Autor: SEBASTIÁN MINAY
LOS RECORTES DEL GOBIERNO DE KAST ARRUGAN CEJAS EN EL PINERISMO
LOS RECORTES DEL GOBIERNO DE KAST ARRUGAN CEJAS EN EL PINERISMO comienzos de semana circuló en uno de los tantos grupos de mensajería móvil en que coexisten ex autoridades y colaboradores de los dos goA biernos de Sebastián Piñera Echenique una imagen generada con inteligencia artificial: una ola o "tsunami" hecha en base a la ruma de papeles que contenía las más de mil indicaciones presentadas por la oposición al megaproyecto al que se ha atado la administración en curso, hecha a base de fotografías que se le hicieron al carro en que llegaron a la Comisión de Hacienda de la Cámara. El meme lo describe bajo anonimato una de las figuras insignes del firmamento del extinto mandatario.
La justa de fondo que se libra en el Parlamento (en Palacio aseguran que marcarán el primer check en la sala de la Cámara el martes 20, aunque prefieren no apostar doble o nada a si será con 90 o 100 votos a favor) es pasto de comentarios y análisis en la órbita piñerista, así como los embates del ajuste fiscal Un hilo del que basta tirar un poco para arrojar algo de luz sobre la acontecida relación entre depositarios de ese legado y el Gobierno -previa y posterior a su unción-, comenzando por el Presidente Kast.
Antes de zambullirnos en esta historia: uno de los diagnósticos predominantes que recorre el piñerismo ante el desafío del megaproyecto dice que en lo grueso va en la vía correcta, que es necesario para reactivar el empleo -porque como solía decir Andrés Chadwick en sus días en el poder "si seguimos haciendo lo mismo, tendremos los mismos resultados"-, y que la conducta opositora de intentar minar así la iniciativa acusa su carencia de argumentos. En lo técnicamente fino, persisten observaciones en lo del crédito a la contratación, si más o menos años para la invariabilidad y el lio del desfinanciamiento municipal por las contribuciones, entre otros recovecos. Pero esta mirada es inseparable de la profundidad política con que ven desde el planeta Piñera (sí, es una metáfora) la conducta del gobierno de José Antonio Kast.
Al conversar en privado con más de una decena de exministros, exsubsecretarios, asesores y colaboradores de los dos cuatrienios, que siguen identificados y leales a su figura (porque no basta con haber estado en una nómina oficial), y que conversan entre ellos, hay material suficiente sobre qué se lee, anota, cuestiona, advierte y también aprueba. Como en todo, hay ahí un casi crisol de matices y acentos. Además, el piñerismo tiene diversos barrios. En el trazo gordo, se repite mucho que desean que al Gobierno le vaya muy bien, que lo respaldan y que en este punto no hay espacio para medias tintas dado el mapa opositor. Algunos agregan que hay "lealtad", "compromiso", otros prefieren usar en un tono algo más distante el "aportar", y hay quienes llegan hasta "respeto" no más.
Eso no obsta que exista reparo al estilo y conducción del Ejecutivo, cosa que por lo demás varias exautoridades han venido expresando cada una a su manera y énfasis en la prensa (desde la crisis con el Segundo Piso, errores estructurales y otros). Muchos y muchas han marcado presencia constante en la prensa y redes, en una acción que si bien se insiste no es concertada, si se hace ver (recalcando fechas y entrevis18.
DF MAS / DOMINGO 17 DE MAYO DE 2026 tas puntuales). Hay matices en la gama de los blancos, no en la gama de grises, tercia al teléfono un hombre de alta confianza del desaparecido gobernante. Pero el nervio está en lo que impacta en el legado de Piñera.
Y en esto, la severidad con que se ha manifestado la política de recorte fiscal del Gobierno tocó más de una fibra cuando acaeció el enredo aquel de la poda a las finanzas de iconos como los Liceos Bicentenario pero, sobre todo, la Pensión Garantizada Universal (PGU). Llamemos a Palacio Volvamos al ya casi histórico Oficio Circular N'16 de Hacienda que envió a los ministerios para descontinuar o recortar programas y del que manó el oleaje de cifras, programas, dimes, diretes, explicaciones reactivas del Ejecutivo y la falta de "oficio" que reconoció el ministro Jorge Quiroz. Cuando vieron que ahí figuraban dos de los logros más simbólicos y queridos por los herederos políticos del exPresidente -aseguran varias versiones-, entre ellos se activaron de inmediato diversas conversaciones. Según quién, el primer impacto lo describen como una sorpresa, incredulidad, frases como "esto no puede ser", o que se estaba "repasando" al piñerismo. Claro que otros exministros apuntan que no se lo tomaron tan en serio porque -dicensabían que eso era impracticable. Incluso, voces del anillo más intimo del exPresidente hacen ver que por la naturaleza financiera de los Liceos, un recorte no tiene efecto. Pero lo de la PGU es harina de otro costal. Y acá se sincera que, como el Ejecutivo estaba aclarando con algo de tardanza y equívocos el impacto o no de otros recortes, se preguntó por este caso puntual por distintas vías al Gobierno. Fue una acción no coordinada ni planificada, se insiste.
