CFT Estatal de Aysén consolida su Sede Coyhaique con nuevas carreras para 2026
CFT Estatal de Aysén consolida su Sede Coyhaique con nuevas carreras para 2026 El segundo año del CFT Estatal de Aysén en Coyhaique no parte desde cero. Parte desde la experiencia, desde las conversaciones con el territorio y desde una convicción clara: no abrir carreras por abrirlas.
La sede, que comenzó a funcionar en 2025 como la primera expansión de la casa central ubicada en Puerto Aysén, nació luego de constatar que en la capital regional había una demanda insatisfecha de formación técnica. Pero no cualquier formación. "Esto no es antojadizo", aclara Gypsy Durán, jefa académica de la sede Coyhaique. "Hay un estudio previo completo, análisis de empleabilidad, diálogo con empleadores y con el mundo socio productivo. Nos hacemos responsables de no formar técnicos que después no encuentren trabajo". Y esa frase resume el espíritu con que se diseñó la oferta. Si en Puerto Aysén la formación técnica mira al mar y al mundo acuícola, en Coyhaique la mirada es distinta. Aquí el desarrollo está vinculado principalmente a los servicios, la construcción, el comercio y nuevas áreas tecnológicas. Desde esa lógica partieron el año pasado con cinco carreras: Administración de Empresas, Educación Parvularia y Primer Ciclo EGB, Educación Diferencial, Turismo y Electricidad. Electricidad fue, sin duda, la sorpresa. "Tuvimos que abrir dos cursos porque marcó una diferencia en matrícula", cuenta la Jefa Académica. Muchos de quienes ingresaron ya sabían del oficio. Algunos llevaban años trabajando, pero sin título. Y ahí aparece otro sello del CFT: reconocer trayectorias. "Valoramos la experiencia que traen las personas", explica. De hecho, un curso de electricidad ejecutado previamente a través de Sence permitió que varios estudiantes convalidaran módulos al ingresar a la carrera técnica. "Eso genera confianza. No partimos desde cero cuando sabemos que hay experiencia". El perfil del estudiantado habla por sí solo. El rango etario va, en promedio, entre los 25 y los 60 años. Hay jóvenes recién egresados, pero también madres, padres, trabajadores y trabajadoras que postergaron estudios en algún momento. "Muchas personas priorizaron el trabajo. Llega un minuto en que dicen 'ahora me toca a mí", señala la jefa académica. Y para ellos existen jornadas diurnas, vespertinas y de fin de semana. El modelo modular también responde a esa realidad. El semestre se divide en tres ciclos de ocho semanas, con solo dos asignaturas por período. "Queremos que la carga sea exigente, pero abordable. Nosotros hacemos nuestro mejor esfuerzo como institución, pero el estudiante también tiene que comprometerse", advierte. Para 2026, la oferta crece. Se suman Técnico en Telecomunicaciones y Redes, Técnico en Veterinaria y Producción Agropecuaria, Técnico en Contabilidad y una nueva cohorte de Técnico en Construcción. La inclusión también es parte del relato. La institución cuenta con una unidad de apoyo pedagógico que acompaña tanto a estudiantes como a docentes. "La inclusión es horizontal. No segregamos. Hacemos las adecuaciones necesarias para que todos puedan aprender y enseñar", sostiene. En la práctica, eso se traduce en asesoría pedagógica, adaptaciones curriculares y acompañamiento permanente. La matrícula es gratuita y los requisitos son simples: licencia de enseñanza media, cédula vigente y concentración de notas.
Pero más allá de los papeles, lo primero que se pide es otra cosa. "Ganas", resume Durán. "Ganas de estudiar y de proyectarse". En un escenario regional donde muchas veces formarse implica salir del territorio, el CFT Estatal apuesta por lo contrario: que estudiar, trabajar y quedarse en Aysén no sean caminos excluyentes. Y en Coyhaique, al menos por ahora, la apuesta comienza a tomar forma.. La institución pública inicia su segundo año en la capital regional con nuevas carreras apostando por formación pertinente y con empleabilidad real.