Autor: ROBERT P. WALZER The Wall Street Journal
“Es como una pandemia”. La industria del turismo de Cuba se está desmoronando por completo
“Es como una pandemia”. La industria del turismo de Cuba se está desmoronando por completo CONTENIDO LICENCIADO POR THE WALL STREET JOURNAL El turismo estaba floreciente cuando Sarah Foda empezó a trabajar en las operaciones de Caribbean Tours en Cuba hace una década, con 84 empleados que llevaban a miles de visitantes extranjeros cada mes a las ciudades coloniales españolas, un poco deterioradas, y a las playas de aguas color turquesa.
Puesto que el gobierno de Trump está intensificando la presión sobre el régimen comunista cubano, la cantidad de visitantes de la compañía de turismo de propiedad suiza se ha venido abajo, llegando apenas a una decena de viajeros al mes. Caribbean Tours aún cuenta con 22 empleados en una nómina reducida para mantener la compañía a flote hasta que el negocio se pueda recuperar, si es que alguna vez lo hace. El negocio de Foda está entre las víctimas de una campaña estadounidense para presionar al gobierno del Presidente Miguel Díaz-Canel con el fin de que lleve a cabo un amplio cambio político y económico. Un pilar de la economía, el turismo se ha visto afectado desde que EE.UU. derrocó al hombre fuerte de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero, mientras advertía a La Habana que podría enfrentar el mismo destino. Estados Unidos ha interrumpido los envíos de petróleo a Cuba, los que son fundamentales. “No pensé que caería en forma tan severa y tan rápida”, manifestó Foda, gerente de destinos para Cuba de la compañía, al referirse al turismo.
“Pero los problemas de infraestructura cada vez peores junto con una cobertura negativa de la prensa internacional sobre los apagones y la acumulación de basura perjudicaron la demanda”. Las estadísticas cubanas muestran alrededor de 298 mil visitantes internacionales en el primer trimestre, una disminución de un 48% en relación a los niveles debilitados que se registraron en el mismo período del año pasado. En marzo, tradicionalmente una temporada alta, llegaron menos de 36 mil visitantes extranjeros. En 2017 y 2018, cuando el turismo estaba prosperando, casi 400 mil turistas internacionales visitaban Cuba en promedio al mes.
En esos tiempos mejores, el turismo respondía por cerca del 8% de la economía cubana que asciende a US$ 30 mil millones aproximadamente, daba empleo a cientos de miles de personas y era una fuente clave de divisas, señaló Pavel Vidal Alejandro, economista cubano. Antes de la revolución de 1959, Cuba era un destino turístico para los estadounidenses atraídos por las playas, la vida nocturna, la prostitución y los casinos, muchos de estos bajo el control de la mafia. Fidel Castro veía el turismo como un conducto para la corrupción y la influencia de EE.UU. Su gobierno nacionalizó los hoteles, cerró los casinos y recurrió a las exportaciones de azúcar para obtener ingresos, y dejó de lado el turismo durante décadas. Desesperado por contar con divisas fuertes después del colapso de la Unión Soviética en 1991, Castro adoptó con reticencia el turismo como un salvavidas. Cuba invirtió bastante en centros turísticos y hoteles a través de asociaciones con cadenas españolas y canadienses, convirtiendo el turismo en una importante fuente de ingresos. La prostitución volvió a surgir y el turismo creó desigualdades entre los empleados hoteleros cubanos con acceso a dólares y aquellos sin esa posibilidad. Aun así, en la década de 2000, el turismo era una pieza central de la política de Estado, controlado por compañías vinculadas a las Fuerzas Armadas cubaPA nas. Durante un breve acercamiento en la época de Obama que empezó en 2014, se expandieron las casas de huéspedes y los restaurantes privados y aumentaron las visitas de estadounidenses. Luego el Presidente Trump revocó la política en su primer período, endureciendo las sanciones.
La intensificación de la crisis económica y la falta de combustible obligaron hace poco a varias aerolíneas entre ellas Air France y Air Canada a suspender el servicio a Cuba porque ya no tenían la seguridad de poder reabastecerse de combustible para los vuelos de vuelta.
