Autor: MARCO AURELIO REYES COCA HISTORIADOR
Columnas de Opinión: Quillón, el "valle de Concepción Adentro"
Columnas de Opinión: Quillón, el "valle de Concepción Adentro" A fines de 1947, por decisión del Presidente Carlos Ibáñez, en el contexto de la Reforma Administrativa del país, traspasaba la comuna de Quillon a la Provincia de Ñuble, caducando la existencia del Departamento de Puchacay, Provincia de Concepción.
Era más que un acto administrativo, un cambio profundo del contexto histórico de lo que los cronistas coloniales denominaban "el fértil valle de Concepción Adentro". El acto presidencial provocó una polémica pública a lo largo de varias décadas llegando al punto álgido en la década de los años 1940.
El 28 de febrero de 1947, aparece en La Discusión un inquietante artículo, casi opósculo, intitulado "Quillón, la comuna irredenta: un error que dura ya cuatro lustros", cuyo objetivo era insistir en la injusticia del traspaso a Ñuble, la postergación del progreso, el olvido y la indiferencia de las autoridades y la obcecación de los ñublensinos de detener contra viento y marea a una comuna recibida poco menos que al azar. En toda la disputa primaba la realidad de la atracción de alta energía que Quillón mantenía desde el mercado pencopolitano.
Permanecían en el inconsciente colectivo la relevancia geoestratégica del actual "Valle del Sol", no solo como "tropo literario", sino la importancia que tenían para Concepción las "haciendas de laguna de Avendaño., Cerro Negro y Cayumanqui", fecundas en producción de vinos, frutales, y ganado, en un espacio de intenso tráfico, desde el siglo XVIII como todo Ñuble, con vagabundaje, bandolerismo y alto mestizaje, documentado por el gobernador del Reyno Amat y Junient, tanto que en 1832, el obispo de Concepción José Ignacio Cienfuegos, decide erigir la parroquia de la Inmaculada Concepción, herencia del Patronato Real de la Unión del Estado chileno a la Iglesia Católica. Evidenciaba la existencia de una importante aglomeración humana en la orillas de la Laguna Avendaño. La "parroquia" reemplazaba la inexistencia de acta fundacional de la villa, constituyéndose en comunidad religiosa, comunitaria.
Así tomaba vida el "Kellin" (el mapudungun: ayuda) que proféticamente equivalía a "un lugar de descanso o reposo". Quillón entró en la historia nacional cuando se convierte en campo de batalla de la Patria Vieja (El Roble). Siempre unida al destino de Concepción, tanto que eran frecuentes los comentarios de que "los orejones de Coyanco tenían relativa prosperidad frente a los chicheros de Cerro Negro, "o que el "vino, el trigo y los cítricos eran la más surtida despensa de Concepción". Si bien existió insatisfacción por la anexión a Ñuble, no es menos cierto que hubo una cálida acogida de la población, en enero de 1928, para con el intendente de Ñuble, Arturo Montesinos, en la manifestación realizada en el fundo Las Mercedes de Manuel Urizar.
El destino de Quillón junto a Chillán y Nuble se fortalece solamente después del terremoto de 1939, aún "cuando las ranchas de la plaza se eliminaron recién en 1951". La unión de Quillón a Ñuble fue un largo proceso de "desposamiento", desde las mismas raíces identitarias.
Incluso existe un hecho histórico por investigar más a fondo como el nacimiento de un hijo del Libertador O'Higgins durante la larga estadía previa a los sucesos de El Roble, episodio que marcó el ascenso de O'Higgins a la dirección del Ejército Restaurado El destino de Quillón junto a Chillán y Ñuble se fortalece solamente después del terremoto de 1939. La unión de Quillón a Ñuble fue un largo proceso de "desposamiento", desde las mismas raíces identitarias.
Incluso existe un hecho histórico por investigar más a fondo, como el nacimiento de un hijo del Libertador O'Higgins durante la larga estadía previa a los sucesos de El Roble, episodio que marcó el ascenso de O'Higgins a la dirección del Ejército Restaurado. Autor: MARCO AURELIO REYES COCA HISTORIADOR. El destino de Quillón junto a Chillán y Ñuble se fortalece solamente después del terremoto de 1939. La unión de Quillón a Ñuble fue un largo proceso de "desposamiento", desde las mismas raíces identitarias.
Incluso existe un hecho histórico por investigar más a fondo, como el nacimiento de un hijo del Libertador O'Higgins durante la larga estadía previa a los sucesos de El Roble, episodio que marcó el ascenso de O'Higgins a la dirección del Ejército Restaurado.