Editorial: Cuando el clima era predecible
Editorial: Cuando el clima era predecible ¿ Cómo irá a ser -climáticamente hablandoeste Otoño recién comenzado en nuestro país? La más probable de las respuestas que entregue la enorme mayoría de los servicios o entidades meteorológicas es "quizás" o "depende" y seguramente nos dirán que, en esta materia, tienen mucho que ver los fenómenos de El Niño y La Niña Para este trimestre de otoño, los modelos internacionales indican que seguiremos bajo condiciones "neutrales" y, alrededor del 60 por ciento, que se desarrolle el fenómeno de El Niño durante el invierno en Chile, lo que podría aumentar la probabilidad de más lluvias en la zona centro y sur, "dentro de rangos normales para la época del año, aunque aún existe un margen de incertidumbre y el pronóstico podría ajustarse en los próximos meses". Lamentablemente, este escenario tan inestable -no sólo en Chile sino que en todo el planetahace ya largo tiempo que tiene una "explicación". .. Se llama "Cambio Climático" y los estudiosos y expertos calculan que estos trastornos comenzaron a manifestarse desde el siglo XIX junto con la llamada Revolución Industrial. Las actividades humanas son el motor principal de la variación climática actual, destacando la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas), la deforestación y la agricultura intensiva. Estas acciones emiten gases de efecto invernadero (GEI) que calientan el planeta, provocando deshielo, aumento del nivel del mar y fenómenos meteorológicos extremos. El uso de carbón, petróleo y gas para generar electricidad, calor y mover el transporte (vehículos, barcos, aviones) es la causa número uno de emisiones de dióxido de carbono y óxido nitroso. La tala de bosques y selvas elimina los sumideros naturales de carbono, liberando el almacenado y alterando el ciclo del agua. La desmesurada crianza de ganado, especialmente vacas y ovejas, genera grandes cantidades de metano durante la digestión. Además, el uso de fertilizantes nitrogenados libera óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero. Por otra parte, los procesos industriales y la producción de cemento, hierro y acero liberan importantes volúmenes de GEI. Los vertederos de basura emiten metano, un gas que contribuye significativamente al calentamiento global.
Y, aunque parezca increíble, con todo el avance tecnológico y científico, realizado por seres de admirable inteligencia y "supuestamente" con visión de futuro, aún no se toman acciones concretas para frenar estos daños que están destruyendo los ecosistemas y, con ello, la vida humana, animal y vegetal. Sólo si se hace algo dentro de esta década, talvez podríamos volver a tiempos como aquellos cuando era posible "predecir el clima"..