Central, "a mediano plazo" podría generar un problema interno, pues "refuerza la lógica de acción rápida, pero puede tensionar relaciones políticas e institucionales, afectando legitimidad procedimental". RETIRO DE PROYECTOS Otro tema que ha estado en la palestra tiene que ver con el retiro de proyectos y reglamentos para poder "estudiarlos". La duda surge si esto es sólo un tema técnico, o responde a otros criterios como borrar todo lo hecho por el gobierno anterior, ideológicamente muy distinto al que lidera José Antonio Kast. "Hay proyectos que se han ido modificando, eliminando, revisando, como el aeropuerto de Santiago, el tren Santiago de Santiago a Valparaíso, la ciclovía, el memorial y la expropiación de Colonia Dignidad. Todos se plantean como como una mirada económica, tema de costos. Sin embargo, yo me atrevería a decir que, en varios de ellos hay algo más allá del costo, particularmente en Colonia Dignidad", afirma Vergara. Ello "por la manera en que se expresa también. Aquí ni siquiera hay un reconocimiento por parte del Ministro a lo sucedido allá, no sólo en Derechos Humanos, asesinatos, sino también en violación y abuso de menores. Pero acá simplemente es la mirada económica”, reflexiona. Desde su perspectiva, "se pueden ajustar ciertos presupuestos. No se puede dejar una ciclovía a mitad de camino, perjudicando a los sectores más populares y beneficiando a los sectores más ricos que ya la tienen.
Entonces creo que hay una obsesión por revisar, y si es posible botar todo lo que venía de antes y partir prácticamente de cero". "Es importante recordar que los gobiernos duran cuatro años, y estos proyectos muchas veces trascienden los cuatro años, entonces son delicados.
Temas como el tren SantiagoValparaíso me parece lógico, Ileva mucho tiempo y pareciera que no es viable; pero hacer crecer el aeropuerto en un momento en que Chile está en una etapa de crecimiento turístico importante, me parece poco acertado. No sólo hay una mirada económica detrás, yo creo que hay alguna una mirada ideológica y política también en estas decisiones", asegura. Para Moreno, las decisiones del gobierno responden “a una tensión entre diferenciación y continuidad.
Hay una búsqueda de identidad propia, pero el riesgo es aparecer priorizando la señal política por sobre la solución pública". Herrera, en tanto, considera que se trata de un "testeo comunicacional". "Es ver hasta donde la oposición es capaz de seguir algunos temas y cuáles son las prioridades de la prensa. La estrategia de copamiento crea como impacto que los actores políticos no son capaces de adaptarse. No pueden distinguir entre el señuelo y la decisión política.
Eso los lleva a, en algunos casos, sobre reacciones, y en otros a desechar temas que si son relevantes para la ciudadanía", refiere. "Con una oposición confundida y una agenda mediática demasiado extensa e intensa, se pierden los potenciales problemas para la administración y se vuelve más sencillo tomar decisiones. El problema para el gobierno es que se pierde por completo el control del relato oficial, pero es un costo que están dispuestos a asumir frente a tomar decisiones impopulares", asegura. Según Miguel Ángel Fernández, estas decisiones "responden a la misma lógica de la primera fase: marcar un quiebre visible con la administración anterior a través de acciones rápidas y de alto impacto simbólico.
En la primera semana y media, eso funcionó; cada retiro, cada decreto, cada urgencia sumaba a la narrativa de un gobierno que llega a cambiar las cosas". "El problema es que lo que funciona cuando la oposición está desarticulada deja de funcionar cuando se reactiva. El retiro de decretos ambientales ya había generado incomodidad, incluso, en sectores fuera de la izquierda. Pero mientras el gobierno controlaba la agenda, esas críticas no escalaban. Cuando la crisis del Mepco cambió la correlación, cada retiro previo se convirtió en munición disponible para una oposición que ahora sí tenía audiencia", expresa. Y sigue: "¿ Hay un componente de revisión técnica legítima? Seguramente sí en algunos casos. ¿ Hay también un componente de diferenciación política? También.
