Columnas de Opinión: Practicar la educación integral copando los espacios
Columnas de Opinión: Practicar la educación integral copando los espacios C Columna Fredy Palomera Riquelme, psicólogo periodista, magister en Gerontología. onvengamos que el conCrexto en que se da una determinada situación, puede ser condición necesaria pero no suficiente para etiquetar una conducta en base a ese escenario. Dicho en otras palabras, que una situación ocurra en un establecimiento educacional, puede dar cuenta de violencia en el colegio. Pero de ahí a decir que se trata de violencia escolar, como si fuera una constante, amerita a lo menos un par de dudas. El punto es que el ruido está en la segunda parte de la etiqueta. Escolar. Y es que la violencia está presente en todas las esferas y no sólo en un colegio.
Y ese es el centro que si bien está en la mesa editorial de todos los medios de comunicación y en la meta de toda propuesta política (que no partidista), lo que preocupa es que pareciera estar normalizándose. La idea es atacar la problemática de fondo, o las variables que están a la base de la conducta de la sociedad actual. La violencia está a la vuelta de la esquina. Y no tiene que limitarse a la violencia física, verbal y/o psicológica por negligencia u omisión. El acceso indiscriminado a los dispositivos electrónicos, por ejemplo, sin la educación necesaria para filtrar realmente lo que aporta o no a la vida de una persona, es también una violencia que se debe controlar. La falta de comunicación entre pares, también es violencia. La poca interacción alinterior de la familia, también suma.
En el caso de los dispositivos, la idea es darle un adecuado uso para que aporten a la vida de manera constructiva y no generen un efecto imitación por parte de aquellos que ven en estos modelos la forma de canalizar rabia, frustración, problemas de salud mental, VIF, consumo problemático de sustancias y un largo etcétera Atacar la violencia con pórticos en los colegios, en los centros de salud, en servicios públicos, es una buena medida. Pero educar de manera integral en las distintas esferas en las que interactúa el ser humano en su diario vivir, aportaría aún más a mejorar este problema de características más que preocupantes. Copamiento educacional sobre convivencia en la interacción pública podría ser la premisa. O el inicio. Informar sobre el buen vivir en la pequeña conversación sumaría al afán de disminuir la violencia que se ve en la sociedad. Y es que se quiera o no, lo que se observa en algunos establecimientos educacionales, no es más que el reflejo de lo que se vive en la sociedad a diario. La violencia viene de afuera de los colegios. Entonces, más diálogo educativo en todos los espacios, sería un mejor comienzo. El síntoma es la violencia en espacios académicos escolares; pero la enfermedad se importa. Mirarse a los ojos en la interacción entre personas, sería también un buen recomenzar. La invitación no es a demonizar los dispositivos ni medios de comunicación. Tampoco a patologizar todas las conductas. La invitación es a masificar el diálogo. En todos los lugares. El diálogo y la educación integral, copando los espacios, sería un mejor reinicio para vivir mejor en sociedad. 03.