Los crecientes lazos entre Chile y Europa en ciencia e innovación
Los crecientes lazos entre Chile y Europa en ciencia e innovación En la antesala del Día de Europa, que se celebra este sábado, la Delegación de la Unión Europea en Chile elaboró un documento que pone el foco en la intensa relación de cooperación del bloque con Chile en materia de ciencia y tecnología.
La relación se oficializó en 2002, cuando Chile y la entonces Comunidad Europea firmaron el “Acuerdo de cooperación científica y tecnológica”, reforzado por el Acuerdo Marco Avanzado UE-Chile (2023), que entre otras cosas promueve la movilidad de investigadores y proyectos conjuntos en áreas de interés mutuo. Estos marcos han permitido a Chile participar de entornos como Horizonte Europa, el principal programa de I+D de la UE. Bajo ese alero, Chile ha mostrado buenos resultados en instrumentos como las becas Marie Skodowska-Curie, con 11 investigadores financiados en 2024. Otro ejemplo es el proyecto Optiminer, que impulsa la recuperación de minerales críticos mediante tecnologías avanzadas en Europa y Chile.
Además, Chile inició su asociación a la Co-funded Partnersh i p e n M i n e r a l e s C r í t i c o s (RAMP). Las primeras convocatorias se lanzarán en 2026 y los proyectos comenzarán en 2027.
Ello se suma a la histórica cooperación espacial a través del Observatorio Europeo Austral (ESO), y la Alianza Digital UE-ALC, para una transición digital con enfoque de derechos humanos, que además apoya la elaboración del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial elaborado por Cenia y Cepal, y tiene convocatorias a startups y empresas para colaborar con pares europeas en la generación de soluciones digitales en ámbitos como salud, cleantech y smart production. Otro proyecto emblemático es el Centro Regional Copernicus para América Latina y el Caribe, que presta servicios de almacenamiento, procesamiento y distribución de datos satelitales para toda la región. Para 2026 lanzará la incubadora OpenCopernicus junto a Open Beauchef; servicios de monitoreo de sargazo, biodiversidad y metano, y el Mirador Copernicus, una muestra interactiva junto al MIM que abrirá en 2027.
A lo anterior se suma el proyecto “Fortalecimiento y desarrollo de capacidades en ciberseguridad en América Latina y el Caribe”, implementado por la Agencia Nacionl de Ciberseguridad, y el cable BELLA, activo desde 2021, que conecta a la UE con América Latina, y constituye la infraestructura clave para el flujo de datos de Copernicus y el CERN hacia la región.
Sobre esta infraestructura se apoya también la Red Birregional de Supercomputación UE-LAC, que busca impulsar la colaboración científica en IA, cambio climático y desarrollo de fármacos, entre otros.. El vínculo incluye iniciativas en astronomía, materiales críticos, emprendimiento, conectividad y supercomputación, entre otros. M. F. B. ESTE SÁBADO ES EL DÍA DEL VIEJO CONTINENTE: Claudia Gintersdorfer, embajadora de la Unión Europea en Chile.