El desafío comunicacional pendiente es explicar caso 66 El episodio del 'Estado en quiebra' fue el síntoma de un sistema que estaba optimizado para la ofensiva y no logró instalar mecanismos de contención cuando la agenda dejó de ser propia". Miguel Ángel Fernández Subdirector académico de Faro UDD 66 Se generaron expectativas de cómo estaban preparados al cien por ciento para enfrentar este gobierno, y en eso se han caído, porque la verdad es que demostraron bastante poca experiencia en estas primeras semanas". Felipe Vergara Analista UNAB 66 Tomar la decisión más tarde, con más información respecto a la probabilidad de éxito (de Bachelet), era la decisión correcta.
Se opta, en cambio, por adelantar la decisión para mantener a la oposición hablando de temas políticos". Mario Herrera Analista U. de Talca 66 (El retiro de proyectos responde) a una tensión entre diferenciación y continuidad.
Hay una búsqueda de identidad propia, pero el riesgo es aparecer priorizando la señal política por sobre la solución pública". Marco Moreno Decano de la Universidad Central EL FACTOR EN NOMBRAMIENTO DE SEREMIS · En este contexto de "gobierno de emergencia" que la actual administración promulgó a viva voz, no deja de ser llamativo que hayan demorado en el nombramiento de seremis, especialmente los de seguridad que recién se confirmaron esta semana. "Es una señal contradictoria con el relato central del gobierno. Refleja un desacople entre velocidad decisional y capacidad estatal efectiva", reconoce Marco Moreno, de la Universidad Central.
Mario Herrera, de la Universidad Central, también considera que "es contradictorio". "Primero con los temas que lo hicieron ganar la campaña: necesitaría con urgencia en Interior por el tema migratorioy en seguridad -por la 'crisis' de delincuencia; y segundo contra el lenguaje de la eficiencia y preparación". Y añade: "Kast no sólo ofreció resultados rápidos y conectados con necesidades ciudadanas, sino que también ofreció equipos, experiencia y preparación.
Lo primero aún no llega en una agenda copada por crisis comunicacionales y lo segundo ha tenido una lenta implementación en el ámbito local". "Lo de los seremis es bastante poco presentable, sobre todo que vienen trabajando en esto desde principios de diciembre, en los nombramientos", opina Felipe Vergara de la UNAB, acotando que "se trabajó constantemente y muy rigurosamente en esto, para tener estos nombramientos, ¿no? Empezaron a tener un cogobierno desde el 18 de enero, en que se nombraron los ministros". Ahora bien, el retraso de nombres no es la primera vez que ocurre.
Incluso, en el gobierno anterior para el 1 de abril en la región no estaban todos, "pero acá se nos vendió urgencia, se nos vendió emergencia, y la emergencia requiere que todas las autoridades estén en sus puestos trabajando desde el día uno", asevera Vergara. Miguel Ángel Fernández, del Foro UDD, afirma que "gobernar requiere capilaridad institucional.
Los seremis son quienes implementan las políticas en terreno, y su ausencia genera un vacío de gestión que se siente en las regiones". El hecho que hasta hace poco no estuviese el de seguridad fue "particularmente desafiantes porque la lectura que se realiza sobre esto entra en una aparente contradicción con el mensaje central del gobierno.
No creo que refleje falta de prioridad (la seguridad claramente es el eje) sino que el modelo de nombramientos basado en confianza personal, que funcionó muy bien para el gabinete, genera cuellos de botella cuando se baja al nivel regional". Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl. 66 El episodio del 'Estado en quiebra' fue el síntoma de un sistema que estaba optimizado para la ofensiva y no logró instalar mecanismos de contención cuando la agenda dejó de ser propia". Miguel Ángel Fernández Subdirector académico de Faro UDD 66 Se generaron expectativas de cómo estaban preparados al cien por ciento para enfrentar este gobierno, y en eso se han caído, porque la verdad es que demostraron bastante poca experiencia en estas primeras semanas". Felipe Vergara Analista UNAB 66 Tomar la decisión más tarde, con más información respecto a la probabilidad de éxito (de Bachelet), era la decisión correcta.
Se opta, en cambio, por adelantar la decisión para mantener a la oposición hablando de temas políticos". Mario Herrera Analista U. de Talca 66 (El retiro de proyectos responde) a una tensión entre diferenciación y continuidad.
