El gaucho antártico que mueve la ciencia en el Continente Blanco
El gaucho antártico que mueve la ciencia en el Continente Blanco Entre cargas, inventarios y la preparación de insumos para las campañas polares, Gillian Wooldridge se ha ganado un apodo que lo acompaña en cada expedición: el gaucho antártico. Con su boina inseparable y su impronta patagónica, es parte del engranaje que permite que la ciencia se despliegue en el Continente Blanco. Desde el Centro de Distribución Antártico del INACh, instalado en el Muelle Prat, Wooldridge coordina el envío de materiales, herramientas y vestimenta especializada. Su trabajo asegura que los equipos de investigación cuenten con lo necesario para sobrevivir y cumplir sus objetivos en las bases antárticas. "Sin logística no hay ciencia", resume con claridad. Oriundo de Punta Arenas y técnico agropecuario de formación, trabajó una década en el SAG antes de integrarse al INACh en 2023.
Hoy, tras tres años de experiencia en bodega, buques y bases, reconoce que el mayor desafío ha sido comprender la dinámica única del territorio polar y adaptarse a un trabajo en equipo que exige precisión y compromiso.
Su estilo personal, heredado de la tradición familiar ligada al campo, lo distingue entre colegas y visitantes. "Los uruguayos me conocen como el gaucho antártico", comenta con humor, recordando que antes vestía bombachas, aunque ahora las ha reemplazado por jeans más resistentes al trajín de la bodega. Cada jornada es distinta: desde la recepción de carga en el aeropuerto hasta la coordinación con distintos departamentos. Esa versatilidad mantiene viva su motivación y garantiza que naves como el Aquiles o la Karpuj partan con todo lo necesario para que la ciencia avance en el extremo sur del planeta.. Gillian Wooldridge