Autor: Esteban Sepúlveda prensa@latribuna.cl
Corma solicita autorización para aplicar quemas controladas en zonas de alto riesgo en Biobío
Corma solicita autorización para aplicar quemas controladas en zonas de alto riesgo en Biobío F xpertos coinciden en que es necesario modificar el Plan de Descontaminación Atmosférica en Biobío para que se puedan realizar quemas controladas de la biomasa generada por las cosechas forestales y los pastizales. Desde la Corporación Chilena de la Madera (Corma) aseguran que esta práctica es viable y que se realiza con éxito en otros países. Hasta ahora, los megaincendios en Biobío han dejado 21 víctimas fatales y más de 26.000 hectáreas arrasadas, constituyendo un episodio devastador tanto en lo humano como en el medioambiente.
Por otra parte, un estudio liderado por especialistas chilenos y españoles, con participación de la Universidad de Concepción y publicado en Science of the Total Environment, ya advertía en 2020 sobre la exposición de millones de personas a este tipo de emergencias. El documento examinó, a partir del análisis de imágenes satelitales, los incendios registrados entre las regiones de Valparaíso y La Araucanía entre los años 2001 y 2017.
Entre los especialistas que participaron se encuentra Francisco de la Barrera, académico de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción, quien asegura que la intensidad de los incendios forestales se explica por dos factores principales: primero, las condiciones meteorológicas extremas -como temperatura, humedad y velocidad o dirección del viento -; segundo, la acumulación de vegetación combustible mal manejada en la interfaz urbano-forestal, es decir, en los kilómetros que separan las zonas urbanas de los bosques. mos, incrementando la probabilidad de que los incendios lleguen hasta areas pobladas.
QUEMAS CONTROLADAS Para Francisco de La Barrera, En este sentido, expresaron, el cambiólogo ambiental y especialista en bio climático puede estar potenciando los fenómenos meteorológicos extreGeografía, Planificación Territorial y Gestión Ambiental, las quemas conF troladas o prescritas son una de varias disminuir la densidad de las plantatécnicas de prevención que se pueden utilizar. "En el fondo es una buena técnica, pero por sí misma no es la técnica; es decir, así como existe la quema controlada, también existe el chipeo de la vegetación, existe el pastoreo estratégico, existen todas las prescripciones técnicas de CONAF que indican cómo ciones, cómo remover directamente árboles que estén en ciertos lugares, cómo mantener un control sobre el sotobosque y así disminuir las continuidades verticales", explicó. Además, añadió: "Se ha hablado mucho de las quemas prescritas como una acción que no se ejecutó y que está bien. Si se hubiera ejecutado, proba Autor: Esteban Sepúlveda prensa@latribuna.cl. Expertos plantean que la técnica, aplicada en otros países, es segura y permitiría disminuir la acumulación de biomasa que alimenta los incendios.
ELIMINAR RESTOS DE VEGETACIÓN MEDIANTE quemas controladas permite reducir la peligrosidad de los incendios, argumenta el gremio. "Se pueden preparar mapas de riesgo, pero como dependemos de la acción humana, es difícil que logremos una alta precisión para decir el lugar, día y hora en que va a ocurrir un incendio". Eduardo Peña, doctor en Ecología del Fuego, y vicedecano en la Facultad de Ciencias Forestales Universidad de Concepción REPORTE DE INCENDIOS EN PROVINCIA En la provincia de Biobío, las comunas de Laja y Los Angeles son hasta ahora las más afectadas por las emergencias de la actual temporada. En Laja, el incendio denominado Rucahue Sur arrasó 4.121 hectáreas de vegetación y afectó a una decena de viviendas. Por su parte, en Los Ángeles, la emergencia se concentró en la localidad de Santa Fe, en el sector La Colonia, donde el fuego consumió 345 hectáreas. Si bien no hubo viviendas dañadas, el fuego mantuvo la amenaza de propagación.
El director regional de Conaf, Esteban Krause, calificó la situación como una "catástrofe" y destacó que estos incendios se desarrollaron en condiciones climáticas muy adversas, lo que, junto a la extensión de la superficie afectada y las dificultades de control, impidió contenerlos rápidamente, como había ocurrido con otros siniestros previos. Krause enfatizó que, en estos dos incendios y en todos los demás activos en la región, el personal de CONAF trabajó incansablemente junto a bomberos y otras instituciones.
Agregó que ambos incendios ya han disminuido su intensidad, no presentan avance y se trabaja en los perímetros que se construyeron para su contención. "Todavía estamos trabajando, todavía se están combatiendo, pero están sin avance", aseveró. LA PROPUESTA PREVENTIVA CONSISTE en utilizar "fuego técnico" para limpiar áreas con exceso de biomasa. Esta estrategia, explican, busca evitar que la vegetación acumulada se convierta en combustible en la próxima temporada de mayor riesgo.
Corma solicita autorización para aplicar quemas controladas en zonas de alto riesgo en Biobío V blemente el riesgo hubiera sido menor, pero no es la única acción que se puede ejecutar". ENTRE ABRIL Y SEPTIEMBRE: LA PROPUESTA DE CORMA En abril de 2025, la Corporación Chilena de la Madera (Corma) presentó una solicitud a las autoridades correspondientes para aplicar "fuego técnico" y eliminar desechos que pudieran servir como combustible para incendios. Sin embargo, desde la entidad gremial aseguran que, pese a contar con un protocolo de CONAF desde 2024 con exigencias estrictas, hasta ahora no han recibido respuesta favorable a la solicitud.