Hay una búsqueda de identidad propia, pero el riesgo es aparecer priorizando la señal política por sobre la solución pública". Marco Moreno Decano de la Universidad Central EL FACTOR EN NOMBRAMIENTO DE SEREMIS · En este contexto de "gobierno de emergencia" que la actual administración promulgó a viva voz, no deja de ser llamativo que hayan demorado en el nombramiento de seremis, especialmente los de seguridad que recién se confirmaron esta semana. "Es una señal contradictoria con el relato central del gobierno. Refleja un desacople entre velocidad decisional y capacidad estatal efectiva", reconoce Marco Moreno, de la Universidad Central.
Mario Herrera, de la Universidad Central, también considera que "es contradictorio". "Primero con los temas que lo hicieron ganar la campaña: necesitaría con urgencia en Interior por el tema migratorioy en seguridad -por la 'crisis' de delincuencia; y segundo contra el lenguaje de la eficiencia y preparación". Y añade: "Kast no sólo ofreció resultados rápidos y conectados con necesidades ciudadanas, sino que también ofreció equipos, experiencia y preparación.
Lo primero aún no llega en una agenda copada por crisis comunicacionales y lo segundo ha tenido una lenta implementación en el ámbito local". "Lo de los seremis es bastante poco presentable, sobre todo que vienen trabajando en esto desde principios de diciembre, en los nombramientos", opina Felipe Vergara de la UNAB, acotando que "se trabajó constantemente y muy rigurosamente en esto, para tener estos nombramientos, ¿no? Empezaron a tener un cogobierno desde el 18 de enero, en que se nombraron los ministros". Ahora bien, el retraso de nombres no es la primera vez que ocurre.
Incluso, en el gobierno anterior para el 1 de abril en la región no estaban todos, "pero acá se nos vendió urgencia, se nos vendió emergencia, y la emergencia requiere que todas las autoridades estén en sus puestos trabajando desde el día uno", asevera Vergara. Miguel Ángel Fernández, del Foro UDD, afirma que "gobernar requiere capilaridad institucional.
Los seremis son quienes implementan las políticas en terreno, y su ausencia genera un vacío de gestión que se siente en las regiones". El hecho que hasta hace poco no estuviese el de seguridad fue "particularmente desafiantes porque la lectura que se realiza sobre esto entra en una aparente contradicción con el mensaje central del gobierno.
No creo que refleje falta de prioridad (la seguridad claramente es el eje) sino que el modelo de nombramientos basado en confianza personal, que funcionó muy bien para el gabinete, genera cuellos de botella cuando se baja al nivel regional". MARA SEDINI HA ESTADO EN EL CENTRO DE LA POLÉMICA POR LA DEBILIDAD EN SUS ALOCUCIONES. Sin asignar por caso el mérito técnico, porque si la lectura dominante queda en 'borrar lo de Boric', los proyectos con demanda ciudadana transversal (aeropuerto, tren, ciclovías) se convierten en pasivos políticos permanentes", añade.
GOBIERNO DE EMERGENCIA Para Marco Moreno, decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, estas decisiones responden a la idea del "gobierno de emergencia" instalado por la actual administración, pues "buscan control de agenda y mostrar acción inmediata.
El problema es que, sin capacidad de implementación, esa lógica pierde eficacia rápidamente". En la misma línea, Mario Herrera, de la Universidad de Talca, también cree que responde a ese eslogan, aunque "eso tiene dos límites". Uno es que "la emergencia está circunscrita a un momento específico. No puede tener cuatro años de gobierno de emergencia, pues pierde credibilidad". El otro es que "en algún momento va a tener que mostrar resultados de gestión. Por lo mismo, y es una jugada inteligente, se ha desplazado la responsabilidad de administrar la emergencia a los ministros. Esta estrategia no está exenta de riesgos, particularmente, en el caso de los ministros con menor experiencia política y peor desempeño comunicacional", advierte. Desde la perspectiva del analista de la Unab Felipe Vergara, el concepto "se ha ido confundiendo durante el último tiempo". "Era una emergencia migratoria, en seguridad y económica, sobre todo migratoria y en seguridad. En migratoria está la zanja, no sé en qué va, y como se va a garantizar de que realmente se está avanzando. Pero no ha habido ninguna expulsión. Recordemos que desde el 11 de marzo iba a ahaber expulsiones, era la fecha perentoria. En tema de seguridad, lo mismo, no ha habido ningún cambio. Recientemente, por lo menos, lograron que no les eliminen el 3%. Pero lo que ha habido es reducción de personal y ajuste que perjudican la mirada de seguridad. Y en economía se incrementan los sueldos de los asesores y se recorta por otro lado. No hay una mirada clara", opina.
