Autor: Andrea Jaque
En Victoria se conmemoró el Día del Soldado Conscripto con emotiva entrega de corvos
En Victoria se conmemoró el Día del Soldado Conscripto con emotiva entrega de corvos La jornada estuvo marcada por la solemnidad y el homenaje.
El Comandante en Jefe del Ejército, General Pedro Varela Sabando, envió un saludo institucional destacando el rol de los miles de jóvenes que cumplen con su servicio militar desde Putre hasta Tierra del Fuego, subrayando su aporte en la defensa de la soberanía, la preservación de la paz y el apoyo en emergencias y catástrofes naturales.
El Coronel Cristian Lizárraga, Comandante del Regimiento, recordó con recogimiento a los 44 soldados conscriptos y al suboficial que fallecieron en los faldeos del volcán Antuco en mayo de 2005. "El Ejército se ha abocado a optimizar sus procesos educativos, de instrucción y equipamiento, con el objetivo de minimizar al máximo la posibilidad de que un hecho de estas características vuelva a repetirse", señaló, antes de invitar a un minuto de silencio en memoria de los caídos. La entrega de corvos, símbolo del compromiso con la patria, fue realizada por los propios familiares de los jóvenes, reforzando el vínculo entre institución y comunidad. Esta ceremonia constituye la primera actividad castrense de los conscriptos tras superar la fase inicial de formación militar, y se equipara al acto de iniciación de cadetes y dragoneantes. Las Noticias de Malleco captó el testimonio de los propios soldados, quienes compartieron sus experiencias y emociones. Soldado Conscripto Germán Huenchun Santander expresó: "Ha sido una experiencia muy maravillosa, que la he disfrutado mucho. Desde la enseñanza media me interesó la rama militar y como chileno para mí es un privilegio. La actividad en Lonquimay fue muy positiva, aprendimos harto como compañía e individualmente aprendí bastante. La entrega de corvos ha sido una experiencia bonita, también al ver a mi familia y rendir homenaje a esos soldados que fallecieron. " Soldado Conscripto Matías Llanquinao relató: "Ha sido un cambio total. Desde niño quise ser militar porque siempre veía las paradas militares y me encantaban. Tengo familia que hizo la carrera militar y me incentivaron a seguir. Más adelante quiero continuar con mi carrera.
Aprender tantas cosas nuevas, desde lo más mínimo hasta cómo portar un fusil para defender la patria, ha sido algo demasiado hermoso. " También alumnos de las escuelas matrices que realizan su práctica en el regimiento compartieron su visión: Subalférez Álvaro Araya, de la Escuela de Oficiales, destacó: "Ha sido una experiencia bastante buena en el sentido de aprender a tratar con gente distinta, que ingresó con vocación.
Aquí la mayoría son voluntarios y eso enriquece mucho la experiencia. " Cabo Dragoneante Felipe Muñoz, alumno de segundo año de la Escuela de Suboficiales, señaló: "Es una experiencia súper buena, ya que hemos aprendido bastante en nuestra práctica profesional.
Nos da un paso más para que se haga más fácil la salida a la planta, y sobre todo aprender cómo incluir al soldado conscripto, al nuevo contingente. " La ceremonia en Victoria no sólo rindió homenaje a quienes ofrendaron su vida en Antuco, sino que también reafirmó el compromiso del Ejército de Chile con la formación, bienestar y desarrollo de sus jóvenes soldados. En palabras de D GONZALEZ sus mandos, el servicio militar es más que disciplina y exigencia: es una oportunidad de crecimiento personal, de vocación y de servicio a la patria. Autor: Andrea Jaque.
En el Regimiento Logístico Nº 3 de Victoria, se realizó ayer la ceremonia de entrega de corvos, en el marco de la conmemoración del Día del Soldado Conscripto, instaurado en 2007 en recuerdo de los jóvenes soldados que perdieron la vida en la tragedia de Antuco en el año 2005.