COLUMNAS DE OPINIÓN: La continuidad del Estado como garantía para el desarrollo regional
COLUMNAS DE OPINIÓN: La continuidad del Estado como garantía para el desarrollo regional C Columna Victor Herrera Werner seremi (s) del MOP Atacama La continuidad del Estado como garantía para el desarrollo regional H ablar de obras públicas no es solo referirse a caminos, caletas, sistemas de agua potable, infraestructura aeroportuaria o edificación pública.
Es, ante todo, hablar del rol del Estado y de su capacidad para proyectar desarrollo, equidad territorial y calidad de vida de manera sostenida en el tiempo. "Somos una región con desafios estructurales en En regiones como Atacama, esta continuidad no es un concepto abstracto: es una nececonectividad, acceso al agua, sidad concreta. Los tedesarrollo del borde costero rritorios no pueden detener su desarrollo cay resiliencia frente a eventos da vez que cambian las climáticos". autoridades o los ciclos políticos. La infraestructura pública requiere planificación de largo plazo, criterios técnicos sólidos y una mirada que trascienda los gobiernos de turno. Cuando el Estado es capaz de sostener esa continuidad, entrega certezas a las comunidades, fortalece la confianza institucional y permite que las inversiones públicas cumplan su verdadero propósito: mejorar la vida de las personas. En Atacama, esta visión es especialmente relevante. Somos una región con desafíos estructurales en conectividad, acceso al agua, desarrollo del borde costero y resiliencia frente a eventos climáticos. Enfrentar estos retos exige una acción pública privada coherente, responsable y permanente, que combine presencia territorial, diálogo con las comunidades y una ejecución rigurosa de las políticas públicas. Las obras públicas, cuando se planifican con sentido de Estado, no solo responden a urgencias coyunturales. Son herramientas que ordenan el territorio, previenen riesgos, impulsan actividades productivas y fortalecen la cohesión social. Cada proyecto bien ejecutado es una señal de compromiso con el presente y, al mismo tiempo, una inversión en el futuro de la región. La continuidad del Estado no significa inmovilismo, sino responsabilidad. Significa avanzar con convicción, cuidando los recursos públicos y poniendo siempre en el centro a las personas y a los territorios.
En ese camino, el desafio es claro: seguir construyendo una Atacama más conectada, más segura y con mayores oportunidades para todos, sin perder de vista que el desarrollo regional es una tarea que se construye día a día y que debe sostenerse más allá de cualquier contingencia política.. -