En este sentido, "no me atrevería a decir que esto es un gobierno de emergencia, o por lo menos las emergencias que uno observa, pareciera que no son las mismas que observa el gobierno". "La narrativa de emergencia fue el gran activo comunicacional de la primera fase", manifiesta, por su parte, Miguel Ángel Fernández, subdirector académico del Faro UDD; añadiendo que "conectó con el mandato electoral, le dio coherencia a la batería de medidas iniciales y generó la aprobación récord". "El problema -continúaes que la emergencia como encuadre tiene una trampa: cuando todo es emergencia, el estándar para justificar cualquier decisión se vuelve ese. Retirar el apoyo a Bachelet no es una emergencia; modificar ciclovias no es una emergencia; pero el Mepco sí lo es, y ahí la narrativa tenía potencia real.
Lo que ocurrió es que al mezclar decisiones genuinamente de emergencia con decisiones de agenda programática bajo el mismo paraguas retórico, el gobierno diluyó la fuerza del concepto". Por lo que "cuando la oposición se reactivó, encontró la grieta exacta: 'si antes no había emergencia, la crearon', como dijo Tohá", observa, indicando que "el gobierno necesita ahora hacer algo difícil, pero necesario: segmentar su narrativa.
Mantener la emergencia para lo que genuinamente lo es (seguridad, crisis fiscal, shock petrolero) y desarrollar un relato complementario de gestión programática para todo lo demás". FACTOR BACHELET Otro tema que ha marcado la agenda es que el gobierno del Presidente José Antonio Kast decidió quitarle el apoyo a Michelle Bachelet en su candidatura como secretaria general de la ONU.
A pesar de ello, la dos veces ex Presidenta de Chile sigue en carrera con el respaldo de Brasil y México. "Éste es un buen ejemplo de una decisión que en aislamiento es perfectamente legítima (un gobierno tiene derecho soberano a definir sus apoyos en organismos internacionales) pero que en el contexto de acumulación de frentes resultó costosa", sostiene Fernández. "Si el retiro del apoyo a Bachelet hubiera ocurrido en una semana tranquila, probablemente habría generado críticas de la oposición y nada más -sigue -. El problema es que se tomó en simultáneo con la crisis del Mepco, el retiro de decretos ambientales y varias controversias propias de las primeras semanas de una nueva administración. Lo que produjo esa acumulación fue algo muy concreto: reactivo a una oposición que hasta ese momento estaba desarticulada y sin agenda propia.
De pronto, el Frente Amplio, la ex Concertación y figuras como Tohá tenían munición en múltiples frentes a la vez". Para Vergara el no apoyo “es complejo", porque "Bachelet tiene posibilidades". "Deduzco que se va a ir haciendo fuerte en el transcurso de los meses, la van a ir apoyando más países. Ya la apoyan dos tremendas potencias mundiales, como es México y Brasil, y su país no la apoya.
Esta contradicción le pega más al gobierno actual que a la ex Presidenta Bachelet en su afán de ser la próxima secretaria general de las Naciones Unidas, la que sería la primera mujer y también, obviamente, la primera chilena y una de las pocas latinoamericanas". "Eso es clave. Creo que fue una mala estrategia que politiza, un tema que era más bien una mirada de Estado", asevera. Los efectos de la decisión de Kast "dependerá del resultado", comenta Herrera, pues "basta con que la candidatura muestre signos de posibilidades de éxito para que se caiga el discurso comunicacional de Kast.
Esto, además, el rol de gobierno de unidad y de Estado que en algún momento trató de posicionar el actual gobierno". En cuanto al costo internacional, Fernández dice que "es acotado y manejable; el costo político doméstico fue haberle regalado a la oposición un eje de articulación emocional, justo cuando necesitabas que siguieran dispersos". Similar opinión tiene Moreno: "La imagen internacional depende más de estabilidad y coherencia interna que de un gesto puntual.
