CARTAS: El legado de la insolvencia
CARTAS: El legado de la insolvencia eEl gobierno del expresidente Gabriel Boric ha dejado un presupuesto en la "caja chica" al 31 de diciembre del 2025 de tan solo 46 millones de dólares. Esta cifra es ínfima en comparación con el saldo de mandatos anteriores, que usualmente oscilaba entre los 3 mil y 4 mil millones de dólares. Este escenario deja un margen de maniobra muy estrecho para el nuevo gobierno, obligando a recurrir a medidas como el recorte parejo del 3% para todos los ministerios. Esta decisión ha sido criticada; sin embargo, sianalizamos el área de salud, en los últimos 14 años la inyección de recursos ha aumentado más de un 80% en términos reales. Pese aesto, el índice de satisfacción y calidad de la experiencia de la UNAB cayó a 42 puntos en 2025, el nivel más bajo registrado hasta ahora. Lo paradójico es que, a pesar delos esfuerzos financieros, las personas no perciben mejorías en la atención.
Es posible concluir que ha existido una grave falla en la gestión de los recursos y no una falta de estos, una ineficiencia que más de 2 millones y medio de chilenos terminan pagando con su salud. Es de esperar que, pese al ajuste presupuestario, se logreuna mejor administración optimizando las atenciones y aumentando la descentralización y la responsabilidad financiera.
Cynthia Campos Gómez Cuandola crisis mundial se paga con el bolsillo chileno eEl reciente aumento en los combustibles en Chile, impulsado por el gobierno de José Antonio Kast, vuelvea instalar una pregunta incómoda: ¿ quién paga realmente las crisis globales? Es cierto que el contexto internacional es complejo. El alza del petróleo, marcada por conflictos externos y mercadosinestables, golpea con fuerza a países dependientes como el nuestro. Sin embargo, entenderel origen del problemanosignifica justificar completamente la forma en quese enfrenta. El combustible no es un lujo. Es parte esencial de la vida cotidiana. Suaumento impacta directamenteen el transporte, en los alimentos y en el costo general de vivir. Y cuando esto ocurre, quienes más lo sienten no son los grandes grupos económicos, sino las familias trabajadoras. El argumento fiscal puede ser válido, pero no suficiente. Gobernar no essolo cuidar las cifras, sino también proteger alas personas. En tiempos difíciles, las decisiones importan. Pero aún más importantees cóportan. Pero aún más importantees có. - -