Autor: VANIA BURGESS GALAZ
El español en EE.UU. tras el fenómeno Bad Bunny
El español en EE.UU. tras el fenómeno Bad Bunny “Me parec e q u e el vínculo de Bad Bunny con el español es auténtico, rebelde y simbólico.
Su decisión de cantar en español y no adaptarse al inglés para conquistar el mercado glob a l r e p r e s e n t a u n a afirmación poderosa: demuestra que el español puede ser una lengua universal sin renunciar a su identidad. Bad Bunny ha logrado que el español del Caribe, con su ritmo, su acento y su energía, llegue al mundo entero sin pasar por el filtro de la traducción. En ese gesto hay una forma de resistencia cultural y, al mismo tiempo, d e o r g u l l o l i n g ü í s t i c o. Además, su obra y su presencia pública contribuyen a normalizar la diversidad del español. Su español mezcla registros, desafía jerarquías y celebra la pluralidad.
En ese sentido, su impacto va más allá de la música: es un recordatorio de que la lengua vive, evoluciona y se renueva en la voz de quienes la hacen suya”. Nuria Morgado, directora de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), decía esto en octubre pasado, cuando ya se sabía que el cantante boricua iba a ser la estrella del medio tiempo del Super Bowl LX y había dicho que iba a cantar solo en español.
P e r o l a s p a l a b r a s d e Morgado se leen hoy como un presagio de lo que realmente ocurrió el domingo en la tarde, cuando el reguetonero se presentó en un show de 14 minutos, en donde cumplió con su palabra y realizó múltiples referencias a la cultura latinoamericana. Casi ya al final, Bad Bunny dijo “God bless América” y comenzó a nombrar a todos los países del continente americano, la mayoría hispanohablantes.
Con las banderas nacionales desplegadas, el intérprete terminó como si fuera una versión 2026 de “Canción con todos”, de César Isella y Armando Tejada, cantada por Mercedes Sosa, que en los 70 y 80 fue un clásico de fogatas y guitarreos. El intérprete ha sido un firme defensor de la lengua española y de la cultura de estos territorios.
De hecho, hasta Lady Gaga adoptó ayer el tono cantando, en inglés, una versión en ritmo de salsa de su canción “Die with a smile”. La puesta en escena solo vino a polemizar aún más con el Presidente Donald Trump.
Su proyecto político “Make America Great Again”, “Maga”, colisiona directamente con la efervescencia que Bad Bunny representó ayer en el Levis Stadium de California sobre la cultura y la lengua de los hispanohablantes en Estados Unidos. LENGUA EN RESISTENCIA De acuerdo al último informe anual del Instituto Cervantes “El español: lengua para el mundo”, en este país hay 45 millones de hablantes nativos de español y 20 millones con competencias limitadas. El español, es de hecho, el tercer idioma más hablado en el mundo, después del chino y el hindi, con 630 millones de personas. Estados Unidos no tiene un idioma oficial a nivel federal ni constitucional, pero el año pasado el Presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que señalaba al inglés como lengua oficial. No todos los estados lo han reconocido como tal. Ayer, después del concierto de Bud Bunny, el sitio de aprendizaje de idiomas Duolingo reportó un aumento de 35% de alumnos que querían aprender español. La tendencia viene a confirmar el éxito de este idioma. Para el lingüista Ricardo Martínez-Gamboa, académico de la U. Diego Portales, el español es “una lengua de resistencia, pero en unos momentos más que en otros. Estados Unidos es un país hispanohablante por la cantidad de hablantes de español”. Concuerda con la idea Nuria Morgado, de la ANLE, pero también la ve como “una lengua en expansión y en creación. Resiste porque sobrevive y florece en un entorno donde históricamente ha enfrentado prejuicios, políticas de marginación y presiones de asimilación lingüística. Hablar español en Estados Unidos, en muchos contextos, sigue siendo un acto de afirmación identitaria, de memoria y de dignidad cultural. Pero esa resistencia no es defensiva: es creativa y transformadora. El español no solo persiste, sino que se adapta, se mezcla, se reinventa”. Agrega que es una lengua que “insiste en conectar, en imaginar un futuro común desde la diversidad. Su fuerza no está en cerrarse, sino en abrirse al cambio sin perder su raíz”. EL Y TSUOCA / EFE Autor: VANIA BURGESS GALAZ. El espectáculo del cantante puertorriqueño dio cuenta del crecimiento cultural asociado a este idioma, la segunda lengua más hablada en ese país. El cantante puertorriqueño Bad Bunny terminó su show en el Super Bowl con banderas de todos los países de América, haciendo un guiño a la hermandad continental.