Déficit estructural se eleva al 3,5% del PIB
Déficit estructural se eleva al 3,5% del PIB 1 Ministerio de Hacienda entregó este viernes el balance definitivo de E las finanzas públicas correspondiente al cierre de 2025. El informe revela un escenario de contrastes: por un lado, se logró frenar el crecimiento de la deuda pública bruta, que se estabilizó en un 41,7% del PIB tras casi dos décadas de alzas. Sin embargo, la cifra que generó mayor impacto fue el déficit fiscal estructural, que escaló al 3,55% (aprox. US$13.200 millones), rompiendo todos los pronósticos previos y superando incluso el 3% que el ministro Nicolás Grau había estimado hace apenas dos semanas. Este resultado representa un desvío de más de dos puntos porcentuales respecto a la meta original de 1,1% planteada en la Ley de Presupuestos.
Expertos y exautoridades han advertido que se trata del tercer incumplimiento consecutivo de la meta fiscal autoimpuesta por la administración de Gabriel Boric y, lo más preocupante, es la mayor brecha registrada en la historia de la regla de balance estructural que no haya sido motivada por una crisis externa o sanitaria. Según el exdirector de Presupuestos, Matías Acevedo, el problema de fondo no es el ciclo económico o el precio del cobre, sino un déficit crónico que se arrastrará hacia los próximos años. La Dirección de Presupuestos (Dipres) sinceró además un panorama complejo para el mediano plazo (2027-2030), ajustando a la baja las proyecciones de equilibrio. Para 2026, el primer año de la administración de José Antonio Kast, la Dipres ya prevé un déficit estructural de 2,7%, lejos de la meta inicial.
Este ajuste en las expectativas sugiere que la normalización de las cuentas fiscales tomará mucho más tiempo de lo previsto, proyectando que para el año 2030 el balance aún se mantendrá en terreno negativo (-1,1%), eliminando la posibilidad de alcanzar el equilibrio de 0% que se prometía en informes anteriores. Pese a la magnitud del déficit, el informe resalta como un hito positivo el ahorro de aproximadamente US$1.000 millones anuales en pago de intereses, gracias al freno de la deuda bruta.
Este resultado se logró mediante una combinación de mayor crecimiento del PIB nominal y una estricta contención del gasto, sin necesidad de recurrir a retiros del Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES). No obstante, para los analistas, estas señales de eficiencia administrativa resultan insuficientes frente a la necesidad de un ajuste fiscal de mayor envergadura que permita reducir un desequilibrio que hoy parece estructuralmente instalado en el Estado. Desde el Ejecutivo defendieron el informe señalando que la política fiscal debe entenderse como una "carrera de posta" y que la presente administración asume con responsabilidad las medidas correctivas.
Sin embargo, la brecha entre los ingresos esperados y el gasto público permanente deja un margen de maniobra estrecho para el gobierno entrante. ¿Qué significa esto en palabras simples? Para entenderlo de forma sencilla, imagine que el Estado es como el presupuesto de una familia: el déficit estructural de 3,55% significa que el país está gastando mucho más dinero del que recibe de manera estable (por impuestos o ventas de cobre), y lo más preocupante es que esos gastos ya están "comprometidos" para el futuro. Al ser un récord histórico fuera de una crisis, indica que el Gobierno ha tenido dificultades para equilibrar sus cuentas, dejando una "billetera" muy ajustada para la administración que asume en marzo. Esto limita la capacidad de financiar nuevos beneficios sociales o proyectos sin tener que pedir prestado o subir impuestos, ya que gran parte del dinero ya tiene un destino fijo.
Por otro lado, el hecho de que se haya frenado el crecimiento de la deuda pública es una noticia positiva para el bolsillo de todos los chilenos, similar a cuando una persona deja de usar la tarjeta de crédito para pagar deudas anteriores. Al estabilizar este indicador, el país se ahorra cerca de US$1.000 millones al año solo en intereses; dinero que, en lugar de irse a los bancos internacionales, podría quedar disponible para inversión pública.
En resumen: aunque el país logró dejar de sobreendeudarse a niveles peligrosos, todavía tiene un problema grave de "sobregiro" mensual que el próximo gobierno deberá resolver para evitar que la economía familiar y nacional se vea afectada a largo plazo.. · A pesar de la contención en el endeudamiento estatal durante 2025, el desajuste entre ingresos y gastos estructurales marcó uno de los niveles más altos de los últimos años Gobierno ratifica freno en el crecimiento de la deuda pública Los ingresos tributarios no mineros fueron los más bajos desde 2014, debido a menores impuestos de grandes empresas.