Autor: VANIA BURGESS GALAZ
Barrio Matta Sur: donde el Nuevo Circo hace sus acrobacias
Barrio Matta Sur: donde el Nuevo Circo hace sus acrobacias A mediados del siglo XIX nació el Barrio Matta, como la “parte de atrás de Santiago”, con un carácter obrero y comercial. Gracias a su valor arquitectónico e histórico, en 2015 fue declarado Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales. Esta categoría protege al conjunto de edificios, regula intervención de las fachadas y le otorga valor patrimonial. Bajo ese valor patrimonial se han cobijado diversas expresiones culturales. Una de ellas se da en la intersección de Avenida Matta con calle Cuevas, donde se ha gestado un polo cultural vinculado al circo. “No conozco otras ciudades de Chile o del mundo donde haya pasado algo como en Matta Sur.
Espontáneamente tenemos cuatro centros culturales dedicados a la artes escénicas y al Nuevo Circo en el mismo sector”, relata Eduardo Schiappacase (48), administrador de Casa Bufo, que junto a Casa Payaso, Compañía Otroarte y Cabeza de Martillo, dan forma a este barrio circense. Estos lugares son representativos del llamado Nuevo Circo, técnicas y estilo que surgieron a mediados de 1990, con el éxodo de artistas rusos al mundo. En Chile el vínculo se estableció a través del grupo canadiense Cirque du Soleil, cuando en 1995 actores y bailarines nacionales viajaron a conocerlos. La fundación de El Circo del Mundo, por Bartolomé Silva, impulsó y fomentó las técnicas de esta nueva forma de ver el arte circense. En Chile se había desarrollado, desde finales del siglo XIX, lo que desde 2025 es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco: el Circo de Tradición Familiar.
Pilar Ducci, coautora del libro “Años de circo”, explica que la diferencia entre uno y otro es que en el de tradición chilena “los saberes y oficios se aprenden dentro de la familia, de generación en generación”. Además, en el Nuevo Circo se eliminó el uso de animales, se integró la danza, el teatro y la música en vivo y se pone el acento en las habilidades físicas de los artistas. Hoy, la tradición y la modernidad se mezclan en los espectáculos circenses, con un recambio generacional y la reinvención de antiguas técnicas. RESIDENCIA Y TALLERES Casa Payaso fue la primera casa circo en instalarse en Matta Sur, hace cerca de 30 años. Hoy hace de museo y residencia para artistas; organiza capacitaciones y producciones; tiene una escuela de payasos, y ofrece celebraciones temáticas.
Su director, Gonzalo Bustos (52), recuerda que “tras el nacimiento de este nuevo movimiento, un grupo comenzó a juntarse en el Parque Forestal, con una escuela abierta que mezclaba a gente de distintas artes escénicas y del circo”. Con el tiempo encontraron su hogar en Av. Matta 353. Bustos señala que este lugar es donde una persona sin conocimientos puede aprender de este mundo del circo. “Tienes esta fachada continua, que caracteriza la arquitectura del barrio, y al traspasar la puerta te encuentras con esta verdadera cajita de sorpresa, de colores, formas y elementos. Entonces, es muy atractivo”, afirma. A pocos metros, se encuentra la tienda Cabeza de Martillo. Este negocio comenzó fabricando sus productos de forma artesanal y a bajo precio. “Fue un punto de partida que ayudó a que creciera el movimiento”, señala Raúl Oliva (51) dueño y fundador. Hoy ya están consolidados como uno de los principales comercios especializados en juguetes e implementos de circo en Chile y Latinoamérica. Además, cuentan con un galpón en la calle Cuevas donde realizan funciones, encuentros y talleres. SSEGRUBAINAV En la puerta contigua está Casa Bufo, fundada en 2008. El espacio funciona como residencia artística y lugar de entrenamiento para jóvenes que buscan perfeccionarse en disciplinas circenses. Acá se pueden practicar malabares, trapecio, tela, equilibrio de manos, flexibilidad y danza. Los gestores de estos espacios coinciden en que el sentido de pertenencia y comunidad que ofrece el circo genera un cambio. “En un barrio precioso tenemos casas rayadas y problemas de alcoholismo y drogas. ¿Qué hace un centro cultural aquí? Saneamos el espacio”, afirma Eduardo Schiappacase. Explica que además de los talleres, se preocupan de limpiar las fachadas, dan movilidad al barrio y hacen actividades para el Día del Circo y el Día del Patrimonio. Los talleres, que convocan a jóvenes y adultos entre 15 y 40 años, ofrecen ese espacio de unidad y solidaridad. Muchos de los asistentes van después de su trabajo para aprender algo nuevo. El enfoque está en enseñar de forma lúdica y con paciencia, demostrando que todos tienen habilidades, pero hay que potenciarlas. _ ANIRAM. RABMA @ OTROS ESPACIOS En el barrio Matta también está la Compañía Otroarte, que se dedica a la creación de espectáculos originales. Otros lugares que se dedican al circo en Santiago son Reciclacirco y Circleta, en Ñuñoa, y Ambulante Circo, en La Cisterna. Todos ofrecen obras, talleres, entrenamientos y clases. En Valparaíso está el Circomuseo y en Santiago, el Museo del Circo Nacional. Autor: VANIA BURGESS GALAZ. Las artes circenses han encontrado en este sector de Santiago un espacio donde desarrollarse, con un grupo de centros culturales que se vinculan con la comunidad. OTROS ESPACIOS En el barrio Matta también está la Compañía Otroarte, que se dedica a la creación de espectáculos originales. Otros lugares que se dedican al circo en Santiago son Reciclacirco y Circleta, en Ñuñoa, y Ambulante Circo, en La Cisterna. Todos ofrecen obras, talleres, entrenamientos y clases. En Valparaíso está el Circomuseo y en Santiago, el Museo del Circo Nacional. Casa Bufo ofrece diversos talleres para todas las edades de lunes a sábado, los horarios están en sus redes sociales @casabufo. Casa Payaso tiene un museo en el que se muestra la historia circense nacional.