En la pública, la exministra Karla Rubilar y la exsubsecretaria Katherine Martorell aprovecharon una entrevista en radio La Metro para inquirir de frentón a la subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón: "Cuéntenos, ¿cuál es la verdad?". La aludida se apuró a clavar la cuña esperada: "La PGU no se toca", ATON que desató un "iEsoo! " de Martorell. Esta última es hoy secretaria general de RN, el partido histórico de Piñera y presidido por Andrea Balladares, "hija política" del exmandatario.
En la privada, al menos tres exministros y subsecretarios le preguntaron directamente a diversos personeros del gobierno de Kast -incluyendo llamados al Comité Político y en algunos casos, a Interiorqué estaba sucediendo y de qué se trataba esto. En Palacio no lo niegan. Aunque el Ejecutivo después aclaró el punto, el balón quedó dando botes.
Entre quienes vivieron esta interna detallan que una de las versiones que escucharon de vuelta fue que el ruido se vinculaba a cuestiones netamente presupuestarias, que nunca hubo intención de tocar el legado del exmandatario; otros cuentan que algunas explicaciones les dejaron cierto gusto a excusa y un tanto agrio. Como sea, aseguran dos cosas. Una, que se tomó el punto y que en la pública se pasó página. Dos, que entienden que las huestes de Kast tienen claro el mensaje implícito, tácito, en lo ocurrido: que con Piñera, no.
Y en este punto, hay una frase que se subraya harto en cierta porción del piñerismo: que no solamente se respalda al gobierno de Kast, sino que "no vamos a ser oposición como lo fueron ellos con nosotros", y que el exPresidente Piñera jamás lo permitiría. Y otra cosa. Que el pasaje PGU no se condice cabalmente con los gestos amistosos del mandatario y su gente que poblaron las postrimerías de la campaña presidencial y el inicio del Gobierno.
Cosa que inevitablemente -se hace verobliga a reparar en toda el agua que ha corrido entre ambos mundos. "Diferencias" La trazabilidad de los gestos amistosos es más o menos la siguiente, recalcan en el bando del dos veces jefe de Estado.
Nueve días después de que Kast pasara a segunda vuelta, el 25 de noviembre, se produjo esa cumbre en la casa de los Piñera Morel, ritual necesario dado que la familia se había cuadrado con Evelyn Matthei. Se timbro ahí un respaldo con "convicción", pero el porfiado pasado salió dos veces a flote.
El entonces aspirante dijo dos veces que "podemos haber tenido diferencias" y que "claramente la historia va ocupando su espacio". Cecilia Morel terció con un "indudablemente hay diferencias, sería atroz que no" pero que "la columna vertebral es lo importante". Flashback.
En diciembre de 2018, la entonces primera dama decía con todas sus letras en La Tercera que "siento que José Antonio está representando una sensibilidad que no quisiera que siguiera agrandándose". Dos días después, su esposo: "Una vez más estoy de acuerdo con mi mujer". A sabiendas del escenario que se venía, Piñera hizo un punto político y marcó que "es cierto que en la última elección José Antonio Kast sacó una votación cercana al 8%, pero creo que ese no es el camino para Chile (. .. ) Yo no creo en los extremos. Creo en el diálogo, en la colaboración, la búsqueda de acuerdos". Desde entonces, se recuerda, los atávicos conflictos entre estas dos derechas cavaron un abismo.
Menos de un año después vino el estallido social y las ácidas críticas que pedian mano dura, militares en las calles, y que no perdonaron el acuerdo que llevó al fallido primer proceso constituyente, que se "entregara" la Carta Fundamental de Pinochet.
En marzo de 2020, Kast y el Partido Republicano se declararon oficialmente opositores a Piñera acusando que se "había rendido a las ideas de la izquierda" y que "fuimos engañados por su desastrosa gestión". La lava no se detuvo. Kast censuró la Cuenta Pública 2021 con un "este gobierno no tendrá ningún legado.
