80 Estudiantes aprenden a navegar y proyecta crear una escuela náutica inclusiva
80 Estudiantes aprenden a navegar y proyecta crear una escuela náutica inclusiva Club de Yates de Antofagasta: on más de 25 años formando navegantes para el norte, la Escuela de Vela C Juan Arcos Garcia del Club de Yates de Antofagasta ya es uno una de las iniciativas deportivas con mayor impacto social en la capital minera, abriendo el mar a niños y jóvenes que no tuvieron una formación náutica por diversas razones. La escuela funciona mediante un convenio con ocho establecimientos municipalizados y subvencionados, permitiendo que estudiantes participen sin costo en un proceso formativo que combina clases teóricas, entrenamiento en el mar abierto y competencias internas. Durante el último año, 80 alumnos participaron del programa y 35 estudiantes lograron navegar de manera autónoma, transformando la experiencia en una oportunidad real de desarrollo personal. El presidente del Club de Yates de Antofagasta, Andrés Henriquez, manifestó que "el objetivo principal de la iniciativa es incluir a niños que no tienen los recursos para practicar este deporte, porque navegar es caro.
El club hace un esfuerzo grande en infraestructura y embarcaciones para mantener el programa activo y queremos ampliarlo". TRABAJO EN EQUIPO Las clases son realizadas durante el año escolar, con jornadas de formación que buscan no sólo enseñar técnica, sino también fomentar responsabilidad, confianza y trabajo en equipo. Para el instructor en navegación, Gabriel Mayorga, el cambio que experimentan los estudiantes es evidente. "Muchos llegan con miedo al mar o sin saber nadar bien. Con el tiempo adquieren seguridad, disciplina y autonomia. Algunos incluso continúan en la vela competitiva o se integran a la comunidad náutica", señala Mayorga. De hecho, jóvenes formados en la escuela ya han conseguido podios en campeonatos nacionales, lo que demuestra que el programa no sólo cumple un rol social, sino que también proyecta talento deportivo. Sin embargo, el crecimiento sigue condicionado por los altos costos de embarcaciones y mantenimiento, lo que limita el número de cupos disponibles.
EJEMPLO A SEGUIR Hoy el Club de Yates de Antofagasta busca dar un paso más allá: crear una escuela de navegación inclusiva que permita a personas WINDMADO 112 ANTOFAGASTA con discapacidad acceder al deporte y al mar. En ese camino, la historia de la deportista antofagastina Zaida Pérez Bugueño se ha convertido en símbolo y motor del proyecto. Cuando habla del océano, sus palabras transmiten convicción y experiencia.
A sus 52 años, madre, deportista y referente del deporte adaptado, representa la posibilidad concreta de que la vela sea un espacio sin barreras Su vida cambio radicalmente en 2003, cuando un accidente automovilístico le provocó una lesión medular que la dejó parapléjica. "Fue un golpe devastador. Senti que el mundo se acababa y que la sociedad no estaba preparada para mi. Tuve que aprender a vivir de nuevo", recuerda Zaida Pérez. Durante años buscó una actividad que le permitiera reconstruir su confianza. Probó primero el surf adaptado, pero la experiencia no resultó como esperaba. Fue el velerismo el que abrió una nueva etapa. "Cuando navegué por primera vez senti algo distinto. En el agua, la silla de ruedas se queda en el muelle. Nadie sabe si caminas o no. Estás PUBLI RREPORTAJE tú, el viento y la embarcación. Es libertad real". explica Pérez.
Hoy compite en escenarios internacionales y ha representado a Chile en campeonatos mundiales, pero su meta principal está en su ciudad. "No es justo que alguien del norte tenga que viajar a Valparaíso para acceder a la vela adaptada. Tenemos mar, clima y tradición náutica. Queremos traer embarcaciones inclusivas, formar instructores y abrir el club a toda la comunidad", afirma Zaida Pérez. Para esta navegante, el proyecto no se trata sólo de deporte, sino de transformación social. "La vela aporta salud mental, autonomia y redes humanas. En el mar todos dependemos del otro. Esa solidaridad cambia vidas". Desde el club coinciden en que la meta es consolidar un modelo donde la formación deportiva, la inclusión social y la proyección comunitaria convivan. "No buscamos sólo campeones. Queremos que las personas encuentren oportunidades, pertenencia y desarrollo.
Si logramos eso, el esfuerzo vale completamente la pena", concluye Andrés Henriquez.. El presidente de la tradicional entidad deportiva, Andrés Henríquez, analiza el impacto del convenio con establecimientos educacionales municipalizados y subvencionados, además de la nueva apuesta en formación de navegantes para el norte.