¿Qué hay detrás de la pantalla?
¿ Qué hay detrás de la pantalla? Más de quinientos artefactos, películas, afiches, fotografías y otras piezas reúne la exposición que en el Centro Cultural La Moneda reconstruye la historia del cine en Chile desde su llegada en 1896, apenas ocho meses después del hito de los hermanos Lumiere. Jazmín Lolas E. Mensaje «EL PÚBLICO ABARROTABA LAS SALAS», DICE UNO de los textos que se encuentran al comienzo del trayecto que lleva por la exposición «Cine en Chile. Historia(s) en movimiento», que se presenta hasta fines de mayo en el Centro Cultural La Moneda. Recién llegado, el nuevo arte se masificó de manera velozy conquistó a las audiencias.
Pero no a todas: las élites no respondieron con el mismo entusiasmo, sino al contrario: lo consideraron cuestionable cuestionable moralmente, artísticamente pobrey negativo para la juventud. «Haciéndose eco de los reproches, la prensa de la época advertía que ciertas películas no eran “aptas para señoritas” y denunciaba insalubridad en las salas: “1Los. ¿Qué hay detrás de la pantalla? cines están llenos de pulgas! ”, señalaba», se lee en esa información. Vale la pena recorrer calmadamente la muestra para toparse con esos datos, tal vez inconcebibles desde la mirada actual.
Pero también por todo lo que involucra y representa la exhibición: distribuida entre las salas Andes y Pacífico, es la más completa que se ha organizado organizado sobre el tema en nuestro país y ofrece una amplia diversidad de objetos, imágenes y proyecciones.
Con un orden cronológico, el montaje reconstruye, como indica su título, desde los inicios hasta la actualidad del cine en Chile por medio de más de quinientas piezas que incluyen artefactos, fotografías, películas, vestuario, afiches y recortes de prensa, entre otros.
Su propósito es que el espectador active su memoria y vaya familiarizándose, paso a paso, con el desarrollo que ha tenido el llamado séptimo arte, sus cambios tecnológicos, tecnológicos, su función como espejo del devenir histórico, político y social, su conexión con el público y su vínculo con el exterior.
Como precisa Marcelo Morales, director de la Cineteca Nacionaly curador de la exposiciónjunto a María Paz Peirano, el objetivo es dar cuenta de la experiencia cultural de carácter masivo y colectivo que hay en el cine.
Si bien la exhibición que conmemora los veinte años de existencia del Centro Cultural La Moneda reúne materiales de más de treinta instituciones y colecciones particulares, la base de lo que el espectador puede apreciar es parte del acervo de la Cineteca Nacional, dedicada a la preservación, restauración y difusión del patrimonio fílmico. En el recorrido se ven noticiarios, registros de avant-prenlieres y de rodajes, además de secuencias de películas, que ese organismo ha recuperado. Pronta aparición en Chile El cine llegó a Chile apenas ocho meses después de que los hermanos Lumiere hicieran su primera proyección pública en París, hito que inauguró esa disciplina. Morales Morales estima que la prontitud de su entrada en nuestro país obedeció al ansia por «estar a la par de las transformacionesy transformacionesy de los avances tecnológicos» en el mundo.
Ese afán por alcanzar la modernidad hizo que menos de dos años después surgiera la primera película chilena: Una cueca en Cavancha, de Luis Oddó, fotógrafo residente en Iquique que es considerado el padre de nuestro cine. Poco después aparecieron las primeras obras de ficción, entre ellas la célebre El húsar de la muerte (1925), de Pedro Sienna. El grupo de los pioneros incluye a una 1. cineLido 3. AntonioQuintana: 4. Armindocardoso: (a. fecha). © Achivo Santiago de chile Jorge Müllery confoto UOP. (1955). © Archivo Patricio Guzmán 2. cine Santa Lucía (a. Andrés Bello, (1973). Fecha). © Archivo Universidad de © Archivo Biblioteca Nacional chile.