Eso ha hecho que viajar a Cuba sea c o m p l i c a d o y c o s t o s o, puesto que se requiere que los vuelos pasen por México y otros países. La aerolínea charter World2Fly es la más reciente que se ha retirado, poniendo fin a su ruta Madrid-La Habana con un último vuelo a principios de este mes. La acumulación de basura cada vez mayor, el agua estancada y un sistema de salud muy deteriorado han fomentado brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos, lo que ha ahuyentado aún más a los turistas. “El turismo ha caído por un precipicio”, expresó Christopher Baker, autor PFA y guía turístico británico, quien vive parte del año en Cuba.
Baker, quien durante años acompañó a visitantes estadounidenses a través de Cuba en tours en motocicletas y fotográficos, contó que la mayoría de sus clientes cancelaron los viajes recientes a pesar de que les confirmó que tendrían combustible, electricidad, comida, agua y seguridad.
Andrea Gallina, un empresario italiano, convirtió una mansión colonial española del siglo XVIII en La Habana Vieja en un hotel el año pasado, según el modelo de un hotel boutique de lujo que abrió con su esposa cubana una década antes. Lo cerró el 1 de abril. Y su primer hotel, el que en tiempos mejores tenía tasas de ocupación del 80% en temporada alta, ahora solo atiende a un pequeño grupo de diplomáticos y clientes corporativos con un escuálido personal.
“La tasa de ocupación cayó al 20%, y luego al 10%, y al 5%”, indicó Gallina, a medida que se intensificaba la crisis del combustible y empeoraban los apagones, todo agravado por la implacable cobertura noticiosa de los problemas de la isla. “Es como una situación en pandemia, pero incluso peor. La Habana Vieja es un desierto.
No hay turistas”. Alejandro Herrera, quien es dueño de un restaurante de mariscos en la costanera de La Habana, señaló que ha considerado cerrar puesto que los ingresos han caído un 90%. Pero lo mantiene abierto para proporcionar al menos algún ingreso a sus empleados. “Muchas personas no se sienten muy festivas en estos días debido a la situación económica”, manifestó.
“Están conteniendo el gasto, excepto para ocasiones muy especiales”. Un guía turístico que se especializa en viajeros estadounidenses recibió a visitantes hasta abril pero canceló sus últimos cuatro tours de la temporada después de que las condiciones empeoraron y aumentó la preocupación de los viajeros. Esperaba, según dijo, poder empezar de nuevo en septiembre, la próxima temporada alta. Tanto él como otras personas involucradas en el turismo cubano pidieron no ser identificadas por temor a las represalias del gobierno.
Una guía turística cubana del histórico Cementerio Colón de La Habana, una popular atracción para los visitantes debido a sus elaborados monumentos y mausoleos, contó que perdió su empleo en este segundo trimestre porque el turismo se vino abajo.
Después de que los extensos apagones que empezaron en 2024 afectaran la isla, Foda, de Caribbean Tours, recurrió a los paneles solares, las baterías y los vehículos eléctricos, lo que les ayudó a atender a una cantidad cada vez menor de turistas. “Lo habíamos resuelto”, dijo, al describir su “discreto” optimismo. La geopolítica ha resultado difícil de superar, aunque unos pocos turistas fieles siguen haciendo el viaje y se van profundamente emocionados por la calidez y resistencia de los cubanos, comentó Foda.
“Estaban aterrorizados antes de llegar”, aseguró, “pero aun así vinieron y pasaron unos días increíbles”. Artículo traducido del inglés por “El Mercurio”. RETROCESO Las estadísticas cubanas muestran alrededor de 298 mil visitantes internacionales en el primer trimestre, una disminución de un 48%. Autor: ROBERT P. WALZER The Wall Street Journal. La escasez de combustible y la crisis económica están ahuyentando a los visitantes extranjeros.
En medio de crisis energética debido a medidas de Estados Unidos: RETROCESO Las estadísticas cubanas muestran alrededor de 298 mil visitantes internacionales en el primer trimestre, una disminución de un 48%. World2Fly finalizó este mes su ruta que conectaba La Habana y Madrid.