Autor: Marisela Pilquimán Vera Pro decana FACEA-UACh
Columnas de Opinión: Valdivia, eje estratégico
Columnas de Opinión: Valdivia, eje estratégico E I río Valdivia no es solo un curso de agua que atraviesa la ciudad; forma parte de una cuenca binacional cuyo potencial turístico está lejos de agotarse. La Feria Fluvial, uno de los íconos más reconocidos de Valdivia, da cuenta de esta relación cotidiana entre río y ciudad. Allí confluyen productos del mar, del campo y saberes locales en una postal donde ecología y cultura se encarnan, atrayendo a visitantes nacionales y extranjeros.
Pero, la cuenca del río Valdivia ofrece una red mucho más amplia de oportunidades que podrían constituirse en el eje vertebrador de una oferta turística articulada en torno a los cursos y cuerpos de agua que la conforman, desde la parte alta hasta la zona estuarial. Sus distintos ríos y lagos cumplen funciones ecológicas esenciales y también albergan comunidades, paisajes y prácticas culturales que pueden integrarse a una oferta turística descentralizada y sostenible. En las riberas de estos cuerpos y cursos de agua existen emprendimientos familiares, cocinas tradicionales, humedales, senderos y memorias históricas que permanecen más alejados de los circuitos turísticos formales. Articular estos espacios no significa replicar modelos masivos, si no apostar por un turismo de escala humana, donde el desplazamiento fluvial, la interpretación del paisaje y el vínculo con las comunidades locales sean centrales. En este contexto, la Feria Fluvial y el muelle Schuster se constituyen en el nodo inicial, un punto de partida desde el cual se invita a conocer la cuenca en su conjunto. Esto permitiría desconcentrar el turismo estival, fortalecer economías locales y, al mismo tiempo, fomentar una valoración integral de la cuenca como sistema vivo más allá de su atractivo escénico. Sin embargo, este posicionamiento conlleva desafíos relevantes. Entre ellos, relevar en los relatos turísticos no solo la monumentalidad natural de la cuenca y su impronta cultural hispánica y germana, sino también las prácticas y saberes de las comunidades ribereñas.
En este cúmulo de conocimientos y prácticas, basadas en una forma de entender y gestionar el territorio, los elementos materiales e inmateriales se entrelazan y adquieren un simbolismo que traspasa su dimensión física, al ser representativos de la identidad de esas comunidades. Autor: Marisela Pilquimán Vera Pro decana FACEA-UACh. C Columna