EL PROYECTO DE TIERRAS RARAS QUE SE INCUBA EN BIOBIO PARA SATISFACER A EEUU
EL PROYECTO DE TIERRAS RARAS QUE SE INCUBA EN BIOBIO PARA SATISFACER A EEUU a foto se tomó a finales de enero en la Embajada de Estados Unidos en Santiago. En el centro aparece Brandon Judd, el controvertido embajador norteamericano que ha tensionado la relación con La Moneda por la crisis del cable submarino a China.
A sus costados, Duncan Blount y Lawrence Snee, los hombres detrás de Chilean Cobalt Corp, una minera privada que cotiza en Nueva York, opera en Chile y que hoy, sin hacer mucho ruido, podría asomar como un aliado estratégico para Washington. En la reunión detallaron el avance de sus proyectos en el país. En el norte, la compañía ya controla La Cobaltera y El Cofre (Atacama), dos yacimientos polimetálicos con presencia de cobalto y cobre. Pero también tocaron otro: su desembarco 400 kilómetros al sur de Santiago para explorar tierras raras en la Región del Biobio, en un terreno de arcillas iónicas de más de 5.000 hectáreas.
El cronograma de este negocio se trazó de forma independiente, pero su ejecución terminó coincidiendo con el lanzamiento del "Project Vault", el plan de US$ 12.000 millones anunciado por Donald Trump en febrero para crear una reserva de minerales críticos y reducir la dependencia de los suministros chinos. Es una de las banderas que quiere levantar el mandatario estadounidense y por eso la administración republicana ha puesto la billetera a disposición de operadores que aseguren la ruta fuera de la órbita asiática.
Conocedores de la operación afirman que el proyecto de Chilean Cobalt, a más de 8 mil kilómetros de Estados Unidos, tiene un objetivo que calza con este plan: una vez listo, exportar la producción al mercado norteamericano. Para aterrizar en el sur, la firma selló una alianza con NeoRe, firma ligada a la familia Sáenz, fundadores de la constructora Madesal y socios del holding Andes Salud junto a los Imschenetzky. Los Sáenz no sólo son los dueños de los terrenos, sino que, si todo sale bien, terminarán siendo socios de Chilean Cobalt Corporation. El primer correo Todd Huckaby, socio fundador del banco de inversión Hudson Bankers, fue quien gestó el nexo.
Huckaby y su hermano asistieron a la misma universidad que Blount, la Samford University, en Alabama, una pequeña institución privada por cuyas aulas han pasado gobernadores, ministros de la Corte Suprema y ganadores de premios Emmy y Grammy. "Casi todos los que se gradúan allí terminan en Nashville, Atlanta o Birmingham; sólo unos pocos nos aventuramos fuera", relata Blount desde Miami. La presentación definitiva llegó a través de un amigo en común, un banquero en Nueva York. Huckaby, que conocía la trayectoria de la familia Sáenz, sabía que ellos y Cobalt buscaban proyectos para escalar en minerales críticos. Por eso los conectó. El primer correo se envió en mayo del año pasado y hubo feeling inmediato. No pararon más. Tras firmar una carta de interés y realizar una visita a terreno, Chilean Cobalt valido el potencial del terreno. Los Sáenz no eran novatos en el sector. Ya habían explorado la industria de las tierras raras mediante una asociación previa con Biolantánicos, que instaló una planta piloto en sus terrenos.
Aunque esa alianza no prosperó, la familia decidió mantener el rumbo y creo NeoRe para gestionar de manera independiente los negocios en esta área. "Habían llevado el proyecto tan lejos como podían sin ayuda adicional en financiamiento y soporte técnico. Pero necesitaban un equipo de gestión profesional que se incorporara y les ayudara con la estrategia", dice Blount. Tras el due diligence, la asociación se selló por etapas. En diciembre pasado, el grupo chileno, mediante Madesal, concretó una inversión de US$ 3 millones, en una ronda que compartieron con Glencore. Pocas semanas después, el 14 de enero, las partes firmaron un acuerdo vinculante de earn-in y opción de compra. El contrato establece que Chilean Cobalt tomará el control de NeoRe a medida que cumpla hitos técnicos, incluyendo perforaciones adicionales y la publicación de una estimación de recursos independiente. U de Conce, Pucobre y UNAB Hace pocos días partieron los primeros trabajos de la fase 1. Ésta contempla la ejecución de un programa de perforación inicial y la validación técnica de la continuidad del mineral en el Biobio. Si los resultados acompañan, la fase 2 incluirá la preparación de una estimación de recursos verificada por terceros, pruebas metalúrgicas y un estudio. Hace unas semanas comenzaron las primeras perforaciones para un proyecto de tierras raras en el Biobío. La apuesta, liderada por la estadounidense Chilean Cobalt Corp y la familia Sáenz, coincide con el "Project Vault" de Donald Trump: un ambicioso plan para asegurar minerales críticos frente a China. EI CEO y presidente de la firma estadounidense, Duncan Blount, proyecta que la llegada de José Antonio Kast consolidara el vínculo de Chile con Washington: "No queremos sólo exportar materias primas.
