Editorial: Empleo femenino y deuda del cuidado
Editorial: Empleo femenino y deuda del cuidado as cifras del último boletín de empleo del INE revelan una realidad que la Región de Antofagasta no puede seguir normalizando: más de 127 mil mujeres están fuera de la fuerza de trabajo, casi el doble que los L hombres en la misma condición. No se trata de una estadística aislada ni coyuntural, sino de una expresión clara de una estructura laboral y social que continúa descansando, de manera casi exclusiva, sobre el trabajo no remunerado de las mujeres. El dato más elocuente es también el más duro: del total de personas que declaran razones familiares permanentes -como cuidados o quehaceres domésticospara no participar del mercado laboral, el 99,7% son mujeres. La cifra no deja espacio para interpretaciones ambiguas. En Antofagasta, el cuidado sigue teniendo rostro femenino, y el sistema productivo sigue funcionando como si esa realidad no existiera. Es cierto que hay avances. La tasa de participación laboral femenina en la región alcanza hoy un 56,3%, superando incluso el promedio nacional y mostrando una mejora sostenida en el tiempo. También es innegable el progreso en sectores históricamente masculinizados como la minería, donde la participación femenina ha crecido de forma significativa en la última década. Estos logros deben reconocerse, pero no pueden ser usados como excusa para relativizar el problema de fondo. El desafio, por tanto, no es solo aumentar la participación femenina, sino transformar las condiciones que hoy la limitan. Avanzar en políticas de corresponsabilidad, fortalecer un sistema de cuidados robusto y adaptar las jornadas laborales a la realidad social son tareas urgentes.
Antofagasta no puede aspirar a un desarrollo pleno mientras una parte tan significativa de su población femenina permanece excluida del mundo del trabajo por razones estructurales La brecha salarial regional bordea el 35% y más de cien mil mujeres continúan fuera del mercado laboral.. Integrar a más mujeres al mercado laboral no es solo una cuestión de equidad; es una condición básica para un crecimiento más justo y sostenible. E Editorial La brecha salarial regional bordea el 35% y más de cien mil mujeres continúan fuera del mercado laboral.