La FAE 2026 abre sus puertas con el pulso silencioso de quienes la hacen posible
La FAE 2026 abre sus puertas con el pulso silencioso de quienes la hacen posible H a y c o n v o c a torias que se anuncian con f a n f a r r i a s y s e d i l u y e n e n lo s tit u la res de la semana siguiente. La Feria Antártica Escolar (FAE) del Instituto Antártico Chileno (INACh) no es una de ellas.
Lleva 23 años tejiéndose en silencio, con la paciencia de quien sabe que despe r ta r u n a vocac ión c ie nt í f ica no oc u r re en un comunicado de prensa, sino en el lento trabajo de hacer creíble, para una estudiante de primero medio de Arica o de Coyhaique, que ella también puede habla r de k ri l, de glaciares o de microorganismos extremófilos con la misma propiedad con que habla de su barrio. Este año, la FAE 2026 abrió su convocatoria el lunes 2 de marzo y la mantendrá disponible hasta el viernes 29 de mayo. El plazo para postular se cierra a las 23:59 horas, hora Magallanes. Las bases, formularios y el calendario completo del certamen están disponibles en el sitio web oficial w w w. inach. cl/ fae, donde los equipos escolares cargan en línea sus propuestas de investigación.
P u e d e n p o s t u l a r estudiantes desde primero a cuarto medio de establecimientos reconocidos por el Ministerio de Educación, conformando equipos de uno o dos integrantes junto a un docente guía del mismo establecimiento.
Las áreas son amplias y ref leja n la enor me diversidad del trabajo antártico: biología marina, cambio climático, historia antártica o nuevas tecnologías para la exploración científica, entre otras temáticas que cada año amplían las fronteras de lo que la ciencia escolar chilena se atreve a imaginar sobr e e l Cont i ne nte Blanco. El premio: la Antártica deja de ser una postal E l est í mu lo no es menor.
Tras el cierre de las postulaciones, el Programa Nacional de Ciencia A ntá rt ica (Procein) evaluará los proyectos y un com ité seleccionará quince trabajos que viajarán a P u nta A renas pa ra defender sus investigaciones ante un jurado espec ia l i zado y u no ciudada no.
Los equ ipos que destaquen en esa instancia integran luego l a E x ped ic ión Antártica Escolar, viajando a la Base “Profesor Julio Escudero” en Isla Rey Jorge para convivir durante varios días con los científicos que hacen ciencia chilena en el sur extremo del planeta.
Para muchos jóvenes de regiones, esa expedición es la primera vez que la A ntártica deja de ser una postal o un capítulo del libro de geografía y se convierte en una experiencia vivida: el viento helado en el rostro, los ping üinos a metros del sendero, los laboratorios fu ncionando bajo presión log íst ica.
Con sta n za Jiménez, bióloga marina y encargada del área de Educación del INACh, lo resume con franqueza: “Es un concurso único; pocos jóvenes tienen la posibilidad de conocer la Antártica y convivir con los investigadores e i nvest igadoras que hacen ciencia en nuestro país”. Una edición pensada desde la escucha La versión 2026 trae ca m bios q ue no son cosmét icos. Recogen más bien, la voz de los participantes de años a nte r ior es.
Ji mé nez explicó que se incorporaron ajustes en los formatos de post ula-. DESDE EL AULA AL CONTINENTE BLANCO La FAE 2026 abre sus puertas con el pulso silencioso de quienes la hacen posible c ión ba sados e n l a s obser vaciones de los participantes del año pasado, ju nto con el adelanto de la Feria al inicio del segundo semestre para ev itar la sobrecarga académica de fin de año, a diferencia de la edición anterior que se realizó en noviembre. La intención es n ítida: “Queremos que el proceso sea más claro, cómodo y beneficioso pa ra qu ienes participen”. El lanzamiento, además, no fue una fecha cualquiera. Coincidió con el viaje de los ganadores de la FAE 2025 r u mbo a l Conti nente Bla nco.
