Los beneficios de atreverse a escribir sobre la propia historia
Los beneficios de atreverse a escribir sobre la propia historia Sentarse Sentarse a escribir de las vivencias propias propias puede ser una acción muy beneficiosa beneficiosa para el bienestar y la tranquilidad de las personas en general. Para las personas personas mayores, además, tiene algunos puntos que vuelven más valiosa la experiencia.
Susana Rojas, psicóloga clínica, docente UC y especialista en temáticas de vejez y envejecimiento, envejecimiento, explica que, a pesar de la heterogeneidad heterogeneidad que hay en la vejez, “según variables como edad, generación, género y socioculturales”, se puede encontrar un denominador común en lo que produce contar las propias vivencias: vivencias: “Las historias vitales permiten permiten ir hilvanando la identidad de las personas mayores.
La reinterpretan, la resignifican, sobre todo cuando las personas se ven enfrentadas a dificultades, dificultades, duelos o pérdidas”. Esta elaboración narrativa a través través de la historia personal, agrega Susana Rojas, propicia “ir facilitando, facilitando, a lo largo de los años, un sentido de coherencia, un sentido de continuidad, continuidad, en el que la identidad se ve muy involucrada. Uno va ordenando ordenando el vivir y el sentir”. El escribir una autobiografía o unas memorias puede ser una actividad actividad guiada por profesionales. Existen Existen entidades que colaboran a ordenar ordenar las ideas, enseñan claves de escritura escritura orientada, entre otras ayudas.
La periodista Daniela Nazal, quien dirige “Retazos de vida: curso curso de autobiografía consciente para la persona mayor”, de Educación Continua de la Universidad Católica, Católica, comenta que su curso trabaja la escritura como “una forma de elaboración elaboración de la experiencia.
Además de recordar y narrar lo vivido, se transforma en un ejercicio de atención atención plena hacia el trayecto vital, un diálogo con nuestras emociones e incluso con aquello que, por ahora, preferimos silenciar”. Relato vital La vida, según su perspectiva, puede dejar de verse como “una sucesión de hechos hechos y empieza a adquirir un sentido distinto, donde se resignifica nuestra manera de mirar y estar en el mundo.
En ese proceso hay tres dimensiones dimensiones inseparables: la memoria, la identidad identidad y el lenguaje, como dimensiones que se van activando en la escritura; qué se recuerda, cómo se comprende y cómo logra ser nombrado”. También existen instancias como Memoria Creativa, editorial especializada en libros sobre personas, familias y organizaciones, y que acompaña el proceso de memorias. “En general dice la periodista Carolina Díaz, fundadora y directora de Memoria Creativa, les damos el espacio para que recuerden y conversamos con ellos.
El libro es un resultado para sus hijos y sus nietos; y para ellos, es la experiencia de haber revisado su vida con alguien entusiasmado que los escucha por primera vez y que quiere saber”. En el caso de Sergio Neiman, agrónomo de 80 años y autor de “Mi vida como un cuento”, el apoyo de Memoria Creativa le permitió ordenar ordenar sus ideas. “A uno le cuesta mucho tomar tomar una decisión, pero es importante escribir sobre la propia vida, que no es solo de uno, es la vida de la familia.
A mis hijos, a mis nietos, Josernaría Ruy-Pérez Escribir memorias es una oportunidad de conocimiento personal y de revalorizar etapas de la propia vida, señalan expertos. a siempre les ha parecido interesante las historias historias que yo contaba de mi juventud, de la familia familia que ya no conocieron”. Su abuelo matemo, dice, era un gran contador contador de historias y también tenía una vida interesante. interesante. “Fue un judío que vivió en Rusia y se vino a Chile con 16 años, solo con sus ganas de conocer el nuevo mundo. Es muy interesante cómo una sola persona puede crear una familia en un entorno diferente al cual pertenecía. La forma en que contaba era muy amena y yo tenía tenía una excelente relación con él; además era de esos abuelos que lo sabían todo.
Yo creo que de ahí viene mi yeta”. Carolina Díaz confirma lo que se nota en la voz de Sergio al recordar: “Cuando tú te pones a repasar tu historia, te revitaliza, te das cuenta de todo lo que hiciste.
Porque uno no está pasándose pasándose la cuenta y sumando los logros o las dificultades dificultades en el día adía”. Y en historias difíciles, como casos de divorcio o muerte de un hijo, dice Díaz, se nota que no lo recuerdan de una manera manera sofocante.
“Es como que se va adaptando lentamente, lentamente, mientras vas avanzando en la vejez, para morirte tranquilo”. Daniela Nazal complementa sobre este punto: punto: “En la práctica de escribir, aparece un desplazamiento desplazamiento importante en la forma de entender entender la autobiografía: deja de estar solo asociada a lo difícil o doloroso, e incorpora la celebración, celebración, el reconocimiento y la honra del propio recorrido vital.
La posibilidad de elegir qué se escribe y qué se guarda introduce una relación más consciente con la propia voz y con la manera manera de habitar lo vivido”. Los beneficios mencionados, sin embargo, no se limitan a trabajar de manera guiada. La psicóloga psicóloga Susana Rojas hace hincapié en que el solo hecho de intentarlo es recomendable. “El poner en palabras lo que me pasó, me pasa y lo queme apreniia en relación al futuro tiene un montón de efectos, en términos de salud mental.
Los relatos relatos personales permiten una continuidad y un sentido al yo frente al paso del tiempo y las transformaciones a lo largo del ciclo vital”. La psicóloga destaca que nuestro aparato psíquico psíquico es sabio: “Por una parte nos indica que hay ciertos elementos que necesitamos expresar y aclarar; y, por otro lado, nos busca proteger de aquello que nos cuesta a veces sostener psíquicamente. psíquicamente.
Está bastante documentado, por ejemplo, ejemplo, que uno de los mayores miedos de las persanas persanas mayores es la situación de dependencia”. Existe la idea de que hablar de vejez es sobre finitud de la vida y la muerte, pero desde su experiencia, la psicóloga piensa que “muchas veces esos temas se sobrellevan con mucha más tranquilidad y paz que lo que implica hablar hablar sobre el miedo de depender, el miedo de ser una carga. Por eso, muchas veces se buscan vías menos amenazantes para expresar lo que uno necesita poner fuera de uno. Y en ese sentido sentido el escribir, para poder dar cuenta de aquello, es muy terapéutico”. Sobre la propia experiencia, Sergio opina: “No quisiera alabar mi libro, pero sí el hecho de haber podido escribirlo. Encuentro que todo el mundo tiene que llegar a tener esta oportunidad. oportunidad. Es muy sanador. Yo creo que las cosas hay que contarlas, hay que decirlas”. Susana Rojas concluye: “Detenerse en la vejez a releer los momentos de la vida a veces puede impactamos de una manera distinta. Es como volver a leer un libro en otro momento de nuestra nuestra vida.
Y el poder escribir permite integrar a veces fragmentos muy silenciosos en nuestra historia vital, en nuestra narrativa, que de repente repente se nos pasaron por alto”. Puede hacerse de manen autónoma o guiada: Los beneficios de atreverse a escribir sobre la propia historia FREEPI1CREATIVE, COMMONS Enfrentarse de una manera reposada a la autobiografi a puede permitir resigniflear recuerdos y aceptarlos desde una óptica distinta. Los especialistas recomiendan esta práctica narrativa a los adultos mayores. e 1.