Queremos aprovechar la experiencia y la infraestructura de Chile para tener un valor agregado real en el país antes de exportar el producto a EEUU". EL PROYECTO DE TIERRAS RARAS QUE SE INCUBA EN BIOBIO PARA SATISFACER A EEUU económico preliminar para definir la viabilidad del yacimiento. "Tenemos reuniones semanales de avance con hitos y responsables, un reporte ejecutivo con indicadores y un sistema de control de decisiones para que cada ajuste o programa de pruebas tenga justificación y trazabilidad. Este modelo evita retrabajos, acelera decisiones y mantiene el foco en los gates de la Fase 1, con coordinación estrecha y continua entre Chile y EEUU", dice Arturo Albornoz, socio y CEO de NeoRe.
Albornoz explica que una pieza clave de este engranaje es la creación de REES (Rare Earth Engineering & Science Corporation), una plataforma de investigación junto a la Universidad de Concepción para desarrollar procesos de extracción de bajo impacto ambiental. Se trata del "primer centro nacional sin fines de lucro dedicado a la investigación aplicada en tierras raras en Chile", afirma. Para viabilizar el escalamiento, Corfo adjudicó cerca de US$ 4 millones destinados al pilotaje de tecnologias de separación de estos elementos. En paralelo, en el norte, la agencia otorgó otros US$ 3 millones a un consorcio integrado por Chilean Cobalt, la UNAB y Pucobre.
El objetivo es validar el proceso de biolexiviación para recuperar cobalto desde relaves mineros en la planta Biocobre, en Atacama, transformando desechos históricos en activos críticos para la exportación. x70 Según Fernando Sáenz, el momento es propicio para que Chile se inserte en la reconfiguración de la oferta global de minerales críticos.
Para el empresario el objetivo de Washington es "asegurar el suministro de materiales para industrias como la electromovilidad, la infraestructura digital y las aplicaciones de defensa, con énfasis en diversificación geográfica y trazabilidad". Y agrega: "Se estima que cerca del 80% del equipamiento de defensa de Estados Unidos depende de tierras raras en algún punto de su fabricación.
Asimismo, prácticamente el 100% de la infraestructura digital, como los data centers, requiere imanes para operar". Todo este boom se refleja en el precio: "El valor del itrio se ha multiplicado casi 70 veces en el último año, reflejando la fragilidad de las cadenas de suministro occidentales". Para pavimentar esta ruta, ya sellaron un acuerdo con ReElement Technologies, firma especializada en separación avanzada de tierras raras pesadas. Esta compañía integra un ecosistema industrial -junto a Vulcan Elements y American Resources Corporationque recientemente anunció una asociación por US$ 1.400 millones con el respaldo del gobierno de EEUU. Blount, por su parte, muestra una total sintonía con la administración Trump y el embajador Judd. "Hemos trabajado muy estrechamente con la embajada. La administración Trump en general apoya mucho los proyectos de minerales críticos en el extranjero porque Estados Unidos tiene muchas bendiciones, pero no lo tiene todo.
Además, históricamente ha sido un país difícil para obtener permisos para proyectos, pero todo se está volviendo más fácil, pero tomará tiempo". "La prioridad número uno (del embajador Judd) es apoyar a las empresas estadounidenses en Chile", afirma. Sin embargo, el empresario aclara que no buscan ser una industria extractiva tradicional: "No queremos sólo exportar materias primas.
Queremos aprovechar la experiencia y la infraestructura de Chile para tener un valor agregado real en el pais antes de exportar el producto a EEUU". Boric y Kast Duncan Blount no es el típico minero que vive con botas, casco y terreno. Instalado en Miami hace 20 años y originario de Tennessee, su carrera profesional se forjó en los hedge funds, donde operó por una década antes de saltar al sector corporativo. Su visión sobre Chile es pragmática y optimista, pese a los vaivenes políticos. "Es una jurisdicción minera maravillosa. El estado de derecho y la propiedad privada fueron puestos a prueba con Boric, pero se mantuvieron firmes", afirma. Y agrega: "Vemos como el cambio político en Chile se alinea con el de Estados Unidos. Esa estrategia encaja muy bien. Esperamos que, tras la toma de posesión del presidente Kast la próxima semana, esa tendencia se refuerce aún más". +. Duncan Blount, Brandon Judd y Lawrence Snee