Autor: Valeria Troc
Cómo usar la inteligencia artificial para pagar menos por tus pasajes aéreos
Cómo usar la inteligencia artificial para pagar menos por tus pasajes aéreos Comparar precios, revisar fechas y probar combinaciones hasta dar con un pasaje conveniente solía ser parte normal de organizar un viaje. Hoy ese proceso se está acortando. Cada vez más viajeros están usando asistentes de inteligencia artificial para buscar vuelos, ordenar trayectos y evaluar alternativas sin recorrer decenas de sitios. El cambio ya se nota entre quienes viajan seguido.
Diego Yanzon, creador de contenido especializado en turismo, cuenta que cuando armó su primera ruta larga por Europa, desde España hasta Turquía, no tenía claro cuánto costaban los traslados ni qué combinaciones convenían. "Gracias a motores de búsqueda y a preguntarle directamente a la IA, logré encontrar vuelos muy baratos", relata. Uno de esos pasajes a España, en temporada alta, le costó cerca de $650 mil ida y vuelta, comprado con uno o dos meses de anticipación. Más que prometer ofertas imposibles, estas herramientas funcionan como filtros avanzados. Para probarlo, se hizo un ejercicio simple: pedir a distintos asistentes que armaran un viaje de 10 días desde Santiago a Madrid con presupuesto limitado. Las respuestas variaron. Un modelo sugirió fechas más convenientes y consejos para ahorrar; otro mostró combinaciones concretas y rangos de precios; y un tercero armó un itinerario completo con alojamiento y actividades dentro del monto indicado. Más que competir entre sí, cada sistema parece destacar en una etapa distinta de la planificación. A la par, en redes sociales se han viralizado plataformas que prometen encontrar tarifas más bajas mediante búsquedas automatizadas. Una de las más conocidas es Skyscanner, que permite comparar precios entre aerolíneas y fechas en segundos.
También circulan herramientas que detectan itinerarios con "escalas ocultas", una práctica en la que el pasajero compra un vuelo con conexión, porque resulta más barato, pero se baja en la escala y no en el destino final. Esta última aunque puede significar ahorros relevantes, especialistas advierten que no siempre es recomendable ya que, algunas aerolíneas lo prohíben en sus condiciones y pueden cancelar tramos posteriores si detectan el patrón. Las empresas del rubro turístico ya están ajustando sus estrategias.
Carolina Bucarey, fundadora de la plataforma Tripsy creada específicamente para planificar viajes de una manera más económi ca con la ayuda de un asistente de Inteli. gencia Artificial personalizado, explica que los sistemas actuales pueden filtrar resultados según presupuesto, intereses y estilo de viaje antes de mostrarlos. "Si buscas algo económico, no te va a sugerir un hotel de lujo; analiza comentarios y calidad para ajustarse a lo que pediste", señala. La diferencia, agrega, es que el usuario ahora recibe información ordenada en vez de tener que recopilarla por su cuenta. El impacto no es solo práctico por la cantidad de tiempo que demora en planificar, sino que también es económico. Los precios de los pasajes cambian con rapidez y detectar el momento adecuado para comprar puede significar una diferencia importante. El creador de contenido de viajes dice haber visto variaciones de más de 50% en pocos días, por lo que recomienda usar alertas de seguimiento y comparar opciones antes de pagar. En ese punto, la automatización juega a favor del viajero, porque permite monitorear tarifas de forma constante. El avance tecnológico también está presionando a los actores tradicionales. Planificar un viaje por cuenta propia, apoyado en herramientas digitales, puede reducir costos frente a paquetes estándar y dar mayor control sobre tiempos y rutas. Eso ha llevado a agencias y plataformas a integrar funciones similares para no quedar fuera de la decisión final del cliente. El fenómeno no es aislado. En el sector turístico se habla cada vez más de una "carrera" tecnológica por mejorar algoritmos de recomendación. Aerolíneas, buscadores y sitios de alojamiento están incorporando asistentes propios capaces de sugerir destinos, fechas y combinaciones según historial de búsqueda, presupuesto o preferencias. El principal objetivo es que el usuario encuentre y reserve sin salir de la misma plataforma. Para los viajeros frecuentes, esa integración puede marcar diferencias. No solo reduce tiempo de búsqueda, también amplía el rango de opciones visibles. Herramientas conectadas a múltiples bases de datos detectan rutas alternativas, escalas menos evidentes o aeropuertos cercanos que abaratan costos. Ese tipo de combinaciones, que antes requerían experiencia o dedicación, ahora aparecen en segundos. También hay límites. Las recomendaciones dependen de la información disponible y de cómo se formule la consulta. Una búsqueda poco precisa puede arrojar resultados genéricos, mientras que una solicitud detallada con fechas flexibles, rango de precio, y tipo de equipaje, suele entregar opciones más útiles. En otras palabras, la calidad de la respuesta sigue dependiendo en parte de cómo el usuario utilice estas herramientas. En Chile, agencias y operadores miran el fenómeno con atención. Algunos lo ven como competencia directa y otros, como una herramienta que puede integrarse al servicio tradicional. En viajes complejos, corporativos o de larga duración, la asesoría humana todavía le gana a la IA, sobre todo cuando hay cambios de último minuto o contingencias. Pero incluso en ese segmento ya se están usando sistemas automatizados para cotizar más rápido. La tendencia apunta a un modelo híbrido. La inteligencia artificial se encarga del análisis masivo de datos y comparación de precios, mientras las personas toman decisiones y resuelven imprevistos. Para el viajero, esto resulta en un mercado de vuelos y hoteles más transparente y con mayor capacidad de elección. Aunque la tecnología no reemplaza la experiencia de viajar, sí está cambiando la forma de organizarlo. Todo indica que, a medida que estas herramientas se perfeccionen, comparar precios y armar rutas será más simple. Con precios que pueden variar drásticamente en pocos días, los asistentes digitales permiten identificar oportunidades, optimizar rutas y tomar decisiones informadas antes de reservar. Autor: Valeria Troc. Guía práctica Con precios que pueden variar drásticamente en pocos días, los asistentes digitales permiten identificar oportunidades, optimizar rutas y tomar decisiones informadas antes de reservar.