Biblioteca Nacional de chile, de chile. experiencia cultural de carácter masivo y colectivo que hay en el cine. mujer: Gabriela Bussenius, la primera cineasta chilena, quien en 1917 realizó La agonía de Arauco, también conocida como El olvido de los muertos, trabajo que está perdido.
El cine fue atrayendo a multitudes y, según va contando el montaje, proliferaron los autores, los estilos y las salas, a medida que también iba cambiando la tecnología y surgiendo surgiendo primero el sonido y más tarde el color. La audiencia podía elegir no solo entre la producción local, sino también entre la que venía del exterior, ya fuera hollywoodense, hollywoodense, mexicana o europea.
El curador destaca el hecho de que, en el pasado, el 1. ¿Qué hay detrás de la pantalla? starsystem abarcara a celebridades de distintas nacionalidades, mientras en el presente se reduce en la práctica a actores y actrices de Hollywood. Lo mismo ocurría con la producción, que permitía a los espectadores tener tener acceso a filmes de procedencias muy heterogéneas. Quien asista a la exposición puede ver a las diferentes diferentes estrellas que han poblado el cine: Marilyn Monroe, Clark Cable, María Félix, Charles Chaplin, Anita González, Malú Gatica y Arnold Schwarzenegger, entre muchos otros. Como ha sido estructurada en periodos, la muestra se detiene en momentos o etapas relevantes para el desarrollo del cine en territorio nacional. nacional.
Entre ellos, destaca el intento por crear una industria local a través de la fundación, en 1942, de Chilefilms, una iniciativa dependiente de Corfo. «Inspirada en el modelo de los grandes estudios internacionales, buscaba dotar al país de infraestructura moderna, moderna, equipamiento técnico, personal personal especializado y un horizonte de desarrollo sostenido)), dice el texto correspondiente. Fue un proyecto fallido, como otros.
Morales Menciona también la irrupción, en los años sesenta, del Nuevo Cine Chileno vinculado a las transformaciones sociales y representado por realizadores como Raúl Ruiz, Patricio Kaulen, Miguel Littin, Helvio Soto y Aldo Francia, movimiento altamente influyente en la creación posterior, a pesar de que fue interrumpido por el Golpe, revivido revivido en el montaje por medio de una proyección que muestra La Moneda bombardeada. La dictadura significó exilio, censuray represión para el cine, pero a la vez obras de resistencia, mientras que el poder ejerció la propaganda a través de Chilefilms.
El retorno a la democracia trajo un nuevo aire para la producción nacional, con la reapertura de las escuelas de cine, la reanudación del Festival Internacional de Cine de Viña del Mar y el apoyo económico del Estado a los diferentes proyectos.
Así como la muestra incluye una gran variedad de cámaras, proyectores y otros instrumentos, también permite apreciar muy de cerca el vestuario y la bicicleta de Machuca, la escafandra de Lafrontera, un vestido de La luna en el espejo y los Oscar obtenidos por Historia de un oso y Una mujer fantástica.
Hacia el final, el recorrido destaca el auge del cine chileno durante el siglo XXI, al igual que los cambios de hábito que ha provocado en los espectadores «la proliferación proliferación de pantallas)), desde que se inventó la televisión y hasta hoy, cuando, si se quiere, una película se ve en el teléfono. Los dispositivos y el streaming han moldeado a las audiencias, que pueden elegir «asistir)) a una función de cine sin ir a una sala.
Claro que, en ese caso, la experiencia estaría «incompleta)), cree Marcelo Morales: «Ya no sería el rito colectivo en el que se apaga la luz y uno se sumerge en un mundo de imaginación, escucha las risas de la gente o, al salir, comenta lo que vio. No es del todo cine». M75 1 EF fr:: jt%ILI 5. Alfredo Molina La Hitte: Mahí Catira (1950). © Archivo Biblioteca Nacional de chile. 6. Alfredo Molina La Hitte: Ana González (1945). © Archivo Biblioteca Nacional dr Chile. 7. Clarck Cable en reviata Ecnzn N, 969 (1949). © Archivo Biblioteca Nacional de Chile. 8. Cine Arte Normandie, (a. fecha). © Archivo Cenfoto UDP..