Cartas: Reconstruir sin repetir errores
Cartas: Reconstruir sin repetir errores Señora Directora: Tras la serie de varios incendios que han golpeado nuestras regiones del Bio Bío y Nuble, Chile vuelve a enfrentarse a una emergencia de gravedad y a un nuevo proceso de reconstrucción, sin haber cerrado aún las lecciones del 2024. Mientras los territorios arden, la política pública sigue administrando el daño en lugar de prevenirlo. La ausencia de una normativa que obligue a cortafuegos y restrinja la construcción en zonas de alto riesgo no es un problema técnico: es una omisión política con consecuencias humanas. Cada desastre revela que no todos los territorios arden igual. Las catástrofes golpean con mayor fuerza a quienes ya vivían en precariedad, informalidad habitacional y abandono estatal. El incendio no crea la desigualdad, pero la expone con crudeza. Por eso, el desastre no es solo natural: es profundamente social. La reconstrucción no puede seguir entendiéndose como asistencia ni como una carrera por mostrar cifras. Reconstruir es restituir derechos, proyectos de vida y vínculos comunitarios. Sin embargo, en Chile seguimos reconstruyendo bajo las mismas lógicas que produjeron el riesgo: planificación urbana débil, regulación insuficiente y normalización de la vida en territorios inseguros. A esto se suma la especulación del suelo. Tras cada catástrofe, los terrenos siniestrados -históricamente habitados por familias de menores ingresosse vuelven atractivos para proyectos inmobiliarios. Sin regulación firme, la reconstrucción se transforma en un mecanismo de desplazamiento social silencioso. Rosa Villarroel-Valdés/Unab.