Alejandro Casagrande, gerente de Corma Biobío y Nuble, explicó que la petición consistió en permitir la ejecución de quemas controladas dentro del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) que rige para Concepción y Los Ángeles, durante los días sin emergencia o preemergencia ambiental, entre abril y septiembre.
Aclaró que no se solicita realizar quemas en octubre, debido a la alta probabilidad de incendios forestales. "Y ese es el mejor periodo para poder aplicar fuego técnico, porque el riesgo de que se inicie un incendio es muy bajo, y si se usan recursos de prevención como brigadas o camiones aljibe, el riesgo se mantiene controlado", asegura Casagrande. Por ello, el gremio está a favor de modificar el PDA para permitir este trabajo preventivo de manera segura y planificada.
MAPAS DE RIESGO De acuerdo con la información que entrega la Conaf, la región del Biobío no solo es la que presenta mayor cantidad de incendios forestales, sino que también, la que tiene una superficie quemada mucho más grande a nivel nacional en los últimos cinco años, con cerca de 40 mil hectáreas arrasadas por el fuego. La detección temprana de los lugares donde pueden ocurrir siniestros forestales es uno de los indicadores más importantes a la hora de establecer la probabilidad de incendios.
La ignición y la humedad del combustible fino y muerto permiten prever cuáles son las zonas donde es más probable el inicio de un incendio forestal y, por otra parte, una vez iniciado, indica cómo podría comportarse el fuego en el área afectada.
Por tratarse de episodios donde el alto porcentaje del origen es causado por acción humana, el ingeniero forestal, doctor en Ecología del Fuego, y vicedecano en la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción Eduardo Peña, considera que es difícil lograr una alta precisión de los mapas de riesgo.
Lo anterior, porque puede existir antecedentes que en un punto determinado hay una condición favorable para la ocurrencia de un siniestro forestal, pero el autor pudiese estar en otro lugar. "Podemos decir que en el cruce de Chaimávida con el camino a Florida, en esta zona, o en Cabrero, hay una condición muy favorable que ocurra el incendio, pero como la causa es humana, puede que el pirómano no esté en ese momento ahí y nos inicie un incendio en Chiguayante, o la gente que está trabajando y que por accidente generó un incendio se produjo en otra zona.
Entonces, se pueden preparar mapas de riesgo, pero como dependemos de la acción humana, es difícil que logremos una alta precisión para decir, hoy día y más o menos entre las 14 horas y las 16 horas va a ocurrir un incendio en el cruce de Yumbel, por ejemplo" indicó.
Para el doctor Peña la rápida llegada a un incendio forestal es fundamental, ya que todavía es pequeño y se puede controlar con la llegada de una brigada, incluso se podría apagar con un lanzamiento de agua de un helicóptero o de un avión un poco más grande, pero con una capacidad de agua inferior a los 10 mil litros para que el proceso de carga no sea tan lento. ENTORNO NACIONAL En Chile se registran alrededor de 6.000 incendios forestales al año, aunque esta cifra varía según las condiciones meteorológicas.
El biólogo ambiental Francisco De La Barrera enfatizó que, como país, tenemos una construcción del territorio, del paisaje y de la vegetación propia de entornos donde el fuego es natural, es decir, especies adaptadas a estas condiciones. "Me refiero directamente a las especies de pino y eucalipto.
Por lo tanto, si existen alrededor de 6.000 eventos de inicio de incendios -que a veces suben o bajan, y que se reducen un poco gracias a campañas de prevenciónhay que habituarse a que los incendios son parte nueva de nuestro paisaje", aseveró. "Se pueden preparar mapas de riesgo, pero como dependemos de la acción humana, es difícil que logremos una alta precisión para decir el lugar, día y hora en que va a ocurrir un incendio". Eduardo Peña, doctor en Ecología del Fuego, y vicedecano en la Facultad de Ciencias Forestales Universidad de Concepción REPORTE DE INCENDIOS EN PROVINCIA En la provincia de Biobío, las comunas de Laja y Los Angeles son hasta ahora las más afectadas por las emergencias de la actual temporada. En Laja, el incendio denominado Rucahue Sur arrasó 4.121 hectáreas de vegetación y afectó a una decena de viviendas. Por su parte, en Los Ángeles, la emergencia se concentró en la localidad de Santa Fe, en el sector La Colonia, donde el fuego consumió 345 hectáreas. Si bien no hubo viviendas dañadas, el fuego mantuvo la amenaza de propagación.
El director regional de Conaf, Esteban Krause, calificó la situación como una "catástrofe" y destacó que estos incendios se desarrollaron en condiciones climáticas muy adversas, lo que, junto a la extensión de la superficie afectada y las dificultades de control, impidió contenerlos rápidamente, como había ocurrido con otros siniestros previos. Krause enfatizó que, en estos dos incendios y en todos los demás activos en la región, el personal de CONAF trabajó incansablemente junto a bomberos y otras instituciones.
Agregó que ambos incendios ya han disminuido su intensidad, no presentan avance y se trabaja en los perímetros que se construyeron para su contención. "Todavía estamos trabajando, todavía se están combatiendo, pero están sin avance", aseveró. Autor: Esteban Sepúlveda prensa@latribuna.cl.