“Con e l la nza m ie nto de l a FAE quisimos realizar algo especial, ya que esta semana se concretará el viaje de la Expedición Antártica Escolar, en la que participan los ganadores de la versión 2025. Buscamos generar un hito que marque el cierre de esta edición y, al mismo tiempo, dé inicio al nuevo proceso”, detalló la encargada de Educación.
Es ese gesto, casi narrativo, el que distingue a la FAE de otros certámenes: la Feria no se entiende como un evento aislado, sino como un ciclo donde una promoción cierra mientras otra abre, en una continuidad que recuerda más a un río que a un calendario administrativo.
El trabajo silenciosoDetrás de cada bases descargada, de cada video t utorial, de cada nota que apa rece en los med ios de A r ica a Magallanes, hay un equ ipo que ra ra vez oc upa la pr i me ra l ínea: el Departamento de Comun icaciones y Educación del INACh. Es la maquinaria que sostiene la FAE durante los doce meses del año, no solo en los meses de convocatoria. Encabezado por la periodista Andrea Peña, jefa del departamento, el equ ipo a rt icu la el trabajo editorial, audiovisual y educativo de la institución.
Peña ha moderado en los últimos meses los lanzamientos de las grandes publicaciones del INACh, entre ellas la cuarta edición de la Enciclopedia Visual de la Antártica, una de las cartas de presentación del organismo en la divulgación científica chilena.
A su lado opera un equipo periodístico estable Reiner Canales, periodista editor; Camila Buvinic y Harry Díaz, periodistas y un área de diseño y audiovisual conformada por Pablo Ruiz Teneb, encargado de Diseño Crossmedia, y René Quinán Castro, diseñador gráfico audiovisualista.
Son ellos qu ienes traducen las bases técnicas a piezas comprensibles, quienes producen los videos que llegan a un liceo rural en Aysén, quienes maquetan los afiches que term inan pegados en murales escolares de todo el país. El área de Educación, por su parte, es liderad a por Con sta n za Jiménez junto a Camilo Avendaño.
Son quienes acompañan a los equipos finalistas en las jornadas en Punta Arenas, quienes responden los cor reos que l lega n a fae@inach.cl con dudas a veces básicas y a veces extraordinariamente complejas, y qu ienes d iseña n los criterios pedagógicos que hacen de la FAE algo más que un concurso: una experiencia formativa.
Reiner Canales, una de las voces más reflexivas del departamento, ha escrito sobre la importancia de esta tarea con una claridad que vale la pena recuperar: “Cada vez hay una mayor conciencia de que junto a una ciencia de calidad debe existir una divulgación científica que esté a la altura y que ponga a disposición de la discusión social información responsable y válida”. Esa es, en el fondo, la apuesta de la Feria.
Magallanes, puerta de entrada también del conocimiento L a FAE no es solo u n concu rso escola r: e s u n a pi e z a e s t r a tég ica de l a Pol ít ica Antártica Nacional.
La Feria Antártica Escolar se consolida anualmente como un semillero de fortalecimiento de las vocaciones científicas y de div ulgación, c on s ol id a n do e l r ol de Maga l la nes como puerta de ent rada a l Cont i ne nte Bla nco y a c e r c a n d o e l c o n o c i m i e nto p ol a r a l a ciudadanía y las nuevas generaciones.
La instancia es organizada por el INACh organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con aportes del Mi n isterio de C ie nc ia, Tec nolog ía, C o n o c i m i e n t o e Innovación, en una arquitectura institucional que combina diplomacia, ciencia y educación pública.
Mientras estas líneas se escriben, en algún liceo de Chile puede ser en Iquique, en Talca, en Castro o en Punta A renas m ismo u na estudiante con curiosidad y un profesor con tiempo y ent usiasmo están leyendo las bases. Quizá no lo sepan todav ía, pero det rás de ese formulario hay un equipo que trabaja desde hace meses, en silencio, para que esa idea suya tenga lugar. La invitación final de Jiménez es directa: “Aprovechen esta oportunidad”. Quedan poco más de tres semanas. La Antártica espera”.. Estudiantes de la Feria Antártica Escolar en el Territorio Chileno Antártico.