Autor: ANA PIZARRO M.
Cartas: Se les quiebra el espíritu
Cartas: Se les quiebra el espíritu Señor Director: Esa es justamente la sensación que prevalece entre docentes y asistentes de la educación: una crisis profunda de sentido, agotamiento y pérdida de esperanza frente al aumento de episodios de violencia dentro de los colegios.
Ya no es solo responder a la exigencia curricular y altos estándares de calidad, sino que atender de forma simultánea a las múltiples necesidades emocionales y conductuales de los estudiantes, las que muchas veces se traducen en agresiones físicas sostenidas hacia quienes brindan la contención.
Por otra parte, los padres se muestran con escasas herramientas, depositando en los colegios la responsabilidad de entregar a sus hijos lo que ellos no han conseguido: rutina, organización, límites y herramientas para vivir en comunidad.
Soy madre de profesoras, veo a diario su esfuerzo y dedicación, sin embargo, con mucho pesar, me pregunto a dónde van a llegar con leyes que no las amparan ni ponen en relieve sus necesidades y bienestar como docentes. La vocación parece no ser suficiente, se les quiebra el espíritu y parece que no pasa nada. Autor: ANA PIZARRO M..