El Presidente Piñera pasará a la historia como el peor Presidente de los últimos 30 años porque ha faltado a su palabra una y otra vez": la nota sigue colgada en la web del Partido Republicano. A esas alturas, el piñerismo y Chile Vamos -subrayan ex autoridadeseran blanco una y otra vez de las ataques que les echaban en cara el mote de "derechita cobarde", que hoy algunos enrostran de vuelta. Como se sabe, esto continuó durante la riña Sichel-Kast del 2021, en el segundo proceso constituyente y en la teleserie de la reforma de pensiones Boric del año pasado. Por eso y más, los gestos amistosos importan, se recalca.
La siguiente estación fue durante la Cátedra Presidente Sebastián Piñera en la Universidad del Desarrollo: en el piñerismo más íntimo se destaca que el actual gobernante haya ido al día siguiente de asumir -esto se agendó en febreroa encabezar su lanzamiento, con la familia sentada en primera fila y el Aula Magna repleta de exautoridades.
Aunque lo que más se recuerda es su frase de que si Piñera no hubiese sufrido el fatal accidente el no habría estado ahí, lo que ahora se hace notar atentamente es que no ahorro palabras de gratitud y se detuvo varias veces en lo insoslayable. "Nos enfrentamos a una contienda electoral y también en algunos distintos momentos de diferencias politicas que tuvimos. Y las tuvimos y no las ocultamos, y creo que también es sano, es bueno poder plantear siempre con respeto", dijo. Agregó que "a veces nos cuesta perdonar, pero se puede. Aqui, con varios más de lo que ustedes se imaginan, nos hemos perdonado, nos hemos reencontrado.
Y con los que me falte, ya nos reencontraremos y ya nos perdonaremos (risas)". Con el prisma de hoy, entre los leales a sangre al exPresidente hay quienes destacan estos pasos como "una comunión de ideas". Que no hay espacio para seguir anclados en el pasado.
Sobre todo, hacen ver, con toda la venosidad de nexos con el actual Gobierno, donde listan varios asesores, jefe de división, subsecretarios y ministros que sirvieron bajo las órdenes de Piñera o le eran cercanos, comenzando por Claudio Alvarado (Interior), Max Pavez (subsecretario del Interior), José García (ministro Segpres), Constanza Castillo (subsecretaria de la misma cartera), y muchos otros. Pero -nuevamente los maticestambién hay voces que echan de menos densidad en estos gestos.
Decidor es que se haga ver que hace un par de semanas Gonzalo Blumel (ex ministro del Interior) dijera en Radio Rock & Pop que valoraba el esfuerzo de Kast por recomponer relaciones con un mundo con el que "fue particularmente duro" pero que falta "mucho trabajo por hacer" sobre todo "porque la pista se va a poner pesada más adelante". Es más. Algunos dicen sentirse interpretados por otra cosa que dijo Blumel.
Que el episodio en la UDD "contribuye" pero que "todavia falta una explicación de por qué aquello que tanto se criticaba hoy se valora" porque cuando las explicaciones "son creibles hay más convicción y mucho más compromiso". Sigamos con los gestos. Uno que se rescata y se agradece mucho -subrayanfue que el Gobierno le pusiera suma urgencia (13 de abril) al proyecto de ley para el monumento a Piñera, que a la larga se aprobó. Haya sido o no una orden presidencial, en La Moneda comentan que fue "un gesto de gratitud y reconocimiento", y que la decisión fue visada en el Comité Político.
Y pese al ruido en torno a los Liceos Bicentenario (asunto que ocupa directamente a su familia, comenzando por Cecilia Morel y su hija Magdalena), en el piñerismo quimicamente puro, ese que ha estado hace décadas a su lado, argumentan que a través de dichos establecimientos tomaron conocimiento de que el Gobierno había repuesto los equipos técnicos que acompañan a los liceos. Y que eso se agradece mucho.
En este lado blanco de la gama, dos voces conocedoras por el lado piñerista afirman que la Primera Dama, Maria Pia Adriasola, mantiene contacto con la familia. "Grandes exministros" Con todo, la voluntad y convicción de la mayoría del mundo piñerista es colaborar y apoyar el Gobierno. Y desde esa perspectiva, que algunos califican de "aportes", es que relevan otras advertencias de fondo que se han hecho ver al devenir del Gobierno.
El ajuste fiscal también ha levantado cejas ante las dudas por el relato de fondo y la impronta de una administración que -hasta ahora, habrá que ver cómo desenrolla su narrativa en la Cuenta Públicano da pistas de ceder en lo sustantivo.
