Editorial: Cifras que exigen claridad
Editorial: Cifras que exigen claridad Los antecedentes contenidos en los informes Nº 636 y Nº 700 de la Contraloría Regional del Biobío, referidos al Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz, evidencian una serie de observaciones administrativas y financieras que, en conjunto, superan los $1.500 millones. Los reportes identifican pagos sin respaldo documental suficiente, servicios cuya ejecución no ha sido debidamente acreditada y deficiencias en los mecanismos de control interno. Se trata de observaciones que configuran un escenario que requiere revisión y la adopción de medidas correctivas por parte de las autoridades competentes. Cabe precisar que la propia institucionalidad distingue entre montos observados, eventuales reparos y perjuicio fiscal efectivamente determinado. No todo lo cuestionado constituye automáticamente una pérdida para el Estado, pero sí representa una señal de alerta que debe ser abordada con rigurosidad.
En ese contexto, el foco no debiera centrarse únicamente en la magnitud de las cifras, sino en lo que estas revelan: fallas en los mecanismos de control, debilidades en la supervisión de contratos y una gestión administrativa que, al menos en los períodos auditados, no logró garantizar estándares adecuados de trazabilidad y respaldo. Tampoco resulta menor que parte de estas situaciones haya sido detectada inicialmente por instancias internas del propio recinto. Ello sugiere que existen mecanismos de alerta, aunque claramente no han sido suficientes para evitar que las irregularidades escalen a los niveles advertidos por el ente contralor. A esto se suma la derivación de antecedentes al Ministerio Público. Será la justicia la encargada de determinar eventuales responsabilidades penales, pero este paso marca un punto de inflexión que trasciende lo administrativo y obliga a observar el caso con mayor atención. Tan improductivo es minimizar los hechos como meras observaciones, como sobredimensionarlos dando por acreditadas responsabilidades que aún deben ser investigadas. Ninguno de esos extremos contribuye a fortalecer la confianza pública. Lo que hoy se requiere es certeza en la determinación de responsabilidades, transparencia en la trazabilidad de los recursos y claridad respecto de las medidas que se adoptarán para evitar la repetición de situaciones similares. El hospital de Los Ángeles cumple un rol estratégico en la red de salud de la provincia de Biobío. Por lo mismo, su correcto funcionamiento no es solo una cuestión administrativa, sino un asunto de interés público. Cada peso invertido debe traducirse en atención oportuna, infraestructura adecuada y servicios efectivos para la comunidad, especialmente en un contexto donde la demanda supera con creces los recursos disponibles..