Columnas de Opinión: La guerra por néctar floral y miel en nuestra mesa
Columnas de Opinión: La guerra por néctar floral y miel en nuestra mesa COLUMNA ¿ Quiénes libran esta guerra? Los nectarívoros europeos contra los nectarívoros natiVos. Los europeos son tres especies: las chaquetas amarillas, las abejas de la miel y los abejorros europeos, provenientes de su masificación ante la ingenua falacia de que no existían polinizadores en Chile. Los nativos son miles de especies que evolucionaron con nuestra flora desde tiempos tan lejanos como el eón Fanerozoico. El néctar natural lo secretan las plantas desde glándulas especializadas ubicadas generalmente al interior de las flores. Está compuesto principalmente por glucosa, sacarosa y fructosa. El néctar de flores chilotas, como la enredadera botellita, puede tener un dulzor semejante al de la Coca-Cola clásica. Entre los nectarívoros nativos se encuentran nuestras 11 especies de picaf lores, 464 especies de abejas nativas y cientos de otras especies de insectos. No todos los néctares son iguales; por ejemplo, el preferido de los picaflores, como el del notro, es menos viscoso y tiene distintas proporciones de azúcares que el preferido por insectos. Cuando tomaba muestras de néctar en el bosque chilote, a fines de los años 80, no encontraba abeja melífera ni abejorro europeo. Las flores permanecían pletóricas de abundante néctar durante todo el día. Cada agosto emprenden los picaf lores el viaje desde la Región de Coquimbo rumbo al bosque chilote. Algunos llegarán y se quedarán en Chiloé; otros seguirán rumbo a Magallanes. Allí entran en cortejo, anidan y tienen sus crías. En cambio, los insectos nectarívoros chilotes permanecen todo el invierno y emergen en primavera. Los abejorros nativos, como decía un isleño que vivía cerca del río Huicha, teñían el aire de color naranja de tantos que eran. Ahora casi no se ven. Afortunadamente aún se ven las otras especies de abejas nativas, innombradas e ignoradas; son anónimas para nuestra cultura, excepto por el nombre científico. Hoy la trashumancia de abejas melíferas y abejorros europeos domina los aires chilotes y vacía completamente los nectarios florales. A las tres de la tarde ya no queda una gota de néctar. Estas especies son más grandes y agresivas con los polinizadores nativos. Las trashumantes llegan a Chiloé, Cochamó y Panguipulli buscando el néctar del tineo, del ulmo y de tantas flores nativas. Las trae la industria de la miel; los camiones vienen cargados de colmenas. Nos hacen una confidencia algunos choferes: para optimizar el costo del arriendo del camión, les dan un mínimo de miel para que subsistan durante el viaje y puedan cumplir con los estándares de peso. Llegan hambrientas a su destino. Rápidamente saquean las colmenas locales y matan a sus abejas. Panguipulli ya tiene una regulación al respecto. Los camiones avanzan de noche y ocultan las colmenas en lugares recónditos del bosque, pero los vecinos se enteran. Las dejan cerca de reservas y parques nacionales; las abejas melíferas trashumantes no saben que esos lugares son reservas de néctar para los nativos: entran y consumen. Luego nosotros consumimos esa miel. Busque consumir miel de pequeños productores y frutas de productores que no usen abejorros europeos. Plante especies que den flores con néctar; no todas las flores lo producen.
Cecilia Smith Ramírez, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y académica de la Universidad de Los Lagos (ULagos). Cecilia Smith Ramírez, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y académica de la Universidad de Los Lagos (ULagos)