Hijo de apicultores sufrió grave alergia a la picadura de abejas: “No podía respirar”
Hijo de apicultores sufrió grave alergia a la picadura de abejas: “No podía respirar” D*nuscsToeAni [ a vida de Cecilia Murioz y Marcelo Rodríguez gira hace casi 25 altos ee torno a la miel y al zumbido de las tejas, en e sector dePuerite Trongol, en la comuna de Las Alamos, Región del Diablo, Se hicieron apical lores por para necesidad familiar: era e único oficio que les perrn tía trabaiar juntos en el campo y cuidar al miamo tiempo a se hijo mayor, Manuel, Manuel, guien tania un daño necrológico grave y falleció hace art tiempo.
En eae ambiente creció el más chico chico de la casa, Lautaro, de 11 añoe, fanática de las colmenas, Tiene su propio traje a medida y detde que era un peqeeño ayudaba a as papá con el hamo para cosechar niel Pero en 2023, mientras ayadaba a trasladar colmenas, ocurrió algo que cambió por completo la rutina familiac “Mi hijo llegó corriendo diciendo qee sentía que se quemaba. La había picada cnn abeia ea su cabecila. Empezó Empezó e saca rse la ropa y se quería meter meter al congeladoc Se tomaba e cuello porque no podio respirar. Yo gritaba desesperada para que mi marido nos ayudara. Rae horrible. Después se desmayé”, recuerda Cecilia Manos. La Familia mandó cerca de 25 minetos desde el sector rural donde viven viven hasta el Hospital de Curanilahue. Ahí lo odmis ial ruron adrenalina, pero no hizo efecto. Tuvieren que aplicar uen segunda dosis, Debida a su gravedad, gravedad, el peqseno fue der vado de urgencia al Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción. Lautaro, qse en ese momento tenla 3 anos, sufrió sufrió ano anafilaxis grave, uno reacción alérgica que paso en riesgo se vida.
Pacleinte cero El doctor Mernin Piñones, inmundlogo inmundlogo pediatra del hospital, esplica la alergia específica al caneco de abeja no necesnriameete es congénita, sino qse suele desarrollarse tras ecposidones ecposidones repetidas, es decir, se requiere una sensibilización precie. “El ao nació alérgico a las abejas, se volvió alérgico con el tiempo”, dice. Según detalló el espec ulistu, Luutaro Luutaro ya habla tenido dos episodios previos con picaduras. Primero sufrió una reacción localizada y luego usa intlomacióe mucho mayor en el cuello. La tercera picadura desencadené la anatilasio, “Mientras más espuestos estamos más probable ev desarrollar aenaibilizac aenaibilizac ón. En el caso de ellos, viven todos los días con ese riesgo porque son apicaltorea. Esa os la paradoja, viven con el enemigo. Pero a cualquiera cualquiera le puade pasar que se pueda desatar aun reaccióa grave tras la picadura”, esplico. Hoy, el paqueño apicultor es el “paciente cero” del hospital Guillermo Guillermo Grant Benavente en recibir una inmunoterapio específica para veneno de abejas. Se trata de un tratamiento que busca reeducar al sistema in mane para evitar futuras reacciones graves. El tratamiento consiste en inyectarle al niltn el mismo nanceo qoe casi lo mata, Es un extracto que traemos de España, porque en Chile no hay.
Partimos con dosis súper chiquititas chiquititas y vamos sube ido para reeducar al sistema inmsne, la idea ec que cuando una abeja lo pique de verdad, su cuerpo ya no reaccione de tormo violenta”, detalle el eapecia ista. son ocho a nueve semanas de inducción, y luego tres años de pinchazos una vez al mes.
A pesar del tremendo sesto, la familia familia no puede dejar las abejas, es su fuente de ingresos “Movimos los cajones lejos de la casa, pero vivi mes en el campo, aiempre bey abejaa dando dando vuellas”, dice la mamá. El gran problema ahora es que el tratamiento no tiene cobertura del Estado, “El bit pare tres meses cuesto alrededor de $300,000. Tenemos que pagarlo de naeulro bolsillo”, cuenta cuenta Cecilia. Por ahora, Lautaro va a su colegio con su lápiz inyectable de ndrena ma en la mochila, guardado en un eotuche con una abeja dibujada.
“Esa adrenalina le puedo salvor la vida inientas logra llegar a un servicie de urgencia”, dice el médico, Pese a todo, al nino no lea tiene miedo a las abejas, “Su sueño sigue siendo ser apicultor igual que uu papá”, dice Cecilia.
Quienes quieran colaborar con el tratamiento de Lautaro pueden contecterse contecterse con Cecilia Muñoz al + Sé 9 ois 5417 o realizar aportes a la Cuenta RUT BancoEstade 12 983.100 -6, El paradójico caso de Lautaro, niño de 11 años1 qujen comenzó a recjbjr inmunoterapja Hijo de apicultores sufrió grave alergia a la picadura de abejas: ttNo podía respirar” El pequeño se convirtió en el primer paciente pediátrico del Hospital Regional de Concepción en recibir tratamiento contra el veneno de abeja. El paradojico csso de Le ulero es el primero en la región..