El mayor riesgo hoy está en la señal doméstica de conducción". En esta misma línea, Mario Herrera dice que la decisión "contribuye a tensionar la politica interna". "En un Congreso con bajos niveles de disciplina como el que tenemos, es vital poder conectar apoyos con ciertos sectores como el socialismo democrático. Un apoyo a Bachelet, figura ancla del pacto, hubiese permitido incentivar la división en la oposición. Incluso una no-decisión hubiese sido menos compleja y riesgosa, tanto en la interna como en el ámbito internacional", asegura. En esa línea, opina que "tomar la decisión más tarde, con más información respecto a la probabilidad de éxito, era la decisión correcta. Se opta, en cambio, por adelantar la decisión para mantener a la oposición hablando de temas políticos y no del alza de los combustibles.
El problema para Kast es que esa es una bala que se puede jugar una sola vez". EL CAMINO A SEGUIR Considerando todo lo expuesto, cuál es el rumbo que está tomando el gobierno. "Está en un momento táctico de copamiento de agenda, pero aún no logra consolidar gestión política", dice Marco Moreno, advirtiendo que "copar la agenda no es lo mismo que gobernar". Para Fernández, "el gobierno de Kast tiene un mandato claro, un equipo que representa de buena manera las convicciones del Presidente y una primera fase que demostró capacidad de ejecución.
Eso no es menor y no debería perderse en el ruido de la última semana". "Lo que ocurrió es que su principal fortaleza mostró su reverso cuando el escenario dejó de ser controlable", explica y, en se sentido, "el rumbo depende ahora de una transición que todos los gobiernos deben hacer, pero que pocos hacen a tiempo: pasar de la lógica de campaña a la lógica de gobierno, que exige coordinación técnica, diálogo institucional y capacidad de absorber golpes sin que cada uno amplifique al anterior". Desde su perspectiva, "las señales de corrección existen: el blindaje a Sedini y Quiroz, las pautas más coordinadas, la moderación del lenguaje. El fundamento fiscal de las decisiones económicas es sólido y tiene respaldo técnico transversal. Lo que falta es que la comunicación esté a la altura de la política pública". "Si el gobierno logra esa transición en las próximas semanas, los costos de esta crisis son recuperables. Si persiste la lógica de campaña, el riesgo es que cada nueva crisis (y habrá más, porque el escenario internacional no va a mejorar) profundice un patrón que todavía está a tiempo de corregirse", sostiene.
Mario Herrera cree que "es el gobierno de los sacrificios", ya que "estuvo dispuesto a sacrificar la luna de miel por la contingencia; está dispuesto a sacrificar a los ministros por el Presidente; está dispuesto a sacrificar el control de la agenda por confundir a la oposición; está dispuesto a sacrificar la conexión ciudadana por cuestiones políticas". "El rumbo es complejo", asegura, en tanto, Felipe Vergara. Y detalla: "Les explotó un conflicto, como es el tema de las bencinas, encima y partiendo, y eso obviamente perjudica y debe modificar un poco el rumbo del gobierno. No lo gestionaron de manera adecuada, creo yo. Creo que pudieron hacerse algunos ajustes distintos". "Además es un gobierno que es solidariamente responsable con la guerra en Irán, porque el presidente Kast apoyó la guerra desde sus inicios. Entonces, cuando tú apoyas, tienes que asumir las consecuencias que puede tener esto. Y esto ha traído consecuencias en nuestro país, y eso los ha obligado a remirar y a replantearse", dice. "Comunicacionalmente, los ministros son, algunos, carentes de experiencia comunicativa permanente, y eso se tiene que trabajar. Otros son más vehementes en sus locuciones, lo que también deberá revisarse. Pareciera que es un gobierno que todavía está en periodo de campaña, y no en periodo de gobernar. Si todo se le responsabiliza al gobierno anterior, estamos en campaña, y ya no somos gobierno. Entonces, esa parte es algo que debe trabajarse", opina. Asimismo, "están transmitiendo mensajes erróneos, echando la culpa permanentemente de lo que sucedió en el gobierno anterior.
Puede que haya mucha culpa ahí, pero uno fue elegido para gobernar, no para buscar responsables y asumir que todo lo que está sucediendo es producto de antes", finaliza Vergara.. MÁS QUE UN PROBLEMA INTERNACIONAL, LA DECISIÓN DE NO APOYAR A MICHELLE BACHELET SE LE TRANSFORMÓ EN UN PROBLEMA INTERNO.