Editorial: Los espacios públicos bajo amenaza sanitaria
Editorial: Los espacios públicos bajo amenaza sanitaria a expansión demográfica de Puerto Montt hacia sectores como Alerce ha traído consigo el desafio imperativo de dotar a la ciudadanía de infraestructura adecuada. La construcción de plazas, L parques y la puesta en valor de humedales no responde meramente a una necesidad estética, sino a la urgencia de proporcionar calidad de vida y tejido social.
Sin embargo, surge una interrogante inquietante cuando la evidencia científica desmantela la idoneidad de estos lugares: ¿ De qué sirve recuperar una plaza o proteger un humedal si, desde una perspectiva biológica, se han transformado en zonas de riesgo para la población? La reciente investigación liderada por la Universidad Santo Tomás en Alerce Norte y el Humedal Rupallán expone una realidad incómoda. Los resultados son lapidarios: más del 70% de las muestras en juegos infantiles contienen parásitos zoonóticos, convirtiendo los espacios de recreación en focos infecciosos. Este hallazgo revela que la infraestructura física -el columpio, el sendero, el área verdeestá desconectada de una gestión integral que contemple la bioseguridad. El cemento y el pasto bien cortado pueden ofrecer una falsa sensación de orden, ocultando una realidad microscópica donde agentes como el Toxocara amenazan la salud de los grupos más vulnerables, especialmente los niños. El problema trasciende la irresponsabilidad individual de los tutores de mascotas, aunque esta sea un factor detonante. Desde una óptica de gestión territorial, el fenómeno evidencia que el diseño del espacio público en la capital regional no está considerando las variables epidemiológicas actuales. Si un parque infantil en Alerce es utilizado intensivamente pero carece de barreras sanitarias, control de plagas efectivo o fiscalización de fauna urbana, el derecho a la ciudad se ve vulnerado.
El caso del Humedal Rupallán es aún más complejo; al ser un ecosistema donde la comunidad interactúa directamente con el agua y la flora, la contaminación fecal no solo degrada el ambiente, sino que lo inutiliza como recurso recreativo y cultural seguro. Es imperativo que las autoridades municipales y regionales redefinan los estándares de mantenimiento urbano. La gestión de parques actual no puede limitarse a la limpieza de lo visible.. Estudio en Alerce Norte revela alarmante presencia de parásitos en juegos infantiles, cuestionando seguridad de espacios. E Editorial