Por ejemplo, esta semana el exvocero y hoy alcalde de Providencia Jaime Bellolio refrendó una advertencia que el exministro y exsubsecretario de Educación, Raúl Figueroa, hizo dos veces en tres días: que la política fiscal no puede transformarse en la identidad del Gobierno, entre otras cosas, porque invisibiliza y opaca a los ministros sectoriales. Y que la administración Kast ojalá explique bien que se trata de mayor eficiencia sin Limitar derechos. A señales como esta el piñerismo le pone el siguiente marco.
Que si dificilmente a Figueroa se le podría asociar con la "derechita cobarde" es porque no se trata de un "aporte" desde ninguna trinchera -si fuera esa la visión más dura desde el barrio republicanosino porque es una observación sensata. Todo indica que al menos mientras no se cierre el capitulazo del megaproyecto y el ajuste fiscal, la nueva fase de esta historia está escribiéndose.
La controvertida indicación gubernamental para que instituciones de salud, educacionales y previsionales informen al Servicio Nacional de Migraciones o la PDI de extranjeros irregulares que atiendan impulsó al exministro Jaime Mañalich a criticarla en una columna de opinión y a que el subsecretario Pavez saliera a explicar el punto y declararse llano a responder inquietudes, "incluyendo a mi querido amigo". Las y los piñeristas no niegan que seguirán atentos a lo que ocurra. Uno de ellos hace ver con tono de atención recientes reportes de que el pretendido recorte al 15% de la PGU no tenía sustento técnico, como acusó una nota de CIPER.
Y en ese episodio, un exministro asegura que una de las versiones que circulan apunta que Hacienda podría haber tentado a la suerte incluyendo ese recorte. en la misma línea que hace algunas semanas se comentó respecto al equívoco respecto de incluir o no el límite a la gratuidad en el megaproyecto. Nota final.
Aunque hay distintas formas de clasificar a las distintas tribus del piñerismo, una de las que se recalca sostiene que por un lado están quienes fueron ministros y subsecretarios en el segundo Gobierno, que estuvieron con él hasta el final y que padecieron la pandemia, el estallido y los ataques del ala dura, y que por otro están los del primer Gobierno, algunos de los cuales se endurecieron mientras observaban lo anterior. No son mundos separados sino que complementarios. Bonus track. Por lo mismo, las conversaciones y reflexiones con que procesan todo esto fluyen en distintos espacios: diálogos presenciales, encuentros, comidas, y varios grupos de mensajería. Pero no tanto en el mitico grupo de WhatsApp "Grandes Exministros" creado por Piñera cuando estaba en La Moneda y que sigue activo, aunque mucho menos que antes.
La razón principal es que ahí siguen varios de quienes se fueron al gobierno de Kast, quienes adscribieron hace tiempo a la vereda más dura, o quienes se cuadraron con él antes de la primera vuelta. Unos insinúan que ya no es un espacio de plena confianza.
Otros, que ahí no se comentan estas cosas "por respeto". + CUANDO SE SUPO QUE HACIENDA INCLUÍA LA PGU EN LOS RECORTES, AL MENOS TRES EXMINISTROS Y SUBSECRETARIOS LE PREGUNTARON DIRECTAMENTE A DIVERSOS PERSONEROS DEL GOBIERNO DE KAST -INCLUYENDO LLAMADOS AL COMITÉ POLÍTICOQUÉ ESTABA SUCEDIENDO Y DE QUÉ SE TRATABA. EN PALACIO NO LO NIEGAN. Autor: SEBASTIÁN MINAY. La historia que intenta reescribirse hacia adelante entre los herederos políticos del exPresidente Piñera y el mandatario in office entra a un nuevo capítulo merced a los coletazos del ajuste fiscal y del megaproyecto. Entre depositarios del legado del desaparecido gobernante recalcan su deseo de que a Kast le vaya muy bien, que algunos colaboran con él -además de los fichajes en el gabinetey de gestos personales suyos. Pero pasajes como el fugaz embrollo del recorte a la PGU provocaron perplejidad y preguntas directas a La Moneda, además de microalertas enganchadas al agua supuestamente pasada. A veces, recalcan algunas voces, cuesta un poco no mirar hacia atrás.
CUANDO SE SUPO QUE HACIENDA INCLUÍA LA PGU EN LOS RECORTES, AL MENOS TRES EXMINISTROS Y SUBSECRETARIOS LE PREGUNTARON DIRECTAMENTE A DIVERSOS PERSONEROS DEL GOBIERNO DE KAST -INCLUYENDO LLAMADOS AL COMITÉ POLÍTICOQUÉ ESTABA SUCEDIENDO Y DE QUÉ SE TRATABA. EN PALACIO NO LO NIEGAN. LOS RECORTES DEL GOBIERNO DE KAST ARRUGAN CEJAS EN EL PINERISMO Autor: SEBASTIÁN MINAY.