CARTAS: Animales y verano
CARTAS: Animales y verano Estimados lectores, pueden enviarnos sus cartas al Estimados lectores, pueden enviarnos sus cartas al director a los siguientes correos: director a los siguientes correos: director@diariolaprensa.cl director@diariolaprensa.cl editorlaprensa@gmail.com editorlaprensa@gmail.com Las cartas enviadas a esta sección deben ser cortas, no exceder de un máximo de 350 palabras y consignar la individualización completa del remitente, incluyendo su número telefónico. La dirección se reserva el derecho de seleccionar, extractar, resumir y titular las cartas, sustrayéndose a cualquier debate con sus corresponsales. No se devuelven las cartas que no son publicadas. es solo cómo disfrutar del sol con ellos, sino si estamos preparados para reconocer cuándo el ambiente se vuelve una amenaza para su salud. Una de las complicaciones más severas y recurrentes es el golpe de calor o shock térmico. A diferencia de los humanos, los perros no poseen glándulas sudoríparas distribuidas en la piel, su principal mecanismo de termorregulación es el jadeo. Cuando la humedad ambiental es alta o la temperatura supera los 38C o 39C, este mecanismo se vuelve insuficiente. Clínicamente, esto puede derivar en un fallo multiorgánico, edema cerebral y coagulopatías que ponen en riesgo la vida del paciente en cuestión de minutos. Es imperativo entender que situaciones cotidianas, como un paseo al mediodía o permanecer en un vehículo con ventilación parcial, pueden ser fatales. Asimismo, la dermatología veterinaria cobra especial relevancia en esta estación. Las quemaduras en las almohadillas plantares por contacto con superficies como el asfalto o la arena caliente son consultas frecuentes que generan gran dolor y limitación funcional.
Por otro lado, no debemos olvidar la exposición solar en áreas con poco pelaje (como nariz y abdomen), especialmente en ejemplares de manto blanco, quienes tienen una predisposición mayor a desarrollar dermatitis actínica o incluso carcinomas. Otro factor crítico es la estacionalidad de los agentes infecciosos y parasitarios. El calor favorece el ciclo biológico de pulgas, garrapatas y mosquitos, los cuales no solo provocan dermatitis alérgicas, sino que actúan como vectores de enfermedades sistémicas graves, como la erliquiosis o la dirofilaria. La prevención farmacológica no debe ser vista como un gasto opcional, sino como una barrera sanitaria esencial para la salud pública y animal. El manejo de la hidratación y la dieta es fundamental para evitar cuadros de gastroenteritis por descomposición rápida del alimento o ingesta de agua no potable en espacios públicos. La medicina veterinaria moderna invita a transitar desde una actitud reactiva hacia una preventiva.
La decisión de exponer a un perro a las condiciones del verano debe ser analizada desde la razón clínica: proteger su integridad física debe prevalecer siempre sobre nuestro deseo de compañía en actividades recreativas que no están diseñadas para su fisiología. LUIS ROJAS Académico Carrera de Medicina Veterinaria Universidad de Las Américas, Sede Concepción. -