Autor: Hernán Ferreira Abogadi
Columnas de Opinión: Natalidad
Columnas de Opinión: Natalidad Abogado Sostenidamente, la tasa global de fecundidad (TGF) en Chile ha venido a la baja. Para el año 2025, fue de 0,99 hijos nacidos por mujer. Es decir, cada mujer en edad fértil tiene como promedio nacional, menos de un hijo. El nivel de reemplazo generacional se estima en 2,1 hijos por mujer, con el fin de asegurar que por ejemplo, las nuevas generaciones tomen el relevo en las tareas productivas del país. De seguir esta tendencia, en muy pocos años más las defunciones superarán a los nacimientos. Habrá más gentes que mueran que las que nazcan. Estos datos están tomados del informe correspondiente del Instituto Nacional de Estadísticas de mayo de este año.
Se señala en dicho informe algunos aspectos relevantes, como el que la natalidad tuvo un descenso de 46,9% en 32 años y que entre 2017 y 2025, la proporción de madres extranjeras ha aumentado 2,9 veces, pasando de un 6,9% de los nacidos vivos en 2017 a un 19,7%, según las cifras provisionales de 2025.
Por otro lado, la región de Magallanes y Antártica Chilena tiene una de las menores tasas de natalidad (nacimientos vivos por cada mil habitantes). Mientras la media nacional es de 10,5, en nuestra región es solo de 6,7. Además, tiene un índice de 87,1 adultos mayores por cada 100 menores de edad. Se habla entonces de un “invierno demográfico” en Magallanes. Es decir, como región nos estamos envejeciendo y no se vislumbra en el mediano plazo que se revierta esta situación. Así, especialmente crítica puede quedar nuestra región, que por la baja natalidad, se podría despoblar más aún. Lo anterior tendrá en el corto plazo, varias complicaciones de las cuales como país, no nos estamos haciendo cargo. Sin una fuerza de trabajo suficiente, las contribuciones al sistema de pensiones en su parte solidaria, se verá severamente disminuida, con la consiguiente baja de pensiones. Respecto de la defensa nacional, cada vez habrá menos efectivos jóvenes de reemplazo en las fuerzas armadas. Habrá menos fuerza joven para las actividades productivas, lo que traería menos productividad en el país. Todo el sistema de salud se verá altamente demandado por las numerosas prestaciones médicas que la edad otoñal supone. El país debe de manera urgente tomar medidas que reviertan esta situación. Muchas parejas ya no desean tener hijos o lo más, piensan en uno solo. Entienden que ser padres hoy es una pesada carga económica, pues todo lo que dice relación con la maternidad es de alto costo económico.
No existe una política para fomentar la natalidad, tales como beneficios económicos por hijo nacido; mayor descanso para que la madre y el padre acompañen a los hijos recién nacidos; una educación pública de alta calidad, para no pagar altas sumas en colegios particulares; etc. Quienes están dispuestos a tener una alta natalidad son las familias de extranjeros, pero no se les está siendo fácil poder tener hijos en Chile. Pero tampoco existe un plan migratorio que incentive a familias extranjeras venir al país y asentarse acá.
Estamos ahora en el peor de los mundos: baja natalidad; muchos desincentivos para tener hijos; impedimentos en la práctica para que extranjeros formen familia en el país; inexistencia de un plan para fomentar desde ahora la natalidad; pocas o nulas ayudas del estado para que las parejas se atrevan a tener más de un hijo. Es necesario tener una política de estado que asuma este problema, que es también uno de seguridad nacional, pues de seguir envejeciéndonos, seremos frágiles a cualquier agresión externa o interna. Autor: Hernán Ferreira Abogadi.