COLUMNAS DE OPINIÓN: La Región que produce, paga y calla
COLUMNAS DE OPINIÓN: La Región que produce, paga y calla Oo Columna Jorge Álvarez.. Economista, consultor, fundador de Corporacion Cultural La Región que produce, paga y calla publicó el titular "Inyección de recursos de royalty: las 10 comunas que recibirán los montos más altos". Para Antofagasta, la noticia fue tan elocuente como decepcionante, nuestra ciudad no aparece en esta lista, No es un error ni una omisión técnica, es una clara señal política. Una más de tantas, el centralismo nos desconoce El titular, indica que de las aproximadas 347 comunas del país, 309 recibieron recursos del royalty minero.
El análisisrevela que solo el 24% de los E: pasado 26 de abril de 2026, El Mercurio de Santiago "« á fondos se destinó a 45. comos una región Pad numas mediante "Fondos enferma, pero no Comunes Mineros", mienresienada.
Ningú tras que el 76% restante se Agnada Ningun aripuyó entre 302 come territorio enfermo nasatravés del "Fondo de mejora sin Equidad Territorial". Enlos Ii hechos, elroyalty fue transdiagnóstico y formado en un instrumentratamiento". to parareducir brechas presupuestarias a nivel de todas las comunas, desviándose desu propósito original, convirtiéndose en lo que nunca debió ser: una caja redistributiva encubierta.
Así, las ciudades que soportan contaminación pai enfermedades y accidentes laborales, climas adversos, aire contaminado por metales particulados y articulados, incontrolada inmigración, altos costos de vida, sistemas de tumos que no se acompañan con apoyo sicológico, ausencia de atracciones paisajistas para el disfrute; siguen recibiendo lo que el gobierno central determina.
Peor aún, cinco comunas de Santiago Puente Alto, Maipú, La Pintana, El Bosque y Cerro Navia-go Puente Alto, Maipú, La Pintana, El Bosque y Cerro Navia-figuran entre las más beneficiadas, pese a no sufrir externalidades negativasasociadas ala minería felizmente-. Esto resulta francamente incomprensible. La paradoja es brutal: a menor impacto, mayor transferencia de recursos. Esta relación inversa resulta injusta eincomprensible en un país quese precia de administrar responsablemente su riqueza minera. Esto solo pasa en Chile. Véanse los ejemplos de ciudades mineras en el mundo queson un lujo de desarrollo. No es una oposición a la reducción de brechas. Eso es necesario y justo.
Lo inaceptable es la trampa: 1) Usar el royalty para fines que el Estado puede -y debe financiar con otros instrumentos. 2) Vender el royalty como compensación territorial alas externalidades, cuando tres cuartas partes del dinero nunca llega a los territorios afectados. La gran minería tampoco puede eludir esta discusión. Si exige altos estándares éticos, degobernanza y sostenibilidad a nivel internacional, no debeguardarsilencio cuandoel Estado distorsiona el destino de los recursos que ella genera. Debe también exigir que estos recursosse administren con probidad, sobretodo no usar en corrupción. Recientes informes de Contraloría son claros: muchos municipios han sido malos custodios, priorizando celebraciones por sobre la ayuda social. Antofagasta no puede seguir aceptando este abandono. 'Somos una región enferma, pero no resignada. Ningún territorio enfermo mejora sin diagnóstico y tratamiento. Y el primer síntoma que debemos abandonar es el silencio. Despertar es hoy una urgencia moral, justa y democrática. Sugerimos alas autoridades reforzar su compromiso con Antofagasta, impulsando una mejor gestión de sus recursos y promoviendo un desarrollo equilibrado y acorde a las necesidades dela región. gión. gión. gión..