ESTÁ AQUÍ: RESUCITÓ!
ESTÁ AQUÍ: RESUCITÓ! I.. p.. Il.. nr.. ESTÁ AQUÍ: RESUCITÓ! DOMINGO DE PASCUA ¡ Cristo ha resucitado! El amor es más fuerte que la muerte. Celebramos hoy la fiesta mayor de todo el año: la Pascua del Señor. La Iglesia entera exulta de gozo: Jesucristo ha vencido a la muerte y el pecado y ha resucitado. Con alegría y gratitud elevemos a Dios nuestra acción de gracias.
La resurrección es el núcleo de la fe de la Iglesia En el tiempo pascual la primera lectura es tomada de los Hechos de los Apóstoles, en que Lucas, nos quiere mostrar cómo la Iglesia nació del mensaje de la Resurrección (PRIMERA LECTURA). San Pablo nos invita a acoger la resurrección vitalmente: Ustedes han resucitado con Cristo, vivan como resucitados! Lo que da sentido a nuestra vida, es nuestro vínculo con Cristo Resucitado: por Él, vivimos para Dios en la espera de compartir su gloria (SEGUNDA LECTURA). La secuencia es un himno litúrgico que la Iglesia nos ofrece en las grandes solemnidades. En este tiempo de oración y esperanza, alabamos al resucitado (SECUENCIA). El Evangelio comienza en la oscuridad y en la contusión. María Magdalena, Pedro y Juan no entienden lo que ha pasado, solo ven un sepulcro vacío. En medio de ese asombro, uno de ellos vio y creyó.
Así comienza la fe pascual: no con grandes certezas, sino con el corazón dispuesto a dejarse sorprender (EVANGELIO). PRIMERA LECTURA: Hechos 10,34.37-43 Pedro, tomando la palabra, dijo: «Ustedes ya saben qué ha ocurrido en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan: cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. Él pasó haciendo el bien y sanando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con Él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén. Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo.
Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, que comimos y bebimos con Él, después de su resurrección. Y nos envió a predicar al pueblo, y a atestiguar que Él fue constituido por Dios Juez de vivos y muertos. Todos los profetas dan testimonio de Él, declarando que los que creen en Él reciben el perdón de los pecados, en virtud de su Nombre». Palabra de Dios. SALMO RESPONSORIAL: 117,1 -2.16-17.22 -23 R.
ÉSTE ES EL DÍA QUE HIZO EL SEÑOR: ALEGRÉMONOS Y REGOCIJÉMONOS EN ÉL. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: es eterno su amor! R. La mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas. No, no moriré: viviré para publicar lo que hizo el Señor. R. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. R. SEGUNDA LECTURA: Colosenses 3,1-4 Hermanos: Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra. Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces ustedes también aparecerán con Él, llenos de gloria. Palabra de Dios. EVANGELIO: Juan 20,1 -9 El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.
Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró.
Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, Él debía resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor. SECUENCIA Cristianos, ofrezcamos al Cordero pascual nuestro sacrificio de alabanza. El Cordero ha redimido a las ovejas: Cristo, el inocente, reconcilió a los pecadores con el Padre. La muerte y la vida se enfrentaron en un duelo admirable: el Rey de la vida estuvo muerto, y ahora vive. Dinos, María Magdalena, ¿qué viste en el camino? He visto el sepulcro del Cristo viviente y la gloria del Señor resucitado. He visto a los ángeles, testigos del milagro, he visto el sudario y las vestiduras. Ha resucitado a Cristo, mi esperanza, y precederá II a los discípulos en Galilea.
Sabemos que Cristo resucitó EO 1\ 1E Lunes 06: Hech 2,14.22 -23: SaI 15,1 -2.5.7-11; Mt 28,8 -15 Martes 07: Hech 2,36-41; Sal 324-5.18-2022; Jn 20,11 -18 Miércoles 08: Hech 3,1-10; SaI 104,1 -4.6-9; Lo 24,13 -35 Jueves 09: Hech 3,11-26; SaI 8,2.5-9; Lc 24,35 -48 Viernes 10: Hech 4,1-12; Sal 117,1 -2.4.22-27; Jn 21,1 -14 Sábado 11: Hech 4,13-21; Sal 117,1.14-16.18 -21; Mc 16,9 -15 L Eft EI Domingo 05: 12.15 y 19.00 hrs. Eucaristía en Catedral. Lunes 06: 15.30 hrs. Visita protocolar del Comandante en Jefe de la III zona Naval, Contraalmirante Juan Soto en el Obispado. Martes 07: 17.00 hrs. Consejo de Gobierno Pastoral en Villa Alfonso 19.30 hrs. Reunión con el Departamento de Misiones en Villa Alfonso. Miércoles 08: 10.00 hrs. Conselo de Personal Apostólico en San Sebastián -15.00 hrs. Conseio de consultores diocesanos en San Sebastián 18.00 hrs. Comisión Cevas en Obispado. Jueves 09: 10.00 hrs. Encuentro con sacerdotes diocesanos en villa Alfonso 19.30 hrs. Encuentro con diáconos permanentes en Villa Alfonso. Viernes 10: 19.30 hrs. Conseio económico diocesano en villa Alfonso. Sábado 11: 15.00 hrs. Asamblea Pastoral Diocesana en el Instituto Sagrada Familia /19.00 hrs. Inicio de Misión Pastoral como Párroco del Santuario de María Auxiliadora del P. Peter Duy vu Duc sdb. realmente; Tú, Rey victorioso, ten piedad de nosotros..